sábado, 24 de junio de 2017

DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO DEL CICLO A:



“El Señor está conmigo, como héroe poderoso”

La primera lectura nos narra la maldad de los corazones que no quieren al Señor y que no tienen paz, tantas situaciones de la vida cotidiana donde vemos como hay personas que piden el mal para su prójimo o se alegran del mal que sufren los demás o peor aún, trabajan para sembrar el mal en los demás y tienes la sensación de que sufren cuando ven a alguien de su entorno que le va bien, que prospera, que es sumamente feliz. Por desgracia esta fea realidad se da en este tiempo que nos ha tocado vivir, como se daba en tiempos de Jeremías y en todo tiempo y lugar.

Pero el que tiene fe es sabedor que el Señor está con nosotros como fuerte soldado, defensor nuestro en el peligro, en más de una ocasión hemos escuchado de la Palabra que el Señor desnuda su brazo, es decir, se arremanga para indicar su fuerza, su amparo su protección, bendito sea en Señor que sale fiador por cada uno de nosotros, por aquellos que ponemos en Él nuestro corazón, que confiamos en él.

Y esto es una realidad porque para el Señor cada uno de nosotros contamos, no somos desconocidos para Él, el sondea nuestros corazones, ha puesto su confianza en nosotros. Dios ha mandado su Hijo al mundo para apostar por la gente de este mundo, no mira la maldad, confía, espera, aguarda siempre la conversión, el cambio de actitud, la corrección. Esto no es otra cosa que una manifestación de la FUERZA DE SU AMOR, pues no ama con egoísmo como nosotros, AMA y CONFÍA y eso le basta.

Y es que el amor de Dios es así, es todo generosidad, esa generosidad tiene nombre para nosotros: JESÚS. Ya lo dice San Pablo en la segunda lectura a los Romanos: “Así como por un hombre entró el pecado en el mundo, refiriéndose a Adán, por un hombre: Jesús nos vino la salvación, es el plan de Dios para vivificarnos arrancándonos de la esclavitud y vivir como HIJOS DE DIOS, donde se desborda sobre todos nosotros el DON maravilloso de nuestro Dios que es PADRE.


El Evangelio tomado de San Mateo, 10, 26-33. es un “empuje” que nos da Jesús hacia la confianza plena en él, un saber aprender cada día a vivir en la confianza, en el amor, en la espera de una vida mejor y más justa que la que podemos experimentar aquí abajo, sabiendo que en la otra todo será distinto, pero mientras llega ese día también este aprendizaje nos lleva a vivir con la frente bien alta, sin acobardarnos de aquellos que nos odian y hacen el mal, Cristo está con nosotros, aquí se une el mensaje que ya hemos escuchado en la primera lectura. Confiemos hermanos y hermanas en este SEÑOR de nuestra vida que todo lo puede y que pondrá un día a cada uno en su sitio.

viernes, 23 de junio de 2017

FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



CONSAGRADOS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El hombre y la mujer de hoy día, que tiene FE, que confía en el Sagrado CORAZÓN DE JESÚS ha de ponerse con frecuencia bajo la divina protección y amparo del SADRADO CORAZÓN, pero no ha de conformarse en pedir la Divina Misericordia para él o para ella. Ha de consagrar con la misma frecuencia a nuestro mundo. A nuestra Patria, es decir: Al Rey, a la familia Real, al Gobierno de la Nación, al Congreso y al Senado, al Cuerpo Jurídico de la nación,  al Ejército y Cuerpos de Seguridad del Estado, a las Autonomías y sus gobiernos, a los pueblos y ciudades de España y sus ALCALDES y concejales, a TODOS, pues necesitamos pedir por todos, para que algunos tengan más miras de lo que es la política y de a quien están sirviendo y el por qué de este servicio, si esto se hiciera así no estaríamos pasando la crisis que pasamos en España, que para muchos cada día está mucho peor aunque unos pocos se han hecho, como por arte de magia, súper millonarios.

Es natural que pidamos la intervención de lo Alto, pues de lo bajo poco podemos esperar con lo que tenemos, que hay mucho que es muy malo y cada día peor. Por eso hace falta pedir, aunque no olvidar el dicho: “A Dios rogando y con el mazo dando”, también hay que ser más exigentes, el gobernante no está para lucrarse, está para servir, desde la cabeza hasta los más “insignificantes”.


Por eso, para eso: “Sagrado Corazón de Jesús, en ti confiamos, ten compasión y misericordia de todos nosotros, pobres pecadores”.

martes, 20 de junio de 2017

EL CAMINO DE LA VIDA:





Muchas veces nos vemos obligados por la vida a salir, a marchar, a emprender un nuevo camino que nos lleve a un destino distinto, diferente, en ocasiones incierto y siempre –pues para eso emprendemos el camino- esperanzados.

La incógnita de nuestro camino esta en la “confianza” que podamos tener para hacer el camino o para llegar a esa meta. Lo que si tenemos que saber y tener siempre muy claro es que “Dios ayuda a las personas a la hora de recorrer su camino en la vida”. Dios está ahí con nosotros, no nos deja solos, está a nuestro lado, está en nosotros, hace nuestro camino. Al final de todo sabremos con claridad que Él es la meta de nuestro camino.

Pero lo más bonito de nuestro caminar es que Dios siempre pone en nuestro camino a multitud de personas, además te encontrarás con infinidad de cruces de caminos, por lo que tu caminar no es nunca un caminar en solitario. De este caminar aprenderás a pedir ayuda, a prestarla, a cargar el peso de quien no puede con él, a solicitar te ayuden con tu peso, a compartir lo que tienes para comer o arrimarte a la mesa de quien tiene si tu no tienes en ese momento, la vida, el caminar de la vida es eso, un constante compartir, hacer amigos, sentirte hermano, o padre o madre o hijo para los otros de acuerdo a cada circunstancia de to peregrinaje.

Pero si quieres que tu camino te lleve a buen puerto ten por seguro que esto lo alcanzarás si en esa gran peregrinación que es tu vida, con regularidad haces un  alto reposas y para llenar tus fuerzas, encontrar  el sentido de tu vida y descansar en el banquete que para ti y para todos te ofrece Jesús en el Altar, si comes su Cuerpo y bebes su preciosísima Sangre. Este COMULGAR es quien te sostendrá durante toda la vida y quien hará posible que cuanto haces por los demás tenga auténtico sentido pues estará repleto de amor, pues si Dios es amor, si por amor vino Cristo a nuestra vida, si con amor te acercas a recibirle, es muy lógico que con amor te des tu también como hostia pura y blanca a los demás, concretamente a aquellos que más te necesiten.


