UN LOGRO PERSONAL:
Hoy, 17 de mayo, recuerdo y celebro aquel otro 17 de mayo de 1987, hace 39 años, donde en el pueblo de Cataño, Puerto Rico, fui ordenado Presbítero por mano del Sr. Obispo, Auxiliar de San Juan, Monseñor Hermín Negrón Santana, con licencias del Vicario de los Dominicos el P. Vicente am van Rooij, OP y del Provincial de Holanda, con el benepácito del Cardenal Arzobispo de San Juan de Puerto Rico D. Luis Aponte Martínez.
A esa ordenación asistieron desde España mi padre Andrés, mi madre Florentina y mi hermano Andrés, desde Guatemala, donde estaba de misionero asistió mi tío D. Mario García Rodríguez.
Después de ser ordenado en Cataño celebré al día siguiente una primera Misa en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Cataño, luego fui con mis padres y mi tío Mario al hermoso pueblo de la montaña de Utuado donde celebré una y muy solemne Primera Misa en el Monasterio de las Madres Dominicas de clausura, con ellas hice los Ejercicios Espirituales para mi ordenación, una de las Madres, que era española, me dio charlas y me facilitaba material para escuchar más charlas durante la semana de Ejercicios. Hice todo el tiempo vida con ellas, desde mi habitación fuera de la clausura, me dispensaron de levantarme a los rezos que ellas tenían a primera hora, creo era a las dos. luego se acostaban y antes de las seis ya estaban cantando y trabajando.
Posteriormente, sé que era un jueves pues en Yauco se celebraban los jueves Eucarísticos, presidí la celebración de la Exposición del Santísimo, acompañado del P. Basilio Cosmen, de las Dominicas de Fátima, del grupo de la JAC, del Colegio del Santísimo Rosario donde yo di clases por tres años, de tantas personas, de los campos que yo conocí y ahora me acompañaban en esta ocasión llenando hasta impresionar aquella iglesia parroquial que impresiona.
Después de pasar unos días en Yauco, donde mis padres se quedaron en la palaciega casa de Dña. Ana y su esposo Cucho, mi hermano Andrés en casa de Rebecca y mi tío con nosotros en la casa Parroquial ya regresamos a España todos juntos, menos Mario que regresó a Guatemala, en el regreso a España nos acompañó Rafael, que se encargó de preparar la Liturgia de la Primera Misa, el domingo de Pentecostés, en ese año 1987, un 7 de junio, a las 11 de la mañana, que cantando con mi hermana Vicky hicieron fuera una celebración amena y bonita. También participaron, como de costumbre, en las lecturas mi hermana María Luisa y mi tío Herminio (ambos que en paz descansen).
Tocando las
guitarras mi hermana Vicky, entonces tenía 20 años, Rafa, que vino de Puerto
Rico para acompañarnos en esta celebración y junto a ellos una amiga de Vicky a
quien llaman Taté. Detrás se ve a Javi y a Ceciliuca, mi sobrina Leyre aún no
había nacido.
Terminada la celebración religiosa, mi madre con la ayuda de mis hermanas habían preparado un banquete, digno de tal acontecimiento en la casa de Ormas, casa de nuestros padres donde nacimos 4 de los 5 hijos de mis padres.
Doy gracias a Dios por este acontecimiento vocacional de mi vida y por el Don gratuito de la perseverancia, en este XXXIX aniversario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario