sábado, 30 de mayo de 2015

EL PAPA FRANCISCO PREPARA CON ESMERO EL AÑO DE LA MISERICORDIA:





Para ello quiere que nos centremos en tres pilares fundamentales de lo que es la Misericordia: 1º Las Obras de Misericordia que recordamos del catecismo, que son:

7 Corporales:

Visitar y cuidar a los enfermos.
Dar de comer al hambriento.
Dar de beber al sediento.
Dar posada al peregrino.
Vestir al desnudo.
Socorrer a los pobres.
Enterrar a los difuntos.

7 Espirituales:

Enseñar al que no sabe.
Dar buen consejo al que lo necesita.
Corregir al que está en error.
Perdonar las ofensas.
Consolar al triste.
Sufrir con paciencia los defectos de los demás.
Rezar por los vivos y por los difuntos.

El 2º pilar fundamental es el Sacramento de la Reconciliación, la confesión, donde el sacerdote tiene que mostrar la misericordia de Dios, no es un juez que juzga y menos condena, es Cristo perdonando y amando. Por eso ha dada su vida por nosotros, para mostrarnos su amor, cercanía, compasión. Su misericordia. El hombre, y menos el sacerdote, no pueden menospreciar esta Misericordia del Señor, tenemos que hacerla cercana, palpable, hacerla viva.

El 3º de estos tres pilares es La Peregrinación. Recobrar en la Iglesia el sentido de la peregrinación, no hace falta que sea a Santiago, a Roma o a Tierra Santa, puede ser a un Santuario cercano, lo cierto es que seamos conscientes que el cristiano es un peregrino que camina todos los días a una Patria definitiva que es el CIELO. Las peregrinaciones nos ayudan a descubrir el valor de nuestro cotidiano peregrinar. En el camino ayudamos al otro y en el camino experimentamos la gracia de ser ayudados por los demás, nos necesitamos todos, nadie puede ser excluido, todos somos necesarios.

jueves, 28 de mayo de 2015

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. CICLO B.






Durante la Semana Santa y posteriormente la cincuentena Pascual hemos tenido la mirada fila en Dios. Un Dios que en Jesús quiso manifestarse cercano al Hombre, más que cercano, quiso estar en el Hombre, ese “estar en el Hombre” no es una manera bonita, escogida para decir que Dios se “acerca” al corazón del Hombre, es una realidad que a través de Cristo Eucaristía se realiza en nosotros todos los días. Dios está en nosotros, obra en nosotros y lo que es más importante y nunca hemos de olvidar, Él, el Dios del Cielo y de la Tierra, el Omnipotente, el Todopoderoso, el Único, obra en el mundo por nosotros, a través de nosotros, somos pues su instrumento para hacerse presente, para dejarse “ver”, nuestras acciones, más, mucho más que nuestras palabras son manifestaciones de este Dios con nosotros.

El Misterio de la Santísima Trinidad que hoy celebramos no nos tiene que “sonar” extraño, Dios se nos manifiesta en familia, la FAMILIA TRINITARIA, El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. No estamos hablando de tres dioses, es un solo Dios, con tres personas distintas, iguales en su dignidad y dignidad.

Un Díos que se deja intuir -pues no le podemos ver- en tres dimensiones:

Vertical, esa línea misteriosa pero real de Dios Padre – Hombre, nuestro Dios por los hombres, el Padre que nos ha creado por amor, que ha apostado por nosotros, que no nos abandona a nuestra suerte, y eso que nuestra suerte, por culpa del pecado estaba ya echada, pero Él ha confiado en nosotros, ha facilitado la Redención.

Horizontal, Dios con el Hombre, esa realidad que nace gracias al amor que Dios nos tiene y también -por qué no decirlo a la “Esclava del Señor”, la Mujer humilde de Nazaret, la madre de Jesús y nuestra madre del cielo. El Dios encarnado, el Dios entre nosotros que al asumir nuestra pobre naturaleza humana es uno más como nosotros en todo, menos en el pecado pues es Dios. Por eso en su principio, allá en Belén aquellos Magos de Oriente le hicieron esos regalos que manifestaban su persona: Oro porque es Rey, así se lo afirmó a Pilato, “tú lo dices, soy Rey”; incienso porque es Dios, el Dios encarnado, el Dios que vino a estar en este mundo para librarnos de las cadenas de la esclavitud del pecado y posibilitarnos la salvación; y por último el regalo de la Mirra, ungüento que se utiliza para amortajar, que indicaba que Dios en Jesús experimentaría lo que es la muerte, tomó nuestra condición humana con todas las condiciones, siendo Dios y siendo totalmente hombre, no una apariencia de hombre.

