lunes, 25 de diciembre de 2023

 


FECHA SALIDA DEL CORAZÓN Y NO DE LA HISTORIA:

Y vino El Salvador, en el tiempo preciso, y acampó en medio de nuestra humanidad, cerca de todos pues a todos vino a salvar y a los que creen en él les da gloria y majestad, ánimo y esperanza, ilusión y regocijo, para vivir con el corazón puesto en otro encuentro, otra venida, otro momento que no es muerte, es VIDA, porque en la Navidad nacional la VIDA, y unidos a él viviremos eternamente, nació el AMOR, con él en el corazón amaremos por toda una eternidad, nació la VERDAD, sin él, todo es mentira, con él la verdad plena y si ahora no lo vemos, cuando lo veamos lo comprenderemos todo.
Vino a su casa, vino a los suyos pero no fue bien recibido, sus padres fueron forzados a huir para salvar su vida, y al final salvó a la humanidad amando la CRUZ y haciéndola suya y enseñándonos a hacerla nuestra.
En estos días se escucha mucho en las redes sociales del gran engaño de la Iglesia Católica que nos ha mentido con que Jesús nació el 24 de diciembre por la noche. Nunca la Iglesia afirmó tal cosa, todos sabemos que es una fecha no sabida pero sacada con un cálculo con muchas posibilidades de error. Lo celebramos hoy por tener un día, pues merece no la pena, merece la alegría celebrar en el año el nacimiento del Salvador del Mundo, ¿o no?.

lunes, 11 de diciembre de 2023

 



EL TIEMPO ES DE DIOS

 

En el Eclesiastés, 1:1 se nos dice que todas las cosas bajo el sol tienen un tiempo. Tiempo para nacer, tiempo para morir; tiempo para plantar, tiempo para recoger lo plantado… Dios nos da un tiempo para TODO. Un tiempo para cada cosa, pero tenemos que ser muy conscientes que ese tiempo que se nos ha dado lo tenemos que administrar nosotros, pero no es nuestro. 

 

Llegará el momento que el Señor nos pedirá cuenta de como hemos administrado el tiempo que se nos ha asignado, de lo que hemos hecho con él, del buen uso o mal uso que le hemos dado.

 

Este momento presente es para que nos miremos hacia dentro y demos un vistazo para que seamos bien conscientes de como estamos administrando el tiempo prestado por Dios, antes que lo dejemos pasar y nos sorprenda el tiempo de entregar cuentas, entonces ya no habrá tiempo para nada más, lo que había que haber hecho y no se hizo ya no se podrá hacer; y lo que hicimos y no teníamos que haber hecho ya no lo podremos corregir.

 

El tiempo es apremiante, pero también es hermoso, está lleno de fascinación y oportunidades, de posibilidades para la inventiva, para la creatividad, para cualquier cosa que no sea malgastar el tiempo en un “NADA” eterno.

 

El mejor tiempo es el que lo dedicas al amor. A dar amor a Dios, al prójimo, al hermano, al padre o a la madre, a los hijos, pues el amor es tan hermoso que todo el tiempo que gastes en dar amor lo recibirás en amor que te será dado a ti. Es un tiempo que verdaderamente fructifica.