Solamente Cristo dará sentido al camino que tomes en tu vida, sin él no llegaremos a parte alguna que realmente merezca la pena esforzarnos por llegar.

sábado, 17 de junio de 2017

EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO:


 
DOMINGO DEL CORPUS CHRISTI

Antes del paso del río:
La primera lectura quiere que cada uno de nosotros, bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, como el pueblo judío, también miremos hacia atrás. ¿Qué era este pueblo antes de cruzar el río después de vivir esos 40 años penosos en el desierto?, ya lo dice la lectura, el Señor te sacó de la esclavitud de Egipto, te hizo recorrer aquel desierto terrible, un sequedal sin una gota de agua, que sacó agua para ti de una roca de pedernal, que te alimentó con el maná… ¿Y a nosotros los cristianos?, nos ha llamado a vivir una vida de santidad, creados por Dios a su imagen y semejanza, nos ha borrado nuestros pecados, nos da su gracia para vivificarnos, nos da un alimento infinitamente mejor que el maná de los antiguos en el desierto, nos da a comer su CUERPO y a beber su preciosísima SANGRE, derramada en la CRUZ para remisión de los pecados y salvación de toda la humanidad. Celebramos hoy domingo el CORPUS CHRISTI, pero ciertamente esta fiesta maravillosa la celebramos cada vez que recibimos el CUERPO DE CRISTO en la celebración de Acción de gracias, la Santa Misa, también la celebramos cada vez que entramos en un templo y nos postramos en oración ante el SAGRARIO, o cada vez, que por alguna circunstancia no podemos recibir al Señor cuando acudimos a la Misa y hacemos, con corazón humilde una COMUNIÓN ESPIRITUAL.

Sí hermanos, nosotros ya hemos pasado el río, ya estamos en la tierra de promisión, ya hemos lavado nuestros cuerpos en el agua que nos purificó, entramos a este “río” de nuestro bautismo donde morimos al pecado y surgimos de él revividos para la vida con Dios, una vida en Dios, una vida de Dios en nosotros y con nosotros.

Nuestra vida está marcada por la UNIDAD:
Es el mensaje que nos da San Pablo en la segunda lectura, estamos unidos por el cáliz de nuestra acción de gracias, unidos como COMUNIDAD en la sangre de Cristo, lo mismo que nos une el CUERPO DE CRISTO que comulgamos, ya que el PAN ES UNO, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo CUERPO, porque comemos todos del mismo pan. Que grande es el Señor, por su cuerpo y sangre y con su cuerpo y sangre nos une a nosotros para unirnos con Él y ser una sola cosa, y así, con Él y por Él unidos, bajo la acción constante del Espíritu Santo con el PADRE Y SER ¡UNO!. Cuando nos daremos cuenta de lo importante que es ser UNO y comencemos a obrar en consecuencia.

El que come de este pan vivirá para siempre:
Es el mensaje que nos da San Juan en el Evangelio. Este es mi cuerpo, esta es mi sangre y no tenemos vida en nosotros si no comemos su cuerpo y bebemos su sangre, Si comemos su cuerpo y bebemos su sangre tendremos VIDA ETERNA y Él nos resucitará en el último día. Más claro imposible. Por eso se hace difícil entender que estando tan claro, tan bien dicho y con tanta claridad nos encontremos con tantos cristianos o que se dicen ser cristianos que pasan de la MISA, pasan de la COMUNIÓN, PASAN DE LA VIDA DE LOS SACRAMENTOS. Y el que pasa de esto se pasó de largo ante las miles de oportunidades que el Señor le ha ofrecido. Que estemos pendientes del Señor, de lo que nos dice, de lo que nos ofrece, de cómo quiere que actuemos en la vida para que la VIDA NO PASE de nosotros, estar sin Cristo es estar ya muerto, puerto para la VIDA, muerto para LA GRACIA, muerto para la SALVACIÓN QUE EL SEÑOR NOS DA.


Que paséis un feliz domingo día del Corpus Christi, que recordéis que este día está marcado por la fraternidad, por eso las colectas que se hacen en las iglesias están dedicadas a CARITAS DIOCESANA, para ayudar a los desfavorecidos, a los necesitados, para ser más humanos, más cristianos, mejores cristianos. Que el Señor os bendiga. 

En la procesión del Corpus, tapando con la mano la frente abrasada por el inmenso calor que hacía en la calle.

miércoles, 14 de junio de 2017

Mañana día 15, solemnidad del Corpus Christi en Granada:



A las 9:00 celebración de la solemne Eucaristía presidida por el Señor Arzobispo en la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad.

Terminada la Misa la PROCESIÓN CON EL SEÑOR POR LAS CALLES DE LA CIUDAD. Una buena oportunidad para dar un testimonio de FE y de AMOR a Nuestro Señor Jesucristo en ese milagro maravilloso que es la Eucaristía, Cristo presente que se hace comida para nuestra salvación.


Acompañemos con júbilo al Señor.

sábado, 10 de junio de 2017

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. Ciclo A.



En la primera lectura del Éxodo Moisés pide a Dios su favor, para él pero sobre todo para su pueblo, aunque reconoce que el pueblo que está en el desierto, el pueblo que Dios liberó de la esclavitud de Egipto es ahora un pueblo de duro corazón. Curiosamente cuando conseguimos lo que queremos, aquello que tanto hemos rogado y pedido a Dios con insistencia, cuando las cosas nos van mejor, cuando la calamidad se aparta de nuestra vida, en vez de vivir a partir de ahí con más generosidad hacia Dios que nos ayuda, nos volvemos más duros de corazón y nos olvidamos de Él, que es el dador de todo amor y toda misericordia.