La última dimensión es la profundidad, es esa profundidad que viene de Dios y llega al corazón, al alma de cada uno de nosotros, lo dijo Jesús: "Os conviene que yo me vaya, pues cuando llegue al cielo os enviaré al Espíritu Santo. Es la dimensión de Dios en el Hombre. Esa realidad misteriosa que se hace palpable con la acción constante del Espíritu Santo en la Iglesia, en las pequeñas Comunidades y en cada persona humana, esa Fuerza de Dios que entra hasta lo más profundo de cada ser humano y que todo lo cambia, todo lo renueva, todo lo re-crea, lo hace nuevo, repara cuanto está roto o está perdido en nosotros por causa del pecado, nos llena de su amor y su GRACIA a través de los Sacramentos, el Don del Espíritu Santo nos hace ser de Dios, nada ni nadie arrebatará lo que es de Dios, comprado por la sangre del Cordero, Jesús, para lograr nuestra salvación. Si alguien a pesar de todo esto que hace Dios por nosotros se condena es porque en su libertad lo quiere, porque rechaza a Dios, rechaza la acción del Espíritu Santo.

Que nunca olvidemos de empezar el día en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, que cada vez que nos santigüemos no hagamos un “garabato” sin ton ni son, que pongamos todos nuestros sentidos al hacerlo y que lo repitamos en cada momento importante de nuestro día para hacer presente este misterio de la Santísima Trinidad en nuestras vidas; por último tampoco nos acostemos sin la señal de la Cruz y nuestro recuerdo trinitario.



Oración Trinitaria: acto de Fe, Esperanza y Caridad:

Creo en Dios Padre,
Creo en Dios hijo,
Creo en Dios Espíritu Santo,
Creo en la Santísima Trinidad,
Creo en Nuestro Señor Jesucristo
Dios y Hombre verdadero.

Espero en Dios Padre,
Espero en Dios Hijo,
Espero en Dios Espíritu Santo,
Espero en la Santísima Trinidad,
Espero en Nuestro Señor Jesucristo
Dios y Hombre verdadero.

Amo a Dios Padre,
Amo a Dios Hijo,
Amo a Dios Espíritu Santo,
Amo a la Santísima Trinidad,
Amo a Nuestro Señor Jesucristo
Dios y Hombre verdadero,
Amo a mí prójimo
Como a mí mismo. Amén.

martes, 26 de mayo de 2015

HA MUERTO NUESTRO HERMANO EL P. MIGUEL ZABALZA


Queridos hermanos: Siento comunicaros que el día 23 de mayo ha fallecido en la Enfermería de Villava, Navarra, (España) fr. Miguel Zabalza Olóriz, de la comunidad de Quillabamba (Perú). El funeral por su eterno descanso se celebró ayer lunes, 25 de mayo, a las 12,00 h., en la Iglesia conventual de Villava (Navarra). Posteriormente fue trasladado al cementerio de Villava. Fue Maestro de Novicios en Caleruega, ha sido un gran párroco de Santa Catalina de Siena en Bayamón, Puerto Rico y Misionero en las Selvas Amazónicas del Perú.
De los sitios anteriores se que trabajó en la Universidad Laboral de Córdoba, de otros sitios no sé.
Ha sido muy querido por todos, quizás muchos le recordéis. Demos gracias a Dios por su vida y pidamos al Señor que lo acoja en su Reino.
Fr. Pachi García, OP.
La foto corresponde a la exposición que recorre todos los lugares de España promocionando el trabajo en Selvas Amazónicas.

lunes, 25 de mayo de 2015

LAS ELECCIONES MUNICIPALES DE AYER:


Ciertamente es una experiencia el participar como vocal de una mesa electoral, pero no deja de ser un "encierro" molesto y pesado. Todo sea por hacer PATRIA y como servicio a la democracia, que en ese sentido es una pequeña paga por un regalo que es vivir en democracia, tenga o no imperfecciones, pero es algo que merece la pena.
Mesa no muy común ya que el Presidente y el Vocal 2 eran Dominicos. En uno de los medios de la ciudad publicaron una foto donde el Presidente recibía el voto de una religiosa y comentaba: "Cura presidente de una mesa que también tiene otro cura vocal recibe el voto de una monja".

viernes, 22 de mayo de 2015

LA ACCION DEL ESPÍRITU SANTO:





