domingo, 23 de abril de 2017

DÍA DE LA MISERICORDIA: SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA



Hoy celebramos el Domingo de la Misericordia, que tanto hincapié hizo en esta celebración el Papa San Juan Pablo Segundo. No es para menos, de su amor, de la Cruz, de su Resurrección nos ha llegado para TODOS la SALVACIÓN, no hay más que tener fe, pedir la fe, buscar la fe, querer aumentar día a día nuestra fe y obrar en la vida en consecuencia.

El Evangelio de hoy nos marca pautas, la respuesta del incrédulo Tomás, ante la realidad de el Misericordioso ha de poner en nuestros labios y en nuestro corazón esa pequeña frase que pronuncia él ante la evidencia de las preciosísimas llagas del Redentor: "JESÚS MÍO Y SEÑOR MÍO".

Que al acercarse nuestra hora, ante el encuentro con el Señor sólamente salga de nuestro corazón esa frase, con eso basta, es toda una confesión de Fe, es todo un CREDO resumido, es la afirmación, que si de verdad brota de nosotros, como a Tomás, su amor, su perdón, su compasión nos dará alas para llegar a las alturas y vivir una eternidad de salvación, sí, Señor mío y Dios mío, que tu divina Misericordia nunca nos falte pues nosotros solos, sin ti, nada podemos hacer. Poco valemos. De ti, de tu precioso corazón traspasado brota esa corriente infinita de MISERICORDIA que nunca se agota y todo los llena, lo rebasa, lo desborda pues no da con medida justa, da hasta saciar y sacia en verdad.

A tu amor infinito, a tu MISERICORDIA acudimos oh Señor Jesús.

jueves, 20 de abril de 2017

GRACIAS POR TU RESURRECCIÓN:





Dios, amigo de la VIDA,
Por tu CRUZ nos arrancas de la muerte,
Por tu RESURRECCIÓN nos das VIDA plena.
Para que apartemos de nosotros el pecado,
que nos lleva a la muerte, para que amemos con un  corazón grande como el tuyo que se dio totalmente,
para que seamos otros CRISTOS en este confuso y olvidadizo Siglo XXI.

Dios, amigo de la VIDA, que amemos la vida, nuestra vida, la vida de los que están por nacer. La vida de los animales y la hermosa naturaleza, la VIDA DE LA CREACIÓN QUE ES TUYA Y NUESTRA. Que nosotros y toda esta vida en Cristo sea resucitada para borrar la muerte, los odios, las guerras, el armamentismo, cualquier tipo de violencia, que seamos hombres y mujeres de paz, que sepamos amar de verdad, que nos perdonemos a nosotros mismos y seamos valientes para perdonar a los que nos ofenden o persiguen o nos odian por ser quizás distintos, o creer en ti, o ser de razas distintas, o haber nacido en lugares distintos, que estas pequeñeces no nos aparten de tu amor y del amor de los demás.

Ayúdanos a ser como tu.

viernes, 14 de abril de 2017

LAS SIETE PALABRAS:





PRIMERA PALABRA:


“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”
(Lc. 23,24)

         -  Prueba del amor de Cristo, que llega hasta el extremo.
         - Hace real el misterioso amor del Padre.
         - Recordemos la pregunta de Pedro:
            “Cuando mi hermano me ofenda, ¿Cuántas veces le tengo que perdonar?

Por eso no nos debe extrañar que Jesús pida al Padre el perdón para sus verdugos de los cuales a veces nos hacemos cómplices cuando:

. No mostramos amor hacia los más débiles.
. No socorremos a quien nos necesita. Mt. 25.
. Faltamos a los nuestros.
. Cuando no nos importa la Comunidad.


SEGUNDA PALABRA:

“Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”
(Lc. 23,43)

-         Dios hace real su perdón.
-         El amor de Dios está por encima de todo… de las justicia humana incluso.
-         Dios mira el corazón del hombre. Mira en su interior.
-         La promesa de Dios es el Paraíso.
-         Es un llamado al arrepentimiento, volver a los brazos de Dios.