En la segunda lectura de San Pablo a los Corintios, el Apóstol, invita a esa Comunidad y nos invita a cada uno de nosotros a vivir una vida alegre en el Señor y con la paz en el corazón, llegar a vivir de esta manera no es fácil, hay que experimentar a Dios, amarlo por encima de todo, tenerlo siempre presente en nosotros, en nuestro corazón y hablar de Él en la Comunidad, en la Asamblea, en la FAMILIA, en el trabajo. Con Dios estamos todo el día, todos los días, no podemos dejarlo apartado en la sacristía ni en nuestra habitación de casa. Dios está siempre con nosotros, nosotros tenemos que estar siempre con él y abiertos a su gracia divina. Esta presencia que quiere el Apóstol para nosotros es una presencia trinitaria: “La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la Comunión del Espíritu Santo esté siempre con vosotros” Puesto que Dios Padre es amor que se da en el Hijo, un amor que duele, amor sin peros, amor total, es el Padre que entrega a su Hijo a una muerte en CRUZ para así redimir y salvar a toda la humanidad, sí, amor sacrificado, así ha de ser todo amor, si no es sacrificado nuestro amor sería un amor egoísta, un amor de capricho, la vida nos muestra con perfecta claridad que “amores de esta manera” nunca llegan a ser amores, es otra cosa, pero amor, amor, nunca.

Pero todo esto que Dios nos da, lo que el Hijo hizo y hace por nosotros nos llega en este tiempo, que la Palabra llama “tiempo final” bajo la acción constante del Espíritu Santo, que es el ceñidor de todo, el que pone calor en nuestras vidas, el que nos da la capacidad de comprender o llegar a atisbar por un instante el MISTERIO de Dios respecto al hombre, a la vida, a la eternidad. Sin esta acción del Espíritu Santo seríamos totalmente ciegos, sordos y mudos, pero gracias a Él ahora vemos, no del todo, eso ya llegará, pero vemos o presentimos a un Dios cercano al hombre, a un Dios con nosotros, lo escuchamos de la Palabra revelada que es el HIJO y lo comprendemos, entendemos este mensaje bajo la acción del Espíritu Santo.

Es el mismo mensaje de este Domingo de San Juan, 3, 16-18: “Dios mandó a su Hijo al mundo, no para condenar al mundo sino para que el mundo se salve por él”, por el Hijo, que al subir al Padre nos envió al Espíritu Consolador, el que nos conforta, nos acompaña y nos salva.
Este Misterio de la Santísima Trinidad no es otra cosa que el gran regalo de Dios a la humanidad, se nos manifiesta como una FAMILIA que quiere que nosotros le acojamos y creamos en Él en familia, en Comunidad, en Parroquia, en Iglesia, no como personas individuales que nada tienen que ver el uno con el otro, al contrario, como hijos de Dios que cuanto más te entregas por la salvación del otro, entonces y solamente entonces, estás trabajando y ganando tu propia salvación.

El relato de Jesús con Nicodemo nos dice mucho más de lo que está escrito, nos habla de que lo realmente triste es no creer en el Hijo del Hombre, no abrir nuestro corazón a la gracia de Dios, pasar por la vida sin que nos importe el sacrificio de Dios por los hombres, el sentirnos suficientes, plenos, realizados sin que Dios verdaderamente intervenga en nuestras vidas o peor aún que el hombre se endiose y prescinda de Dios creyendo que el es el todo de este mundo cuando en realidad es la nada. Con Dios somos todo, sin Dios no somos nada.


Que paséis un feliz domingo día del Señor, aquellos que el próximo jueves celebréis, como aquí en Granada, el Corpus que acompañéis al Señor Eucaristía, milagro de amor y cercanía por las calles pero asegurándoos tenerlo siempre en vuestro interior, en vuestro corazón. ¡Feliz Domingo!.

viernes, 2 de junio de 2017

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS. CICLO A.



“VEN ESPÍRITU SANTO, RENUEVA LA FAZ DE LA TIERRA”.

Celebramos la fiesta de Pentecostés, el mundo, no solamente la Iglesia, se renueva de alegría pues esta es la hora en que rompe el Espíritu el techo de la tierra y una lengua de fuego innumerable, purifica, renueva, enciende, alegra las entrañas del mundo. Hace nuevas todas las cosas, nos hace nuevos a cada uno de nosotros que abrimos nuestro corazón a Él y ponemos nuestra confianza en Él. Por eso invocamos con fe al Espíritu Santo, por eso nuestra confianza plena en quien todo lo puede, todo lo llena, todo lo invade, todo lo viste de un colorido atrayente, de amor y de paz que llena el corazón del creyente.

La RENOVACIÓN es clave en nuestra vida de Cristianos. Cada Domingo en la misa recitamos el CREDO, este recitar es más que “rezar el Credo”, en el Credo está encerrado todo el misterio de la Fe que como cristianos profesamos, lo que en verdad creemos, lo que nos han transmitido desde la infancia, lo que afirma la Iglesia.

Cuando decimos: “Creo en el Espíritu Santo” estamos afirmando que nuestro corazón y nuestro espíritu están abiertos a un estado permanente de revisión y de renovación. No decimos las cosas por decirlas, afirmamos lo que creemos, lo que en verdad sentimos y abrimos nuestra vida, nuestra existencia a la fuerza renovadora y creadora de Dios, dejando que actúe en nosotros, que nos ayude a hacernos nuevos en cada Eucaristía que celebramos, en la lucha de la vida, en lo cotidiano y también en lo extraordinario, ya lo dijo el Señor con toda claridad: “Sin mí no sois nada”,

Pero quizás la acción más hermosa y constante que debemos realizar con la ayuda del Espíritu Santo es la UNIDAD. Él nos nace UNO con Cristo, por tanto nos hace UNO con el Padre, La Trinidad es unitaria, la misión del Espíritu Santo es hacernos buscar esta unidad con Dios y unidad entre los hombres y mujeres de buena voluntad. Es importante saber que la voluntad del diablo no es otra que romper continuamente esta unidad, sembrar discordia, separar, crear enemigos. Por tanto, siendo conscientes de esta acción maléfica, luchemos con uñas y dientes por adherirnos a la fuerza salvífica del Espíritu Santo, para así estar en Dios y Dios en nuestro corazón, en el corazón de las familias cristianas y en las Comunidades cristianas, en la parroquia, en la diócesis, en la Iglesia Universal. Es fruto del Espíritu Santo esta unión y el deseo de trabajar siempre por lograr esta unión y luchar en contra del rompimiento de la UNIÓN: FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO.

Es este Espíritu quien da la FUERZA a la Iglesia, quien pone en píe en medio de las plazas, en la calle a los mejores hijos de la Iglesia y no se acobardan ante la persecución o la muerte violenta. En estos días son muchos los testimonios de esta poderosa acción del Espíritu en tantos hombres, mujeres, jóvenes y niños que son martirizados por no renunciar a Cristo, sabiendo abrazar la Cruz del Señor y ganando de esta manera heroica el cielo.