En la Alemania nazi estaban bombardeando toda la ciudad los aviones de los aliados, una mujer con sus hijos pequeños huyen de la ciudad y de noche se refugian en una iglesia que ya ha sido bombardeada, quedando partes de ella intacta. Por la mañana, cuando el sol alumbraba con toda su fuerza se despiertan los niños, y uno de los pequeños tira del vestido de la madre preguntando con insistencia y señalando con el dedo: “¿Qué es eso, madre?”, el niño señalaba a un gran vitral que dejaba pasar los rayos de sol convertidos en un espectáculo de colores. La madre, sin apenas mirar, preocupada en otras cosas más urgentes contesta al niño: “es un santo”.
Pasados los años, este niño ya universitario, hablando con otros jóvenes alemanes sobre lo que era la santidad, acordándose de su infancia,  dio esta respuesta: “La santidad es dejar pasar la luz que viene del cielo y está llena de colores”.
Esta luz no es otra cosa que la fuerza del Espíritu Santo, que al entrar en nosotros, nos invade con su gracia y nos capacita para irradiar su luz a los demás. La santidad es posible solamente si abrimos nuestro corazón a la acción del Espíritu Santo.
Que Pentecostés se realice en nosotros para ser luz del mundo capaz de cambiar los corazones hostiles e indiferentes en corazones dóciles a la voluntad de Dios.

jueves, 21 de mayo de 2015

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS:




 

El Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena

 


Cerrados. Con miedo y encima un ruido del cielo que resonó en toda la casa. Pero esta no es una experiencia de terror, es una experiencia de amor, de amor y de confianza, sabían lo que esperaban, tenían confianza en que se cumpliera la promesa del Señor, el envío del Espíritu Santo; además tampoco estaban los “once” solos, María, la Madre, estaba con ellos, era parte de ellos, oraba con ellos y por ellos, por su fidelidad al anuncio del Evangelio del Señor, por sus miedos, sus temores, sus cobardías recientes, oraba con muchos de la Comunidad por los Apóstoles.

Y viene el Espíritu Santo, como un susurro, como un viento que trae alivio, paz, armonía, consuelo, gozo, sobre todo mucho gozo, un gozo como nunca antes han experimentado, un gozo que se vive y siente en el alma, un gozo abarcador, todo lo llena, todo lo inunda, lo penetra todo, no deja espacios vacíos, todo lo llena con sus 7 DONES que pertenecen a la plenitud de Cristo, tienen como misión para los Apóstoles, para la Comunidad de entonces y las comunidades eclesiales de ahora, lo mismo que para nosotros, cristianos de hoy completar y llevar A SU PERFECCIÓN LAS VIRTUDES de quienes los reciben. Nos aportan la “docilidad” que necesitamos como cristianos para obedecer con prontitud esas inspiraciones divinas que esa Fuerza misteriosa que actúa en nosotros quiere que escuchemos y prestemos suma atención, esa fuerza viene de Dios, es el Espíritu Santo en nosotros o en la Comunidad.

1. El Don de la Sabiduría: es ese regalo –como todo DON de Dios- que nos hace comprender, a pesar de nuestras limitaciones lo maravilloso de Dios, sí, un misterio insondable pero que con lo que Él nos aporta, no por nuestros méritos, por acción de Él podemos llegar a conocer. Es la FUERZA mística que da esa inquietud vivida por el hombre, en todos los tiempos, que nos hacer permanecer siempre en ese estado de búsqueda de Dios, conde el hombre a sentir y hacer suyo ese pensamiento de San Agustín donde descubro que me creaste, Señor por amor, y mi vida no estará en paz, dichosa, feliz nada más que cuando retorne a ti de nuevo.

2. El Don de inteligencia: Es un Don que nos capacite, nos da claridad de mente y de corazón para apreciar las riquezas de la FE. Para valorar nuestra Fe, para con humildad pedirle al Espíritu Santo todos los días: “Señor, yo creo, pero aumenta mi fe.

3. El Don de Consejo: Es esa fuerza interior, que procede del Espíritu Santo y te capacita para saber decidir con acierto, te enseña los caminos de la santidad, el poder tomar las decisiones precisas en el momento preciso para hacer aquello que concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás.

4. El Don de Fortaleza: Es el don que el Espíritu Santo concede al fiel, esa fidelidad, fruto del amor de Dios te capacita para ser perseverante en el amor a Dios y el amor al prójimo. Siendo conscientes que en el camino de la vida hacia Dios nos encontraremos con muchas dificultades, gracias a este don del Señor encontraremos la manera de superar esas dificultades, la fuerza para lograrlo.

5. El Don de Ciencia: Es esa luz invocada por el cristiano para sostener la fe que recibimos con el bautismo. Nos capacita para juzgar con rectitud las cosas creadas y a mantener nuestro corazón en Dios y en su obra creada en la medida que nos conduce a Él.

6. El Don de Piedad: Mueve el corazón del creyente para poder tratar a Dios con la misma confianza con que un hijo trata a su padre. Para esto nuestro corazón no puede ser ni frío ni indiferente. Tenemos que tener plena confianza en Él, esa confianza se logra con el AMOR a Dios.