Las Escrituras nos dice: “Donde abunda el pecado sobreabunda la gracia” (Rom. 5,20)

TERCERA PALABRA

“mujer, ahí tienes a tu hijo,  Ahí tienes a tu madre”

-         Jesús ejerce su autoridad como hijo.
-         Jesús nos entrega a su Madre por medio de Juan y por medio de Juan nos entrega a la Madre.
-         Después de haber pedido perdón al Padre por lo que hemos hecho con él, después de haber perdonado al hombre que a su lado padecía su mismo suplicio… nos entrega a su Madre. Madre que continuará teniendo un hijo y con él otros miles de millones más…

Tenemos una Madre, ella que era la madre de Nuestro Salvador Jesús… nos dice cuanto cree en el hombre, cuando acepta a través de Juan el convertirse en Madre Nuestra…

CUARTA PALABRA

“¡Dios mío, Dios mío!  ¿por qué me has abandonado? (Mt. 27, 46).

-         Siente el dolor de la Soledad.
-         Ama a quien siente el miedo de estar cerca.
-         Espera que estemos allí…  nos busca pero no estamos.
-         Siente como todos lo abandonan. Cosa que sigue ocurriendo aún hoy.
-         Jesús sabe quién es el Padre, sabe que no puede dejar de sufrir… clama pero el silencio de Dios llega profundo.
-         Jesús está solo…

Sigue solo cuando le damos la espalda a todos aquellos, a los que se nos hace difícil reconocer que está Cristo presente en ellos, y le damos la espalda a Dios.

Por ello comencemos a pedir perdón.

QUINTA PALABRA

“Tengo sed” (Jn. 19, 28)

-         Después de una carrera tormentosa el hombre tiene sed.
-         Cristo, tiene sed del hombre… como el hombre tiene sed de Dios.
-         Fuera de toda duda, Jesús pudo renunciar… dejar que sus deseos humanos se impusieran a los deseos de Hijo de Dios, pero no fue así, Cristo se levantó y tomó las consecuencias de su fidelidad al plan de Dios y dio honor a su nombre Dios Salva.
-         La sed de la mayor parte de los hombres  modernos es más peligrosa… no es la sed del Dios de Israel, sino la sed de sus propios propósitos…
-         Dios no es la fuente de agua viva, que nos da la vida… tenemos unos dioses forjados a nuestra medida, de acuerdo a nuestra sed particular al que anteponemos al verdadero porque no me responde a mis necesidades.

Por ello, pedimos perdón…

SEXTA PALABRA

“Todo está cumplido” (Jn. 20,30)

-         Vemos como en Dios todo se realiza.
-         El perdón de Dios
-         Su propio perdón
-         La confianza que Jesús tiene en que el hombre cambiará sus caminos y se convertirá…
-         El comienzo de una nueva era… en Dios
-         El comienzo de una nueva oportunidad para ti…
-         El fin para un comienzo… el comienzo hacia la eternidad.



SÉPTIMA PALABRA

“Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu” (Lc. 23, 46)

-         Siempre reconociendo la paternidad de Dios… se entrega.
-         Muere con confiada serenidad, no empece al suplicio de la Cruz.
-         Jesús muere por ti y por todos los hombres, pero por ti que estás sentado… por ti que vienes a su casa una vez al año y no regresas a la Casa de tu Padre.
-         Dios ha realizado todo esto por ti, por que siente un inmenso amor por su creación en la cual tu te encuentras… eres tu la pieza más hermosa hecha por sus manos… por eso extendió sus brazos en la Cruz y se entregó a la muerte.


Por ello, pedimos perdón…

sábado, 8 de abril de 2017

DOMINGO DE RAMOS:




ME AMÓ HASTA DARSE TOTALMENTE Y SE ENTREGÓ POR MÍ.
 GRACIAS SEÑOR.

Con este piadoso recuerdo de la entrada de Jesús en Jerusalén, la Iglesia que guarda celosamente el tesoro de la fe, damos comienzo a la celebración y al recuerdo de los momentos más importantes de nuestra redención. La pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Conviene que pensemos en este momento de la entrada de Jesús en Jerusalén. Ya el Evangelio nos advierte que Jesús temía este momento, él sabía muy bien lo que acontecería si se decidía a entrar abiertamente en la Ciudad Santa. Pero con todo él escogió lo anunciado ya por los Profetas para la redención de los hombres.