Celebramos el nacimiento de la Iglesia con una ilusión siempre renovada, no podría haber alegría ni renovación si la Gracia del Espíritu no nos acompañara después de mas de dos mil años de Cristianismo. Pero la fuerza de Dios viene de lo alto, viene a la Iglesia, viene a los corazones de los que a pesar de los problemas y dificultades no tiran la toalla y dejan de creer, viene a vivificar, a sanar, a dar fuerza, ilusión, esperanza, a poner amor en el corazón, a fortalecer las rodillas vacilantes, a dar consistencia. Viene a unirnos, a ser solidarios, a animarnos a echar una mano, a pesar de nuestras propias cruces a aquellas personas que llevan una CRUZ mucho más pesada que la nuestra. El Espíritu Santo nos hace ser más solidarios, afectivos, generosos puesto que sus siete DONES SON: 1- SABIDURÍA: Nos hace comprender las maravillas de Dios, nos da el impulso que necesitamos en medio de las dificultades a través de nuestra vida. 2- INTELIGENCIA: nos descubre las riquezas de la FE. 3- CONSEJO: Aprendemos a llegar a la santidad, siguiendo aquello que más concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás. 4- FORTALEZA: Nos ayuda a superar toda dificultad en el camino de la vida para poder llegar a Dios. 5- CIENCIA: Nos lleva a juzgar con rectitud todo lo que realizamos en la vida, especialmente lo referente a Dios. 6- PIEDAD: Nos anima a tratar a Dios con la confianza que el hijo trata a su padre. Y 7- TEMOR DE DIOS: Nos ayuda a abandonar y alejarnos del pecado y evitar todo aquello que pueda contrariar la voluntad de Dios.


Queridos lectores, que esta ACCIÓN CONSTANTE DEL ESPÍRITU esté en vosotros, os de paz y alegría y encamine vuestros pasos a la felicidad plena, que paséis un feliz DOMINGO DE PENTECOSTÉS.

jueves, 25 de mayo de 2017

DOMINGO DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR. CICLO A



“JESÚS HA RESUCITADO Y HA SUBIDO AL CIELO, AL LADO DE SU PADRE DIOS, ÉL ESTÁ CON TODOS NOSOTROS”.

No es una invención, ni una paradoja, es una realidad, al subir al cielo Jesús está más cerca de todos nosotros, de cada uno de nosotros, está en nosotros, en nuestro corazón, está en la Asamblea, cuando oramos: “Allí donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos”. Él, por el Espíritu Santo se abaja a nosotros, nos acompaña, nos orienta, nos corrige, nos guía. Él acompañó por medio del Espíritu la misión de aquellos que escogió como discípulos. Los frutos del Espíritu Santo en sus vidas fueron patentes, se dejaron notar, eran evidentes, no actuaban solos, sin saber que hacer, como ovejas que no tienen pastor, al contrario, en todo momento y lugar la fuerza del Espíritu estaba con ellos y los instruía, ellos sabían que hacer y que decir en cada momento, Dios actuaba por ellos, sus manos eran las manos de Jesús, sus píes sus pies, sus palabras su voz, estaba en el cielo, sí,  con el Padre, pero seguía presente en su Comunidad, como sigue presente en medio de nosotros a pesar de los años trascurridos, a pesar de las infidelidades y pecados en la Iglesia, a pesar de nosotros mismos, Él está y hace escuchar su voz para la gente del siglo XXI, su Palabra es actual, su mensaje necesario para hombres y mujeres, jóvenes y niños de nuestros días.

Esta es la realidad, la Palabra que es eterna, que no cambia ni se muda: “YO ESTARÉ CON VOSOTROS TODOS LOS DÍAS HASTA EL FIN DEL MUNDO”. Vivimos tiempos difíciles, algunos por medio de las redes sociales quieren resaltar que estos tiempos son ya más que últimos, son apocalípticos, lo cierto es que en Europa el cristianismo está amenazado, pero no nos engañemos, cierto es que el ISLAM es ahora tan amenazante como cuando hace siglos los turcos amenazaban el núcleo más cristiano de Europa y el Papa San Pío V buscó esa famosa “LIGA” cristiana que derrotó a los infieles. Ahí, con ellos, desde el cielo la Santísima Virgen del Rosario oraba con la Iglesia y esta triunfó. Quizás sea lo que más falta nos hace en este tiempo presente, acudir más a la Madre del Cielo y orar, orar mucho, orar con Ella, orar en la familia, orar más en las iglesias.

 Ahora los infieles están aquí, viven entre nosotros y no son precisamente los musulmanes que han llegado como emigrante, son más peligrosos los políticos mediocres y de la extrema izquierda que luchan con uñas y dientes contra todo lo que tenga algo que ver con Cristo. Es un odio feroz, un deseo de destruir, de hacer desaparecer hasta la última CRUZ de nuestra Europa, un afán desmedido por erradicar el Cristianismo aunque para ello tengan que venderse a una religión que se declara y es enemiga del judaísmo tanto como del cristianismo. Pero estos tales olvidan la promesa de Jesús: “Estaré con vosotros hasta el fin del mundo”

Mientras siga avanzando el tiempo centrémonos más en la realidad que ha de envolver nuestra mente y nuestro corazón, el MANDATO del Señor: “Id y haced discípulos de todos los pueblos bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; y enseñadles a guardar todo lo que os he mandado”. La Misión de la Iglesia, pero una advertencia, los MALES de nuestra sociedad tienen como base el abandono de la familia, sobre todo la familia como pequeña Iglesia, como escuela del Evangelio, de valores, de principios sanos que favorecen a la sociedad tanto como a la Comunidad cristiana, sin estos valores, sin esta Iglesia Domestica nuestra sociedad se pierde, por eso hay tantos que luchan contra los valores tradicionales de la Familia.

Esta buena noticia no es otra la señal de permanencia de Jesús, Él permanece en la Iglesia, permanece con nosotros, en nuestro corazón, y es aquí, si somos auténticos, nada ni nadie podrá cambiar nuestras convicciones, somos de Él y Él está en nosotros y nos hace nuevos cada día. Tenemos que seguir animados siempre por la fuerza del Espíritu Santo para ser auténticos comunicadores de la buena nueva, la promesa, desde la certeza de que Jesús, el resucitado, el que ha subido al CIELO PERMANECE Y SIGUE PRESENTE EN MEDIO DE NUESTRA IGLESIA.


Que paséis un feliz Domingo día del Señor lleno de paz y de bendiciones y que dispongáis vuestros corazones para el Pentecostés de este año.

jueves, 18 de mayo de 2017

AGRADECIMIENTO

Que nunca se apague la llama de la vocación, Señor. Santo Padre Domingo
ruega por nosotros.



MUCHAS GRACIAS POR VUESTRAS ORACIONES

EN MI 30 ANIVERSARIO

DE LA ORDENACIÓN COMO PRESBÍTERO.

GRACIAS POR VUESTRAS FELICITACIONES.

miércoles, 17 de mayo de 2017

SEXTO DOMINGO DE PASCUA, CICLO A


“NO OS DEJARÉ DESAMPARADOS, VOLVERÉ”



En la primera lectura de los Hechos, 8,5-8.14-17, vemos como la primera Comunidad, después de la predicación de Felipe, los creyentes recibían el Espíritu Santo. Los Apóstoles Pedro y Juan confirmaban a la Comunidad que había abrazado la FE en Cristo nuestro Señor.

La Comunidad creyente de nuestros días es un tanto cuestionable, son muchos los cristianos que no aprecian o estiman los Sacramentos de la iniciación cristiana, se quedan tan conformes con recibir el bautismo y hacer la primera Comunión, sobre todo en esta fría espiritualmente Europa y aquí en España. Por eso, ya hace muchos, pero muchos años que el gran dominico el P. Antonio Royo Marín escribió un libro sobre el Espíritu Santo al que dio el título de “El gran desconocido” y que verdad es.

Teníamos que vibrar de alegría ante la posibilidad de recibir la Confirmación, ya que es la plenitud de nuestra iniciación cristiana y es Él quien lo mueve todo, lo abarca todo, lo llena todo, lo hace nuevo todo; Él cambia nuestras vidas, Él llena nuestro ser, Él nos infunde la GRACIA que recibimos de lo ALTO para saber más, profundizar más, conocer más de Dios y aplicar a nuestras vidas este “soplo” de sabiduría que nos infunde y nos llena.

San Pedro, en la segunda lectura, 3,15-18 nos aconseja, siguiendo el modelo de vida de Jesús, a vivir nuestra vida conformes a la fe que profesamos: “Mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal”. Seguro es que el que se empeña en vivir según la carne para nada tiene en cuenta la voluntad de Dios, pero para aquellos que se esfuerzan en hacer en todo la voluntad de Dios, siguiendo a Jesús, padecerán injusticias, pues los mundanos detestan a los que ponen su mirada en lo que es y viene de Dios, y la maldad del hombre lleva a perseguir a aquellos que quieren vivir según el Evangelio de Jesús. Pero es misión nuestra no solamente padecer si es que fuese necesario, tenemos que orar por aquellos que persiguen a la iglesia, por los pecadores, por los apartados de Dios, más aún, por los que se ponen en contra de Dios y lo desprecian. La vida del creyente es dura, sí, pero no estamos solos, tenemos al Señor con nosotros y su Santo Espíritu nos inspira en cada momento lo que debemos hacer y nos da la gracia necesaria para llevarlo a buen término.

En el Evangelio según S. Juan, 14, 15-21, nos anima el Señor a guardar sus mandamientos por amor a Él, es motivo suficiente, la fuerza del amor es el lazo más potente que jamás el hombre vio, otros lazos se rompen, otras cadenas quiebran, pero el lazo del amor, si se ama como Jesús nos enseñó, como Él nos amó, ese lazo jamás cederá.

Nuestra esperanza es saber que Jesús está con el Padre, nosotros con Jesús y Él con nosotros. Por lo tanto estamos con Dios y Dios con nosotros y además asistidos con la gracia del Espíritu Santo que es el ceñidor de toda nuestra vida, todo lo podemos, todo es posible si se hace en comunión con el Señor bajo la acción del Espíritu Santo.

También el Evangelio de Juan quiere dejarnos bien claro, que aunque Cristo murió en la CRUZ, resucitó y subió al CIELO no nos ha dejado abandonados. El Espíritu Santo llena nuestras vidas y nos fortalece. Oremos con insistencia al Espíritu Santo para que llene nuestros corazones de su divina GRACIA.


Que este mismo Espíritu colme vuestras vidas, que tengáis un feliz Domingo, día del Señor, lleno de paz y de bendiciones.

MEMORIAS DE UN DÍA TAN SEÑALADO: 30 AÑOS DE MI ORDENACIÓN:





Al ser ordenado de diacono en el Convento de Río Lajas el Vicario estimó oportuno que trabajara pastoralmente y a la vez terminara la teología desde el Convento de los Dominicos de Nuestra Señora del Carmen de Cataño. En ese tiempo era superior de la casa el P. Valeco, que era un gran pastoralista, también estaba en esa casa el P. Carlos, muy buen liturgista, de ellos aprendí mucho para mi trabajo pastoral.
En el medio año de trabajo como diácono tuve mis inicios en la Capilla de Juana Matos, un residencial marginal de infinitos problemas principalmente la droga, pero que también contaba con bellísimas personas alejadas de todo vicio. En su capilla casé a muchas parejas y bauticé a muchos niños, otro tanto en la parroquia de Cataño. A los pocos días de mi ordenación vinieron a Puerto Rico mis padres y mi hermano Andrés y unos pocos días antes desde Guatemala mi tío el Padre Mario, esa fue toda mi familia que asistió a tan importante evento, los demás se quedaron en España esperando que fuera yo pronto a celebrar la primera Misa.

La ordenación estuvo muy bien organizada por el grupo pastoral de la Parroquia, el coro se esmeró, la participación muy alta, la iglesia abarrotada, el Obispo muy ameno y cercano, como era él siempre, al finalizar la celebración llamó a mis padres para que dijeran unas palabras, mi padre no subió al presbiterio pero mi madre sí que se animó y recuerdo que habló muy bien. Terminada la fiesta religiosa pasamos a la otra fiesta en el nuevo salón parroquial donde había un verdadero banquete, pero después de un rato el P. Vicente, el Vicario de Puerto Rico nos llevó a la familia y a mí a comer en un restaurante muy elegante de la zona metropolitana para sacar a mis padres del gran alboroto de música y voces del salón de Cataño.
En Cataño celebre una primera Misa, pero en esa misma semana fuimos al Monasterio Madre de Dios de las Dominicas de Clausura para celebrar otra Misa muy solemne con las hermanas Dominicas y de ahí a Yauco, un jueves Eucarístico donde celebré otra Misa muy solemne con toda la Comunidad de Dominicos Españoles, y donde mis padres y hermano pasaron unos días muy agradables, los yaucanos se desvivieron en atenciones hacia ellos. Regresando a Cataño partimos para España y el Domingo de Pentecostés celebre la Misa Solemne en mi pueblo, Ormas, en Cantabria, junto con los párrocos de la zona: el de Ormas, el de Espinilla y el de la Hoz.
Posteriormente todos los participantes celebraron en el campo de la iglesia un ágape, vino mucha gente de otros pueblos, principalmente familiares y hasta de villava (Navarra) vino mi buen amigo Luís Miguel del Río con su madre que regresaron ese mismo día, todo una paliza de viaje. La familia y más allegados (que éramos muchos) nos reunimos en un gran salón de la casa paterna para celebrar una comida.