7. El Don de Temor de Dios: Es esa fuerza divina que nos induce a huir de las ocasiones de pecar, a mantenernos en la GRACIA de DIOS, como decimos todos los días en el Padre Nuestro: “no nos dejes caer en la tentación” evitando así toda acción que nos lleve a contrariar al Espíritu Santo. Es el Don que nos SALVA DEL ORGULLO y que nos hace sabedores de que todo lo que Dios nos da es gratuito, para con nosotros Dios es todo misericordia.

Estos DONES que el Espíritu Santo pone en nuestra alma para nuestra santificación producen, además de las Virtudes, FRUTOS inmediatos en nosotros. Estos frutos del Espíritu Santo son: la Caridad, el Gozo, la Paz, la Paciencia, la Longanimidad, la Bondad, la Benignidad, la Mansedumbre, la Fe, la Modestia y la Continencia. Dejemos pues al Espíritu Santo que nos infunda sus siete DONES para que estoa FRUTOS marquen nuestra vida por el camino del bien, ya que el fin de todo esto no es otro que ser buenos, es decir, tener y dar bondad, una bondad dada por Dios para compartirla, no somos buenos cuando lo somos para nosotros mismos, somos buenos cuando lo somos para con los demás.

sábado, 16 de mayo de 2015

17 DE MAYO DE 1987 – 17 DE MAYO DE 2015: 28 Años:



El día de mi ordenación bendiciendo a Monseñor Hermín Negón, Obispo



Sí, 28 años de mi ordenación sacerdotal en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Cataño, Puerto Rico, donde había llegado unos cuantos meses antes, recién ordenado de Diacono para ejercer el diaconado en esa Comunidad Dominica y Parroquial.

Siendo un pueblo grande, con la bahía por medio que dejaba ver el Castillo del Morro y el pintoresco puerto del viejo San Juan y que además tenía esta Parroquia una gente maravillosa con distintas agrupaciones; destacaba la del Dulce Nombre de Jesús, la Legión de María, el Grupo de Acólitos y su magnífico Consejo Pastoral, y al poco tiempo de llegar yo, fruto de nuestras Pascuas juveniles que hacíamos moviéndonos por todos los sectores de la Parroquia, juntábamos una gran cantidad de jóvenes, cientos, que llenaban ellos solos el gran templo parroquial en la celebración de la Vigilia Pascual y de los que salió el grupo de jóvenes de la Parroquia JVC, Juventud Vida en Cristo, quien con tres de sus líderes, Freddy, Ángelo y María, fui a Colombia para hacer un curso de Pastoral Juvenil con más jóvenes colombianos y Seminaristas de distintas diócesis colombianas, como el gran “Paisa” de Medellín, de feliz recuerdo por su manera de ser, por su alegría.

Pero esta parroquia también contaba con unos cuantos “caseríos”, zonas residenciales propiedad del Gobierno, de una renta muy baja, y de gente marginada, que con una mala política cambiaban con frecuencia imposibilitando mucho el trabajo pastoral y el arraigo al lugar, muchos sin trabajo y muchas gentes metidas en el trapicheo de la droga y en el consumo de la misma. 
 
Sin embargo en esos lugares de vicio te encontrabas familias maravillosas, viejitos que vivían solos y jóvenes maravillosos que se dedicaban con ansia al estudio como única arma para salir de ese ambiente.

Siendo sacerdote, en estos residenciales comencé la costumbre de celebrar misas con cierta regularidad en las casas particulares de los católicos que invitaban a los vecinos y afirmábamos la fe además de afirmar la convivencia.

La Comunidad de Dominicos estaba presidida por el Prior, el P. Valeco, que era puertorriqueño al igual que el P. Roberto, el resto de los padres eran holandeses y yo español, éramos internacionales. –el P, Carlos, holandés, que era un gran liturgista me tomó bajo su cuidado durante el diaconado para enseñarme, y con él aprendí mucho, bauticé a cantidad de niños, -allí no es como en España, los bautismos eran semanales y siempre muy numerosos-, casé a muchas parejas antes de la ordenación de Presbítero y eso que cada sector tenía diáconos permanentes que también hacían un gran trabajo. Yo trabajé en la Capilla, que luego hicimos nueva, del residencial Juana Matos y que años más tarde compraron unas casas e hicieron mucho más grande. Fue un gran inicio y de muchos frutos pastorales.

Como con todos los pasos hacia el presbiterado, en ese largo camino, Monseñor Hermín Negón Santana, Obispo Auxiliar de San Juan me dio los Ministerios en la Capilla de la Casa de Predicación de Bayamón, me ordenó de Diácono en el Convento de Formación de los Dominicos de Río Lajas, y este memorable día 17 de Mayo de 1987 en Cataño me ordenó de Presbítero.

Que en Paz descanse este gran Obispo, campechano, sencillo, pobre y cercano a la gente, querido por todos, realmente humilde de corazón. Todo lo que tenía de grande en lo físico, que lo era, tenía y mucho más de Pastor –como dice el Papa Francisco era un Pastor con olor a oveja-.

El día de la Ordenación, cuanto todo terminó, mandó salir a mi madre que colocó a su lado en el presbiterio y poniendo su mano libre en su hombro (con la otra mano sostenía el báculo) animó a hablar durante un buen rato, sobre la ordenación, la experiencia y sobre mí. Muchas veces me ha comentado mi madre que no se explica como ella se atrevió a hablar allí ante tanta gente, pero él era capaz de cualquier cosa, su bondad lo hacía todo asequible.

Al celebrar los 28 años de mi ordenación, además de acordarme con cariño de los Dominicos de Yauco donde todo este proceso de descubrimiento de la vocación sacerdotal empezó, ya que habiendo entrado en la orden como hermano en el año 1969 no veía esa necesidad o la razón para dar tal paso, con mi experiencia al llegar a la preciosa isla del encanto, en este pueblo de Yauco, con el contacto pastoral principalmente con los jóvenes y dando clases de religión en el Colegio del Santísimo Rosario de Yauco, con los niños, destaca por su gran humanidad y vida de auténtico ejemplo, el Párroco que era el P. Basilio, amado por todos y muy especialmente por toda la juventud, otro gran pastor con olor a oveja. También los demás frailes de esa Comunidad que en aquellos días éramos nueve.

También recuerdo con entrañable cariño al P. Valeco y al P. Carlos y al más viejete que murió al poco de yo llegar a Cataño, el P. León, holandés, y demás frailes de esa Comunidad, a los Dominicos españoles de Hermanas Dávila donde yo fui párroco antes de regresar a España definitivamente, a todos los dominicos de Bayamón, a los Dominicos de la Vicaría de Puerto Rico, con grato recuerdo del Vicario P. Vicente van Rooij, y de manera muy entrañable al P. Provincial de la Provincia de Holanda. A tantos hombres y mujeres entregados de corazón al Señor y a la Iglesia, tantos jóvenes y niños, -que ya son adultos-. A las Dominicas de Fátima que me ayudaron tanto, a las Madres Dominicas de clausura de Utuado. Ciertamente fue una experiencia entrañable.

Las fotos: en la primera el día de la Ordenación bendiciendo al Sr. Obispo que me ordenó. La segunda en Yauco, era Jueves Eucarístico, como todos los jueves se exponía el Santísimo Sacramento, yo antes de la celebración de mi primera Misa dando la Bendición con el Santísimo. la tercera foto en mi primera Misa en España, en Ormas, con mi familia y la gente de la tierruca, de mi valle de Campoo. la cuarta en el besamanos, besando yo a mi sobrinuca Cecilia y la última en Colombia, en el Seminario, con los jóvenes de la Pastoral Juvenil, el primero de la izquierda es el famoso Paisa.

En Yauco, Jueves Eucarístico antes de mi primera Misa

En Ormas, mi primera Misa con la familia y la gente de mi tierruca.

En el besamanos besando a mi sobrina Cecilia.

En el Seminario, en Colombia, con los jóvenes de la Pastoral Juvenil. Con los de Puerto Rico Ángelo, Freddy y María, y de los colombianos el Paisa, el primero de la izquierda.

viernes, 15 de mayo de 2015

DOMINGO VII DE PASCUA: LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR:

¡Seréis mis testigos!


Jesús asciende al cielo.

Celebramos este domingo la solemnidad de la Ascensión del Señor, -antes era el jueves anterior, uno de nos tres que relucían más que el sol-, pero que por no celebrar el jueves no deja de ser para nosotros una gran solemnidad que de hecho se trata de celebrar UN MOMENTO DE LA VIDA DE JESÚS en tres tiempos, es ese momento que da plenitud a la vida de Cristo, su Resurrección, su Ascensión y el envío del Espíritu Santo donde los cristianos completamos la fiesta de la CINCUENTENA PASCUAL.

En la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, el Señor alecciona, antes de subir al cielo, a los Apóstoles y les da la misión de propagar la fe, de anunciar el Evangelio hasta en los confines de la tierra. Esto lo entendieron bien, y entendieron muy bien que ese “anuncio” que tenían que hacer del Evangelio no se trataba solamente de proclamar, más bien es un anuncio de “vivir”, el Evangelio si no se vive, esa Palabra recibida de Dios si no se hace vida queda hueca, vacía y una palabra vacía no vivifica. Dieron su testimonio hasta derramar su vida por Cristo. Se dieron ellos a Cristo.

En la segunda lectura de San Pablo a los Efesios y a nosotros que recibimos su enseñanza nos llama el Apóstol a recibir el Espíritu Santo, a vivir en Él y con Él, ya que necesitamos que lo mismo que actuó en Cristo actúe en la Comunidad y actúe en nosotros. Solamente si estamos en línea con El Espíritu seremos capaces de entender a que estamos llamados y que esperanza de alcanzar la gloria del cielo tenemos. No desaprovechemos tanta GRACIA que Dios nos da, vivamos alegres en el Espíritu y manifestémosle a los demás, su GRACIA no nos es dada para ser acumulada, como un tesoro, solamente para nosotros, damos y recibimos esta gracia de Dios a los hermanos y a través de los hermanos fluye en nuestra Iglesia.

El Evangelio de Marcos nos dice algo que nos puede sorprender y que si no prestamos atención hasta nos puede decepcionar. Dice que a los que crean en él les acompañarán unos signos, que afianzan nuestra fe y a la vez nos da la seguridad de estar en el camino correcto, pero en la práctica, estos signos de echar demonios en su nombre, de beber veneno y no pasarnos nada, de coger serpientes venenosas, de curar enfermos ¿Cuándo los hacemos?, ¿Cuándo yo he curado un enfermo o he echado un demonio de una persona?, ¿Cuándo he podido hacer un milagro?. No somos conscientes de haber echo esto nunca, pero si lo analizamos sí es algo realizable, sí lo hacemos, en la Iglesia, en la Comunidad. Cuando te entregas por los demás hasta gastar tu vida por ellos, cuando el mundo te quiere envenenar con sus artes y sus mañas para que te apartes del camino que tu sabes que es el correcto, aunque te cueste estar en ese camino, cuando eres capaz de aconsejar a otro, cuando te das a Dios por amor al prójimo, la Iglesia realiza estos signos en el mundo.

No creamos que el camino que nos pide el Señor recorrer es un camino fácil, pero recordemos que Él es la CABEZA y su CUERPO es la IGLESIA, allí donde está la cabeza está el cuerpo, si Cristo está en el CIELO porque ha ascendido a él, nosotros estamos destinados a estar con Él, pero aún siendo concientes de las dificultades que podamos encontrar por nuestra propia debilidad o nuestros pecados, sabiendo que no es sencillo, tenemos que involucrarnos con su Evangelio y hacerlo vida para proclamarlo hasta en los confines del mundo. Tenemos que estar seguros de quien nos fiamos.

HOY: SAN ISIDRO LABRADOR



Hoy es una fiesta entrañable, San Isidro Labrador, él y su mujer Santa María de la Cabeza representan un poco o un mucho a tanta gente buena, gente sencilla del campo. Algunos llaman "paletos", les tienen por ignorantes, yo les tengo por SABIOS. Son hombres y mujeres que tienen grandes conocimientos sobre ciencia, meteorología, animales, plantas. ¡que harían muchos de ciudad si les dejaran solos en el campo!, muchos de ellos, por desgracia para todos han tenido que abandonar el campo para ir a la ciudad y han trabajado igualmente, y han prosperado. Sí. San Isidro representa a todos estos hombres y mujeres que siembran el trigo que luego es nuestro pan, las patatas, las lechugas, los tomates, esos alimentos que nosotros comemos, sacados de la tierra y regados por el cielo, pero también regados por el sudor, el esfuerzo, la entrega, la dedicación del labrador, un colectivo que no es valorado, donde su trabajo es pagado con migajas mientras que el intermediario se hace rico y el ama de casa se ve mal para llenar su cesta de la compra, pero eso no es culpa del labrador, el es el menos valorado, el menos apreciado, el menos reconocido.
San Isidro^s hay muchos, en todos los tiempos. Que este gran santo interceda por la gente del campo, hombres y mujeres de nuestros pueblos de España.

jueves, 14 de mayo de 2015

EL CUARTO REAL DE SANTO DOMINGO:

De entrada,  ya da grima ver esta garita.