Pero aquí no está solamente el protagonismo de Jesús, su dolor, la pena de lo que se avecina, aquí está también el dolor de el Padre, auténtico protagonista en el cielo de lo que acontece con el Hijo en la Tierra, pues si grande es el dolor del Hijo que se entrega, mayor ha de ser el dolor del Padre que contempla impotente el sufrimiento del Hijo y no puede hacer nada para apaciguarlo o menguarlo pues en el corazón tiene sobre todo el gran amor por el destino de la HUMANIDAD y es precisamente PADRE e HIJO lo que están buscando con este terrible sufrimiento, la salvación del género humano. La cuestión es si después de dos mil años en verdad en nuestro corazón sabemos valorar el hacer del Padre y del Hijo por nosotros, por nuestra salvación, por vernos arrancados de la esclavitud de la muerte eterna, del pecado, de la miseria de nuestra egoísta inclinación de querer quitar a Dios y sustituirlo por falsos dioses hechos a nuestro propio capricho y voluntad.

Por eso en la oración Colecta lo primero que le pedimos al Padre es que en este día Él aumente en nosotros nuestra fe, sí, esa fe que tantas veces vacila, que es tan frágil, tan fácil de perderse o quebrarse, como dice el Apóstol de los gentiles siendo tan importante para nuestra salvación la llevamos como en vasijas de barro, por eso es necesario pedir constantemente a Dios el aumento de nuestra fe.

Que al levantar los ramos en honor de Cristo VENCEDOR seamos en verdad portadores, apoyados en Él, del fruto de las buenas obras. Que nos identifiquemos más y más con este gesto de Jesús al entrar en la Ciudad Santa para que cada uno seamos consecuentes en nuestra vida de que ser CRISTIANO no es otra cosa que ser otro CRISTO en nuestro lugar y tiempo y testificar con el amor lo que creemos por la FE.


Queridos hermanos, que tengáis una feliz Semana Santa, que viváis este espíritu de amor y de entrega, que siempre tienen que ir juntos, como de la mano, para así ser felices aquí, en el tiempo, y luego en la eternidad. Que gocéis de un feliz día del Señor.

jueves, 6 de abril de 2017

UN ALGO:



Como no cambia algo en nuestra sociedad iremos directos a un cataclismo. Ves la Tv. y no escuchas otra cosa que la economía va aumentando, que todo va muy bien, que el paro baja considerablemente, que si esto y lo otro. Pero llegan los miércoles, día de caritas y no ves más que gente, que va en aumento, desesperadas buscando solución a su situación. Pero lo alarmante, lo verdaderamente ALARMANTE DE ESTA SITUACIÓN es que esta gente cada día están más enfurecidas contra los políticos, contra la Iglesia, contra la sociedad, contra los ricos, contra todo y esto va a explotar.

Hace unos días entró un hombre joven, que estaba en paro, a la iglesia solicitando ayuda económica para un viaje a otra ciudad buscando nuevas oportunidades de encontrar trabajo, yo ya revestido para la Misa, como le dije que dinero yo no daba, que nosotros damos a CARITAS y esta distribuye se puso totalmente violento y además de un puñetazo en la cara, otro en el pecho me llevé de todo esto una letanía de “improperios” que resonaron por toda la iglesia de Santo Domingo y ciertamente causaron “espanto” en los pocos turistas que en ese momento se encontraban dentro.

En más de una ocasión hemos escuchado que ya está todo tan mal que la única salida es o tirarse a robar dando uso a la violencia o como sinceramente ellos no están por usar la violencia es quitarse la vida, pues vivir así, abandonados en total desamparo ya no es vivir.