Ha sido un gran recorrido de mi vida religiosa, que comenzó a los 17 años:

15/06/1969 entro como Postulante en el Convento de Nuestra Señora de las Caldas en Cantabria.
23/09/1970 Comienzo el Noviciado en el Convento de Santo Domingo de Caleruega (Burgos)
23/09/1971 Hago la primera Profesión de manos del P. Provincial P. Jacinto Hoyos en Caleruega y voy destinado al Convento de San Valentín de Berrio Ochoa de Villava (Navarra) donde permanecí 3 años como enfermero de los colegiales y de los frailes mayores.

De Villava voy destinado como sacristán a San Pablo de Palencia en el 1974, luego me destinan de enfermero alternando con estudios en la Escuela de Teología a San Esteban de Salamanca en el 1976 y en Noviembre del 1978 soy destinado por el P. Provincial Fr. Cándido Aniz a Bayamón Puerto Rico. Por razones que mejor es no contar lo de Bayamón no se da y me mandan a Yauco, aquí doy clase en el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, ayudo a Fr. Francisco como sacristán y trabajo con el P. Basilio en la Pastoral Juvenil, principalmente con la JAC (Juventud de Acción Cartólica) y en la Casa de Ejercicios. A los tres años decido ir a estudiar Pastoral Juvenil a Colombia pero no me dejan y me aconsejan que empiece en Bayamón la filosofía y teología en la UCB(Universidad Central de Bayamón) y CEDOC (Centro de Estudios de los Dominicos del Caribe) . Los Conventos en los que he estado en Puerto Rico fueron los siguientes: Santa Catalina de Bayamón, Virgen del Rosario de Yauco, Santo Domingo de Toa Alta como estudiante, El Carmen de Cataño como diácono y Vicario Parroquial, posteriormente como Vicario parroquial de la Santa Cruz de Bayamón, Párroco de Santo Domingo de Bayamón, Capellán de la Universidad Central de Bayamón y Párroco de Santa Catalina de Siena de Bayamón, alternando las parroquias con la dirección espiritual de distintos colegios de la Orden. Hasta el año 1999 que decido regresar a España, y lo hago a la Provincia Bética y soy destinado a Jerez de la Frontera donde permanezco dos años y me destinan en el 2001 a Granada como Vicario Parroquial hasta el 2007 que me mandan de Párroco a Santo Domingo de Málaga donde permanezco 5 años, en el 2012 regreso de nuevo a Granada después de sufrir el infarto y hace un año me nombran párroco de Santa Escolástica en Granada hasta el día de hoy.

lunes, 15 de mayo de 2017

30 años

Esta foto corresponde a la celebración de mi primera Misa en Ormas, Cantabria, España.

Este Documento lo impartió Monseñor Hermín Negrón Santana, Obispo Auxiliar de San Juan de Puerto Rico.

  Él me dio primeramente, en la Casa de Predicación de Bayamón, los Ministerios; me ordenó de Diácono en el Convento de Santo Domingo de Río Lajas (Toa Alta) Puerto Rico; y de Presbítero en la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Cataño, Puerto Rico, el día 17 de Mayo de 1987, hace ahora 30 años.

 Que el Señor tenga  a este buen pastor en su Gloria. Fue un buen Obispo, como dice el Papa Francisco con olor a oveja, cercano, sencillo, campechano, alegre, pobre, muy pobre, vivía con poco y con poco se conformaba.

 Iguales recuerdos guardo del muy querido Padre Fr. Vicente Am. van Rooij, O.P. que por tantos años fue Vicario de Puerto Rico y Presidente de la Universidad Central de Bayamón, de los Padres Dominicos.

MES DE MAYO: MES DE MARÍA Y DE MUCHO TRABAJO.





Ya estamos a la mitad del mes. Ciertamente es un mes fuerte, fuerte en trabajo, tenemos las confesiones de los niños de Primera Comunión tanto del Colegio como de la Parroquia y las Primeras Comuniones, ayer fue tremendo y eso que solamente eran dos tandas que no llegaban cada una a los 30 niños, pero la iglesia de Santo Domingo estaba abarrotada. Además de esto recientemente hemos tenido la celebración del Triduo en honor a Nuestra Señora del Rosario de Fátima, que este año ha sido entrañable y especial al celebrar el centenario de las apariciones a los tres pastorcitos además de la Canonización por el Papa Francisco de San Francisco y Santa Jacinta.

Hoy, aunque no tenemos nada extraordinario celebramos la fiesta de San Isidro Labrador, el santo madrileño que nos deja una profunda enseñanza de abandono en los brazos de Dios Padre, de confianza infinita en Jesús y de la acción constante en nuestras vidas de la fuerza del Espíritu santo. Él y su esposa que alcanzaron la santidad son ejemplo a seguir, representan a esa sociedad nuestra que quizás ahora en estos tiempos modernos no veamos, pero que en tiempos anteriores si que hemos visto, de tanta gente sencilla, pobre hasta la saciedad, personas religiosas y humildes, que no escatimaron nunca en dar a la Iglesia para sus necesidades sin pararse a pensar que las que ellos sufrían eran mucho mayores, pero el que confía en Dios es así y actúa así.


viernes, 12 de mayo de 2017

QUINTO DOMINGO DE PASCUA. Ciclo A





“…Yo soy el camino, la verdad y la vida…”


En la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, 6,1-7 vemos como la primera Iglesia, con el fin de abarcar todo tipo de necesidades, instituye el diaconado. Esta lectura nos ha de hacer pensar el por qué de la dejadez de nuestros pastores, ante tanta necesidad que tenemos en España por la falta de vocaciones, no ponen más insistencia en formar un DIACONADO PERMANENTE que cubra muchas de las carencias de la misma y asistan, animen y caminen con las pequeñas Comunidades de FE para enriquecer el pastoreo de nuestra cansada Iglesia.

San Pedro en su carta 2,4-9 nos anima en nuestra vida cotidiana, nos llama piedras escogidas que tenemos por misión la construcción del gran TEMPLO DE DIOS, pero al mismo tiempo, también cada uno de nosotros somos templo de Dios, no tenemos que desfallecer ni asustarnos ante los acontecimientos de nuestra vida, al contrario, tenemos que ser conscientes que nuestra realidad, aunque pobre, una simple piedrita en la construcción del gran Templo, somos importantes pues nos ilumina, anima, acompaña y guía nada más y nada menos que el Espíritu Santo, así que si solos somos poca cosa, con el Espíritu cada uno somos inmensidad, plenitud, gracia.

San Juan 14, 1-12 nos anima a vivir sin miedo, sabedores de que si le seguimos a Él estamos en el buen camino, pues Él se nos presenta como el Camino, la Verdad y la Vida.

Sin Él no encontraremos camino alguno que nos lleve hacia Dios, sin su Evangelio o fuera del Evangelio no hallaremos verdad alguna, sin Él nuestra vida no se podrá prolongar, como dijo a orillas del pozo a la Samaritana, en un resorte de agua pura que salta hasta la VIDA ETERNA.

Esta Palabra ha de llamar nuestra atención, ha de situarnos en la Iglesia, saber que tengo yo que hacer, que puedo hacer, que espera el Pastor Santo de mí, y animados trabajar por el Reino de Dios y su justicia, sabiendo vivir en concordia con los demás hermanos de la Comunidad, de la Iglesia, y si en algún momento surgen disputas, malentendidos, incomprensiones, saber solucionarlo pacíficamente, para eso nuestra fe nos llama a descubrir la acción constante del Espíritu que nunca nos abandona, que anima, empuja, sana y todo esto lo hace a través de ti y de mí, el Señor cuenta con todos.


Tengo entendido, según recuerdo de mis años en Puerto Rico,  que este segundo domingo del mes de Mayo es el Día de la Madre en América, para los lectores de ese Continente muchas felicidades a todas las Madres y nuestras oraciones para aquellas madres que ya no están físicamente con nosotros pero que están en nuestros corazones. Oraciones por todas las Madres.

domingo, 23 de abril de 2017

DÍA DE LA MISERICORDIA: SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA



Hoy celebramos el Domingo de la Misericordia, que tanto hincapié hizo en esta celebración el Papa San Juan Pablo Segundo. No es para menos, de su amor, de la Cruz, de su Resurrección nos ha llegado para TODOS la SALVACIÓN, no hay más que tener fe, pedir la fe, buscar la fe, querer aumentar día a día nuestra fe y obrar en la vida en consecuencia.

El Evangelio de hoy nos marca pautas, la respuesta del incrédulo Tomás, ante la realidad de el Misericordioso ha de poner en nuestros labios y en nuestro corazón esa pequeña frase que pronuncia él ante la evidencia de las preciosísimas llagas del Redentor: "JESÚS MÍO Y SEÑOR MÍO".

Que al acercarse nuestra hora, ante el encuentro con el Señor sólamente salga de nuestro corazón esa frase, con eso basta, es toda una confesión de Fe, es todo un CREDO resumido, es la afirmación, que si de verdad brota de nosotros, como a Tomás, su amor, su perdón, su compasión nos dará alas para llegar a las alturas y vivir una eternidad de salvación, sí, Señor mío y Dios mío, que tu divina Misericordia nunca nos falte pues nosotros solos, sin ti, nada podemos hacer. Poco valemos. De ti, de tu precioso corazón traspasado brota esa corriente infinita de MISERICORDIA que nunca se agota y todo los llena, lo rebasa, lo desborda pues no da con medida justa, da hasta saciar y sacia en verdad.

A tu amor infinito, a tu MISERICORDIA acudimos oh Señor Jesús.

jueves, 20 de abril de 2017

GRACIAS POR TU RESURRECCIÓN:





Dios, amigo de la VIDA,
Por tu CRUZ nos arrancas de la muerte,
Por tu RESURRECCIÓN nos das VIDA plena.
Para que apartemos de nosotros el pecado,
que nos lleva a la muerte, para que amemos con un  corazón grande como el tuyo que se dio totalmente,
para que seamos otros CRISTOS en este confuso y olvidadizo Siglo XXI.

Dios, amigo de la VIDA, que amemos la vida, nuestra vida, la vida de los que están por nacer. La vida de los animales y la hermosa naturaleza, la VIDA DE LA CREACIÓN QUE ES TUYA Y NUESTRA. Que nosotros y toda esta vida en Cristo sea resucitada para borrar la muerte, los odios, las guerras, el armamentismo, cualquier tipo de violencia, que seamos hombres y mujeres de paz, que sepamos amar de verdad, que nos perdonemos a nosotros mismos y seamos valientes para perdonar a los que nos ofenden o persiguen o nos odian por ser quizás distintos, o creer en ti, o ser de razas distintas, o haber nacido en lugares distintos, que estas pequeñeces no nos aparten de tu amor y del amor de los demás.

Ayúdanos a ser como tu.

viernes, 14 de abril de 2017

LAS SIETE PALABRAS:





PRIMERA PALABRA:


“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”
(Lc. 23,24)

         -  Prueba del amor de Cristo, que llega hasta el extremo.
         - Hace real el misterioso amor del Padre.
         - Recordemos la pregunta de Pedro:
            “Cuando mi hermano me ofenda, ¿Cuántas veces le tengo que perdonar?

Por eso no nos debe extrañar que Jesús pida al Padre el perdón para sus verdugos de los cuales a veces nos hacemos cómplices cuando:

. No mostramos amor hacia los más débiles.
. No socorremos a quien nos necesita. Mt. 25.
. Faltamos a los nuestros.
. Cuando no nos importa la Comunidad.


SEGUNDA PALABRA:

“Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”
(Lc. 23,43)

-         Dios hace real su perdón.
-         El amor de Dios está por encima de todo… de las justicia humana incluso.
-         Dios mira el corazón del hombre. Mira en su interior.
-         La promesa de Dios es el Paraíso.
-         Es un llamado al arrepentimiento, volver a los brazos de Dios.

Las Escrituras nos dice: “Donde abunda el pecado sobreabunda la gracia” (Rom. 5,20)

TERCERA PALABRA

“mujer, ahí tienes a tu hijo,  Ahí tienes a tu madre”

-         Jesús ejerce su autoridad como hijo.
-         Jesús nos entrega a su Madre por medio de Juan y por medio de Juan nos entrega a la Madre.
-         Después de haber pedido perdón al Padre por lo que hemos hecho con él, después de haber perdonado al hombre que a su lado padecía su mismo suplicio… nos entrega a su Madre. Madre que continuará teniendo un hijo y con él otros miles de millones más…

Tenemos una Madre, ella que era la madre de Nuestro Salvador Jesús… nos dice cuanto cree en el hombre, cuando acepta a través de Juan el convertirse en Madre Nuestra…

CUARTA PALABRA

“¡Dios mío, Dios mío!  ¿por qué me has abandonado? (Mt. 27, 46).

-         Siente el dolor de la Soledad.
-         Ama a quien siente el miedo de estar cerca.
-         Espera que estemos allí…  nos busca pero no estamos.
-         Siente como todos lo abandonan. Cosa que sigue ocurriendo aún hoy.
-         Jesús sabe quién es el Padre, sabe que no puede dejar de sufrir… clama pero el silencio de Dios llega profundo.
-         Jesús está solo…

Sigue solo cuando le damos la espalda a todos aquellos, a los que se nos hace difícil reconocer que está Cristo presente en ellos, y le damos la espalda a Dios.

Por ello comencemos a pedir perdón.

QUINTA PALABRA

“Tengo sed” (Jn. 19, 28)

-         Después de una carrera tormentosa el hombre tiene sed.
-         Cristo, tiene sed del hombre… como el hombre tiene sed de Dios.
-         Fuera de toda duda, Jesús pudo renunciar… dejar que sus deseos humanos se impusieran a los deseos de Hijo de Dios, pero no fue así, Cristo se levantó y tomó las consecuencias de su fidelidad al plan de Dios y dio honor a su nombre Dios Salva.
-         La sed de la mayor parte de los hombres  modernos es más peligrosa… no es la sed del Dios de Israel, sino la sed de sus propios propósitos…
-         Dios no es la fuente de agua viva, que nos da la vida… tenemos unos dioses forjados a nuestra medida, de acuerdo a nuestra sed particular al que anteponemos al verdadero porque no me responde a mis necesidades.

Por ello, pedimos perdón…

SEXTA PALABRA

“Todo está cumplido” (Jn. 20,30)

-         Vemos como en Dios todo se realiza.
-         El perdón de Dios
-         Su propio perdón
-         La confianza que Jesús tiene en que el hombre cambiará sus caminos y se convertirá…
-         El comienzo de una nueva era… en Dios
-         El comienzo de una nueva oportunidad para ti…
-         El fin para un comienzo… el comienzo hacia la eternidad.



SÉPTIMA PALABRA

“Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc. 23, 46)

-         Siempre reconociendo la paternidad de Dios… se entrega.
-         Muere con confiada serenidad, no empece al suplicio de la Cruz.
-         Jesús muere por ti y por todos los hombres, pero por ti que estás sentado… por ti que vienes a su casa una vez al año y no regresas a la Casa de tu Padre.
-         Dios ha realizado todo esto por ti, por que siente un inmenso amor por su creación en la cual tu te encuentras… eres tu la pieza más hermosa hecha por sus manos… por eso extendió sus brazos en la Cruz y se entregó a la muerte.


Por ello, pedimos perdón…

sábado, 8 de abril de 2017

DOMINGO DE RAMOS:




ME AMÓ HASTA DARSE TOTALMENTE Y SE ENTREGÓ POR MÍ.
 GRACIAS SEÑOR.

Con este piadoso recuerdo de la entrada de Jesús en Jerusalén, la Iglesia que guarda celosamente el tesoro de la fe, damos comienzo a la celebración y al recuerdo de los momentos más importantes de nuestra redención. La pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Conviene que pensemos en este momento de la entrada de Jesús en Jerusalén. Ya el Evangelio nos advierte que Jesús temía este momento, él sabía muy bien lo que acontecería si se decidía a entrar abiertamente en la Ciudad Santa. Pero con todo él escogió lo anunciado ya por los Profetas para la redención de los hombres.

Pero aquí no está solamente el protagonismo de Jesús, su dolor, la pena de lo que se avecina, aquí está también el dolor de el Padre, auténtico protagonista en el cielo de lo que acontece con el Hijo en la Tierra, pues si grande es el dolor del Hijo que se entrega, mayor ha de ser el dolor del Padre que contempla impotente el sufrimiento del Hijo y no puede hacer nada para apaciguarlo o menguarlo pues en el corazón tiene sobre todo el gran amor por el destino de la HUMANIDAD y es precisamente PADRE e HIJO lo que están buscando con este terrible sufrimiento, la salvación del género humano. La cuestión es si después de dos mil años en verdad en nuestro corazón sabemos valorar el hacer del Padre y del Hijo por nosotros, por nuestra salvación, por vernos arrancados de la esclavitud de la muerte eterna, del pecado, de la miseria de nuestra egoísta inclinación de querer quitar a Dios y sustituirlo por falsos dioses hechos a nuestro propio capricho y voluntad.

Por eso en la oración Colecta lo primero que le pedimos al Padre es que en este día Él aumente en nosotros nuestra fe, sí, esa fe que tantas veces vacila, que es tan frágil, tan fácil de perderse o quebrarse, como dice el Apóstol de los gentiles siendo tan importante para nuestra salvación la llevamos como en vasijas de barro, por eso es necesario pedir constantemente a Dios el aumento de nuestra fe.

Que al levantar los ramos en honor de Cristo VENCEDOR seamos en verdad portadores, apoyados en Él, del fruto de las buenas obras. Que nos identifiquemos más y más con este gesto de Jesús al entrar en la Ciudad Santa para que cada uno seamos consecuentes en nuestra vida de que ser CRISTIANO no es otra cosa que ser otro CRISTO en nuestro lugar y tiempo y testificar con el amor lo que creemos por la FE.


Queridos hermanos, que tengáis una feliz Semana Santa, que viváis este espíritu de amor y de entrega, que siempre tienen que ir juntos, como de la mano, para así ser felices aquí, en el tiempo, y luego en la eternidad. Que gocéis de un feliz día del Señor.