Con cierta decepción llegué hace un rato al convento tras visitar por primera vez, ya que llevaba tanto tiempo cerrado, el Cuarto Real de Santo Domingo.
Este Cuarto Real era un palacete, de los Reyes moros, que supuestamente utilizaban en la época del Ramadán, y otros cronistas apuntan que era el Palacio de la Reina Aixa, que se llamaba Aïsha bin Muhammad ibn al-Ahmar. Sus súbditos le dieron el sobrenombre de “La Horra” (“Honesta” o “Honrada”) y sus enemigos cristianos la conocían como Aixa. Fue la madre del último rey moro Boabdil y esposa del rey conocido como Muley Hacem, que al enamorarse de una cautiva cristiana llamada Doña Isabel de Solís, al unirse a Muley Hacen se hizo musulmana tomando el nombre de Soraya y que dio al Rey dos hijos varones, pero esta unión apartó del corazón del Rey y del trono a la Reina Aixa que bien pidiera haberse refugiado en este su palacete, fuera de la Alambra, al lado de la muralla en el barrio del Realejo, situado en la Huerta Grande de la Almanxarra. Y que los Reyes católicos ceden a los Dominicos para fundar un Convento, el de la Santa Cruz, pero que desde el principio ya pudieron venir en buen número pues contaban con el Palacete de la reina Aixa para vivir en él mientras se edifica el convento. Por tal motivo ha tenido que ser bastante mayor que lo que hoy en día se conserva de él y que sin duda alguna se fue al traste con la desamortización de Mendizábal como tantos otros edificios que la Orden había cuidado, mantenido y conservando y que ahora quedan restos. Además de lo que queda de nuestro convento está la Comisaría de la Policía nacional que era el Noviciado del Convento.
Otro punto de mi disgusto es el trabajo de los arquitectos, de su restauración, haciendo una “cosa rara” modernista y sin gusto que no considero digno para mantener un edificio de tanta historia y de tantos años, pero que se va a hacer, el cerebro de nuestros gobernantes no dan para mucho más.
Algunas fotos de lo que merece la pena ver.












miércoles, 13 de mayo de 2015

EN LA FIESTA DE LA VIRGEN DE FÁTIMA:




En Santo Domingo de Granada seguimos orando por los cristianos perseguidos.
 Hoy en el segundo día del triduo a la Virgen del Rosario de Fátima tendremos a las siete de la tarde exposición del Santísimo Sacramento para "hincar" rodilla ante el Señor y pedir, pedir insistentemente, pedir con fervor al Señor por los Cristianos de Irak y Siria principalmente, por todos los perseguidos, por todos los martirizados, por la paz en el mundo, por la libertad religiosa, por toda libertad.

A las siete y media rezaremos el Rosario, meditando los misterios de la Vida del Señor ante Jesús Sacramentado y hecha la reserva daremos comienzo a la CELEBRACIÓN de la EUCARISTÍA, para llevarnos en nuestro corazón a AQUEL que hemos orado y adorado, para que permanezca con nosotros, para que nos de un corazón solidario y seamos capaces de “salir” de nuestros mundo, nuestros egoísmos, nuestro “yo” y contemplemos nuestro mundo, este mundo de sufrimiento, de dolor, como parte de nosotros, de nuestras vidas, de nuestra Comunidad eclesial.

Mañana haremos lo mismo y así terminaremos nuestro triduo, el día que conmemoramos la coronación canónica de la Virgen del Rosario de Granada.
Ven y participa o vete a tu parroquia y únete a nosotros en la oración, o enciérrate en tu cuarto y pide al Señor por la cristiandad perseguida, que podamos dar culto al Señor –en cualquier parte del mundo- en AMOR y en LIBERTAD.

martes, 12 de mayo de 2015

HOY ES SAN PANCRACIO.




SALUD Y TRABAJO.

Dada la situación económica que está viviendo nuestro país, los años de la crisis, la precariedad en el trabajo, los salarios tan pobres, el agobio del paro, en muchas casas colocan, con esperanza, una imagencita de este santo, con la ilusión de que desde el cielo puedan resolver los problemas acumulados. Pasa lo mismo con la salud. En qué hogar o familia no hay alguien afectado de una enfermedad, hoy cuando el terrible cáncer está tan presente, cuando las enfermedades tan comunes de colesterol o diabetes hacen tantos estragos.
No es de extrañar que muchas personas, sobre todo las abuelitas, que conserven su fe en Dios, viendo la situación de hijos y nietos, ante tanta desesperación se agarren a un clavo ardiendo con tal de evitar el desplome que muchos sufren. Particularmente cuando se pierde la esperanza que por otras vías llegue algún tipo de auxilio.
Que ciertamente interceda por nosotros, por los enfermos, por los parados, por aquellos que han perdido la esperanza, para que tampoco pierdan la vida, que va pasando y van viendo como no llega el jornal a la casa y como van perdiendo casa, estabilidad, ilusión y todo de desmorona. Que de lo Alto llegue el auxilio.

miércoles, 6 de mayo de 2015

DOMINGO VI DE PASCUA. Ciclo B.


Está claro que Dios no hace distinciones, ama a todos por igual.


El amor no distingue. No tiene fronteras. El amor que Dios nos tiene se manifestó en que envió su Hijo al mundo, nos lo envió a todos, sin distinciones ni excepciones. El que se sabe así amado y perdonado por Dios ama y perdona a su vez sin acepción de personas. Pedro sabe superar la propia estrechez de miras, recibe a los paganos y no se siente superior, por eso dice al que se arrodilló ante él, “levántate, que soy un hombre como tú”. Dios se deja conocer en el amor que entrega la propia vida a los demás.

¡Permaneced en mi amor!
Como el domingo anterior, con el ejemplo de la vid y el sarmiento, hoy, en las lecturas Jesús sigue insistiendo en esa fidelidad a la permanencia, en ese saber estar siempre con el Señor, sin apartarnos nunca de él, pues él, que nos ama no se aparta nunca de nosotros. Su amor ha sido un regalo hecho entrega total, ha dado la vida por amor, para que nosotros aprendamos a amarnos los unos a los otros de la misma manera.

Este amor gratuito, generoso, desbordante de Jesús tiene que llevarnos a amar de la misma manera, pero esa exigencia de Dios para con el hombre va más allá de amar a los amigos, a los que piensan como nosotros, a los nuestros. Hay que amar sin fronteras, sin condiciones, sin exclusiones; amar hasta a los mismos enemigos, a los que nos persiguen, los que nos odian, a aquellos que no nos quieres. Este amor tan radical siempre es sorpresivo, es un amor que no entendieron en las distintas persecuciones a la Iglesia tantos verdugos que recibían el perdón de los mártires antes de ser inmolados por ser parte del rebaño del Cordero que como él fueron sacrificados.

En el amor nos identificamos con Dios y Dios se identifica con nosotros, nos dice San Juan en la segunda lectura: “el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios”, este “conocimiento” es la misma experiencia de amar, pero una cosa es amar al estilo de Dios, al estilo de Jesús con un amor total, desinteresado, abarcador, completo y otra muy distinta la triste devaluación que el hombre con sus actitudes egoístas hace del amor, convirtiendo este en un simple “amorío”, algo muy distante del verdadero amor, algo que en la realidad ni se parece ni se puede identificar como amor de verdad.

Esa permanencia que nos mantiene en el amor de Jesús está basada en el cumplimiento de los Mandamientos, estos están puestos por Dios para la felicidad del hombre. Dios no quiere ni oprimir al hombre ni regular su vida. Los mandamientos de Dios, la ley dada por el Creador en el Decálogo a Moisés fue para mantener al hombre esclavizado anteriormente libre, esta libertad se alcanza cuando amas y respetas al otro, cuando tus intereses y deseos no se ponen por encima y avasallan los intereses y deseos del prójimo, cuando respetas como quieres que los demás te respeten a ti, son leyes, preceptos que nos traen libertad, paz, armonía. Pero incluso estos diez preceptos Cristo los resume en dos que son casi uno, AMOR. Amar a Dios y amar al prójimo, que esto hace, quien ama de corazón no puede hacer nada malo contra sí o contra el prójimo, ese amor nos une e identifica con el Señor que demostró su amor con su entrega y con su derramamiento de sangre, hasta la última gota, por amor a toda la humanidad.

Y como el domingo pasado, en este Evangelio también el Señor vuelve a insistir: “De modo, que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé”. Sí, por amor a nosotros, pues el amor nos une a su amor, él nos ha amado primero, nos ha elegido, nos ha llamado a la Iglesia y por amor nos da todo aquello que más necesitemos, no los caprichos ni las cosas materiales, no olvidemos que nosotros conocemos nuestro presente y nuestro pasado, pero desconocemos nuestro futuro, Dios en cambio conoce TODO de nosotros y sabe darnos aquello que más necesitamos, aquello que más falta nos hace, él lo abarca todo.


Para concluir unas últimas puntualizaciones sobre la primera lectura y el Evangelio, en la primera lectura leíamos que el Espíritu Santo bajó sobre los gentiles que aún no se habían bautizado. Muchas veces queremos encerrar en nuestro “corralito” a Dios, a su amor y a su misericordia pero Dios no se deja ni encerrar por nadie ni manipular por nadie. Dios “sopla” donde quiere y a quien quiere independientemente si es católico, budista, musulmán o no es de ninguna religión. El otro punto –referido al Evangelio dice el Señor: “Esto os MANDO: que os améis los unos a los otros como yo os he amado”. No es un “consejo” es un MANDATO. Si lo cumples estás con él, si no lo cumples estás fuera de él, aquí no hay términos medios ni medias tintas, está bien claro.