LO MÁS TRISTE, EL GRAN PECADO:
LA GUERRA.
Estamos viviendo unos momentos tristes, muy triste, la palabra "guerra" es una realidad en este tiempo, una realidad que son muchos los que pensaban que eso se había superado, que ya había terminado ya incluso la guerra fría, pero no, en este cuarto de siglo XXI hemos experimentado la de Ucrania, la de Israel y Palestina, ahora la de Irán.
Pero esta guerra que comenzó con los bombardeos de Israel y los EE.UU. a Irán, la orgullosa tierra de la antigua Persia, que ahora se ha extendido con bombardeos a distintas naciones vecinas. Pero que cuando está en riesgo el progreso y alguien nos priva de la comodidad a la que estamos ya acostumbrados, corre el riesgo de que otras potencias mundiales se impliquen también y esto pase a convertirse en esa terrible y no agradable de escuchar la III Guerra MUNDIAL.
A mí, en lo personal, lo que me hace estremecer es la ligereza de los mandatarios potentes y prepotentes hablan de "daños colaterales" cuando estos daños colaterales pueden ser cientos de mimos, cientos de ancianos, cientos de civiles, sí, ciertamente que lo que algunos pueden encontrar de épico, grandioso, honor, que se narra de antiguas batallas, vemos que en estas guerras ya no queda nada honorable, épico, grande, es todo pura miseria. así de triste, así de cierto.
¿Qué podemos hacer? No, ni yo ni tú, querido lector, no creo tengamos poder alguno para parar este desastre. Pero, aquellos que tenemos fe, nos queda la oración. Oremos por la paz, paz para este mundo, paz para los países que sufren el escándalo de la guerra, paz, paz en nuestros corazones. No podemos buscar una paz entre gentes de distintos países, razas, creencias, ni siquiera fratricida, entre hermanos, tenemos que intentar buscar la paz interior. Sí, somos capaces de ver las guerras que hay en el mundo y no nos fijamos en las guerras que cada uno podemos llevar en nuestro interior, y estas son muy malas, de verdad que son muy malas.
Pidamos al Señor de la paz que nuestro mundo alcance la paz, fruto de la justicia, de la verdad y del derecho a vivir.