Eso, un algo, hace falta que nuestra sociedad más desfavorecida que con la crisis lo ha perdido todo, no siempre por su culpa, por no hacer bien las cosas o no saber o haber sabido administrarse mejor y otras muchas por los “listos” de turno que han sabido exprimirlos hasta la saciedad quedándose con todo lo que tenían, que han sido desvalijados con espanto, que por quitar no les han dejado ni siquiera la dignidad como personas, que se vea de verdad, de alguna manera, que vamos en serio a mejor, pues de lo contrario algún día nos encontraremos con algo más que dos insignificantes puñetazos, dados más que por odio por desesperación o impotencia. Sí, algo tiene que ir cambiando pero para mejor. 

martes, 4 de abril de 2017

EL HORMIGUERO:


No, no se trata del famoso programa de la 3, me refiero a lo que acontece en Santo Domingo de Granada; en estos días de montaje de pasos: esto parece un hormiguero.
Como siempre suele pasar, los más destacados o de más buena voluntad de cada una de las Hermandades de Semana Santa de nuestra casa, a saber, El Señor de la Humildad, Nuestra Señora de la Soledad y el Dulce Nombre de Jesús; el Señor de las Tres Caídas y Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos y La monumental Santa Cena con la Virgen de la Victoria ya están en el arduo trabajo de dejar todo dispuesto para sus Estaciones de Penitencia, a saber, La Cena, en estación de penitencia a la Catedral el Domingo de Ramos, La Humildad en Estación de Penitencia a la Catedral el Martes Santo, el Viernes Santo Nuestra Señora de la Soledad al Campo del Príncipe para las campanadas de las tres de la tarde y el Dulce Nombre de Jesús a la Catedral, con los niños y su alegría, el Domingo de Gloria a media mañana. Por último, el Miércoles Santo, en Estación de Penitencia a la Catedral El Señor de las Tres Caídas y Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos.
Por otra parte la Archicofradía del Rosario Coronada ultima los preparativos para la Solemne celebración de la Eucaristía (Misa votiva de la Santa Cruz, pues así se llama este Convento de los Dominicos de Granada), que mañana día 5 de Abril celebramos los 525 años de la fundación del Convento y de la Archicofradía. Será una oportunidad "redonda" para dar uso a la Casulla y Dalmáticas donadas para la fundación por la Reina Católica Doña Isabel.

Lo dicho, un gran hormiguero por Santo Domingo.

sábado, 1 de abril de 2017

V DOMINGO DE CUARESMA DEL CICLO A.





¡DE LA MUERTE, DIOS, SACA VIDA¡

En la primera lectura de Ezequiel, el Profeta nos anuncia cómo Dios, que es un Dios de VIDA y no de muerte, abrirá nuestros sepulcros y nos llevará a la NUEVA Israel.

En primer lugar Dios rescató de la muerte, la esclavitud, la opresión al pueblo de Dios y le dio una tierra nueva.

En segundo lugar, dios hace lo mismo con nosotros, nos saca a diario de la esclavitud del pecado, situación siempre de muerte y nos da la Gracia, SU GRACIA, situación siempre de vida. Vivimos el proceso de muerte y vida siempre que caemos en el pecado y siempre que somos valientes y capaces para abandonar la vida de pecado para vivir la de Gracia que nos ofrece Dios. Cristo ha sido nuestro libertador, en Cristo se hace posible este proceso de liberación que Dios nos ofrece y nos arranca del sepulcro para vivir en la gracia de Dios nuestro Padre y Creador.

La segunda lectura está tomada de la Carta del apóstol San Pablo a los Romanos, en ella el apóstol nos pide que tengamos altura de miras dado que el Espíritu de Cristo resucitado habita en nosotros, por tanto no podemos quedarnos cómodamente viviendo según la carne, como si fuéramos cualquier cosa, dado que Él nos ha liberado, nos ha purificado, nos ha elevado a la situación más alta que hombre alguno pueda llegar, destinados a estar junto al Señor en el cielo. Todo eso gracias a ese mismo Espíritu que resucitó a Jesús de la muerte y nos resucitará también a cada uno de nosotros.

La cuestión es que todo esto que suena para nuestros oídos mortales casi escandaloso puede ser verdad, el descubrir esa veracidad de lo que nos dice la Palabra tiene que ser nuestro objetivo, y hoy, como siempre lo hacemos gracias a las obras realizadas por Jesús.

El Señor no se quedó en plantear hechos, también realizó milagros que afirmaron sus palabras, y el Evangelio de hoy nos manifiesta uno de sus más grandes milagros, a la vista de todos, para no dejar duda y para que nosotros reafirmemos nuestra fe. Se trata de la resurrección de su amigo Lázaro, que es también esa posibilidad que nos ofrece Dios de pasar nosotros, por la fe y las buenas obras de un proceso de muerte a un proceso de VIDA.

Que seamos capaces de trascender, de elevarnos, de no quedarnos a la altura del mismo suelo cuando podemos elevarnos mucho más alto, depende de cada uno de nosotros hasta donde en realidad queremos llegar.

Se cuenta que un niño un día encontró en el bosque un huevo, sin saber de quien procedía lo colocó con los que una gallina de su corral cobijaba, al poco tiempo salieron los pollos, resultó que todos eran preciosos, pero uno desentonaba totalmente, hasta la gallina estaba preocupada y apenada por ese hijito tan distinto y tan feo que había de criar.

Pasado el tiempo, aislado por ser distinto este animal asía ser como un águila que volaba a gran altura el corral de las gallinas, y se decía a sí mismo: “quien pudiera ser como ese águila que tiene la facilidad de volar tan alto y escapar a donde quiere”. No sabía que él no era un pollo de gallina, él era un pollo de águila. Pero nunca intentó experimentar alzar el vuelo, siempre vivió esclavo de limitaciones que no tenía por naturaleza pues era otra cosa muy distinta a lo que él creía ser en realiad.

Eso nos pasa a nosotros, nos apegamos a la condición humana sin darnos cuenta que Dios nos da capacidades para afrontar la realidad de la VIDA de otra manera muy distinta, que podemos remontar el vuelo e ir muy alto, estamos destinados no para terminar en un sepulcro, nuestro destino es el cielo con Dios nuestro Padre, el cielo con Jesús, nuestro redentor.

El viernes salía en un comentario de las lecturas de ese día esta oración de San Agustín que es muy propia para este comentario que he realizado para vosotros y creo os ayude particularmente, dice así:




“Señor, dame alas como de águila para que mi espíritu vuele a Ti y no desfallezca jamás. Descanse en Ti mi corazón, para que todas mis cosas logren serenidad y quietud; y desvanecida la oscuridad de mis inquietos pensamientos, te contemple claramente a Ti, dulce luz de mis ojos. Concédeme pues, te lo suplico, las alas de la contemplación, para que con ellas pueda volar a lo alto y llegarme a Ti”. Amén.

San Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia.

viernes, 24 de marzo de 2017

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA DEL CICLO A




CAMINAMOS EN LA LUZ, AL ENCUENTRO DEL PADRE:

La primera lectura tomada del libro de Samuel, nos narra la preciosa historia de la elección de David como Rey delante de sus hermanos, estos, descartados por Dios pues Dios solamente se fija en el corazón de la persona, no como nosotros que tantas veces actuamos y nos regimos por las apariencias.

En la Carta de San Pablo a los Efesios el Apóstol nos habla de cómo tenemos que actuar en la vida, ya que nuestro tiempo de esclavitud ha quedado atrás con el Señor, Él ha vencido al pecado y a nosotros se nos da su Gracia Divina para que seamos capaces de renunciar al mal y obrar siempre el bien, Lo deja a elección nuestra, pues Él nos crea en libertad para hacer y obrar según nos parezca, pero nos advierte de las consecuencias de nuestras acciones.

Cuando nos habla de las obras de la luz nos está indicando que nuestra vida ha de ser transparente, lo que creemos ha de motivarnos para actuar en consecuencia, no pedimos decir que estamos con Dios y luego que nuestras obras nos delaten y nos acusen de estar contra Dios, con Dios no vale la mediocridad, la hipocresía, la maldad ni la mentira, nosotros podemos, si queremos ser todo esto, pero a Él no podemos engañarlo, conoce nuestro corazón, nos conoce a cada uno de nosotros y quiere fidelidad y veracidad en lo que decimos y hacemos.

Esta segunda lectura que trata el mismo tema que luego escucharemos en el Evangelio de Juan nos dice con toda claridad como Pablo espera de cada uno de nosotros que dejemos la vida oscura, la vida de las tinieblas la cual abandonamos en el momento de nuestro bautismo y nos hicimos seguidores de la LUZ que es CRISTO, pero que cada vez que retornamos al pecado abandonamos la luz para vivir otra vez en la oscuridad. Triste realidad del cristiano y más cuando tenemos la suerte de salir de estas tinieblas por los Sacramentos que nos ha dejado Jesús y nos perdona y reconcilia con Dios nuestro Padre.

El Evangelio de San Juan, 9,1-41 nos narra la historia de la curación de la ceguera de un hombre. De la idea de los judíos –entre ellos los mismos apóstoles de que una enfermedad, la ceguera, el ser o estar cojo, la lepra, cualquier enfermedad es el pago por algún pecado cometido por el enfermo o sus padres o algún pariente-  que desbarata Jesús y se lo explica a los suyos, y haciendo barro con la saliva se lo untó en los ojos y le mandó ir a la piscina de Siloé (que significa “Enviado” a lavarse y hecho lo mandado por Jesús recuperó el ciego la vista.

Juan nos muestra con este milagro de la recuperación de la vista de este ciego de nacimiento lo que estaba sucediendo en la Comunidad cristiana, procedente del judaísmo incrédulo por tanto ciego, y como la luz de la fe va iluminando a los nuevos creyentes, haciendo que recuperaran la VISTA, que vieran la voluntad de Dios, ya que según esta historia ven los que creen, pero aquellos que se niegan a creer, aunque vean, para Jesús están ciegos del todo, son incapaces de VER LA VOLUNTAD DE DIOS, lo que Dios tiene preparado para la salvación del hombre.

Este tiempo de cuaresma que va avanzando con rapidez desembocará en la GRAN FIESTA DE TODAS LAS FIESTAS: LA VIGILIA DE LA PASCUA, es la fiesta de la LUZ, Cristo es nuestra LUZ, solo unidos a él estamos en la LUZ, estamos en Cristo, solos, no somos nada, a nuestro lado todo será oscuridad, tinieblas, soledad, abandono, muerte.


Hermanos, que ya desde ahora abandonemos las tinieblas del pecado para vivir en gracia de Dios, que tengáis un feliz Domingo, día del Señor lleno de paz y bendiciones.

sábado, 18 de marzo de 2017

SIEMPRE EN EL RECUERDO, SIEMPRE EN EL CORAZÓN:



En el año 2007, el día de San José murió nuestro hermano Fr. Vicente Bueno, practicante tres días después nos dejó también, por la pena de la muerte de Fr. Vicente el P. Gonzalo Pérez Lobato. (Justel (Zamora) 15 de Febrero de 1920 – Granada 22 de Marzo de 2007)
En la Navidad del año 2005, cuando ya el cáncer atacaba con plena crueldad a Fr. Vicente, junto con su hermano y cuñada, los frailes de la Comunidad (falta el P. Paco que sacó la foto) pasamos el momento del recreo en su cuarto. A estas alturas en el 2017  de los de la foto quitando el entonces Prior P. Antonio Praena y yo de los frailes y el hermano y cuñada de Fr. Vicente, los demás: Fr. Vicente, el P. Gonzalo, el P. Álvaro y el P. Delfín han muerto.

Que descansen en la paz del Señor. Y no dejemos nunca de orar por las BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO. La foto está tomada según pone en ella el 24 de Diciembre del 20005.


jueves, 16 de marzo de 2017

TERCER DOMINGO DE CUARESMA DEL CICLO A



“MI ALIMENTO ES HACER LA VOLUNTAD DEL QUE ME ENVIÓ Y LLEVAR A TÉRMINO SU OBRA”

El libro del Éxodo nos habla de una historia triste, la historia del pueblo que sale alegre de la esclavitud, pero ante los problemas cotidianos del desierto van perdiendo la FE, no se trata de la historia en sí del pueblo escogido y liberado por Dios, es muchas veces nuestra propia historia; tenemos etapas en la vida que nos comemos el mundo si hiciera falta, estamos alegres, llenos de felicidad, pero cuando surgen las dificultades nos venimos abajo y la fe como que se evapora y en vez de pedir con humildad a Dios, que todo lo puede, levantamos el puño amenazante ante Dios recriminándole por nuestra circunstancia. ¿Qué podemos esperar con nuestras malas actitudes ante Dios?, ¿hasta cuando tendrá paciencia para soportarnos?. Menos mal que Jesús nos enseña y el Papa Francisco nos recuerda con frecuencia: "Dios no se cansa nunca de perdonarnos" Esto es una gran noticia, la mejor noticia.

San Pablo en la carta a los Romanos nos habla de la importancia de la FE, pero aquí la fe se contempla como “el TODO”, ha de ser una fe cierta, probada, amplia, generosa, testimonial. Una fe por la que uno lo de todo, una fe generosa, una fe sin límite alguno. Esa fe si que nos salva, pues mueve toda nuestra vida en torno a Dios, pero una fe floja, vacilante, sin contenido no nos lleva a ninguna parte.

Ciertamente Jesús ya lo ha hecho TODO por cada uno de nosotros, pero nosotros aún no lo hemos hecho TODO por Jesús, nos queda mucho desierto para ir purificándonos poco a poco, como se purifica el hierro en la forja con el fuego, y hacer de nosotros otra cosa muy distinta a lo que en realidad somos. El camino de la Salvación pasa por la CRUZ, y nuestra generación es muy de la aspirina, de la pastilla que nos quite el más mínimo dolor, no se si en realidad estamos preparados para el peso, el dolor, el sufrimiento de nuestra propia cruz, cuanto más para asumir el dolor de los demás, de los más pobres que no pueden con su cruz de cada día, de la solidaridad que Dios espera de nuestra parte, del saber amar sin condiciones, de dar sin condiciones, de darnos nosotros mismos sin condiciones.

En la tercera lectura el Señor nos da una muy bonita catequesis con la historia de la Samaritana y nos habla de cómo el que se esfuerza, da, comparte puede alcanzar el perdón de Dios. Que ciertamente cada uno de nosotros nos esforcemos por acudir al “pozo”  o manantial de donde brota el AGUA VIVA QUE DA LA SALVACIÓN, lo tenemos a nuestro alcance, es el SAGRARIO, está en todas las iglesias, bien disponible para que acudamos a Él. También en la BIBLIA, Palabra de Dios, Él se comunica con nosotros, nos instruye, nos guía, pero no podemos dejar que sea sólamente un libro más en una estantería que adorne nuestra sala.

No nos conformemos con cualquier cosa, con las migajas que caen de la mesa de los señores, que seamos capaces de acudir a donde está la fuente de vida y sumergirnos allí para quedar curados de nuestras apatías, cegueras, cojeras y tantas necesidades que tenemos y no nos esforzamos demasiado por salir de ellas. Sólo Él tiene PALABRAS DE VIDA ETERNA, solamente por Él llegaremos a la salvación que Dios nos ofrece por puro amor a esta pobre humanidad.

Que nos adentremos cada día más y más en este peregrinaje de la CUARESMA con esperanza para que podamos vivir con profunda alegría la Pascua, pero que nunca olvidemos que no hay Pascua sin CRUZ.


Que peséis un feliz Domingo, día del Señor. Que su paz esté con vosotros, en vosotros, en vuestro corazón, en vuestro hogar.

sábado, 11 de marzo de 2017

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA DEL CICLO A:



“-Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo-“
En Cristo se cumple todo lo dicho por la ley y los Profetas.

En el libro del Génesis hoy escuchamos como Dios dice a Abrahán: “Sal de tu tierra, de la casa de tus padres, hacia la tierra que yo te mostraré”. Y en esta lectura Dios nos dice a cada uno de nosotros prácticamente lo mismo: que salgamos de nuestro terruño, de lo nuestro, de nuestras comodidades, de esta vida que ya tenemos hecha, que le escuchemos a Él y le sigamos a la aventura, pues la vida de la FE es siempre una aventura que requiere disponibilidad, dejar las comodidades, dejarlo TODO y seguirle a Él, así, sin más, con un corazón noble, confiado, grande un corazón que no se deja amilanar ni por las tormentas de las posibles persecuciones ni por el miedo a lo que podamos encontrarnos en el camino, Dios exige que nos levantemos, que salgamos, que nos pongamos en marcha y que caminemos confiados en Él.

Así su misericordia vendrá sobre nosotros, pero es urgente confiar más y mejor, poner en él nuestra confianza, esperarlo todo de quien todo lo puede.

Es lo mismo que nos dice, con otras palabras, San Pablo en la carta a Timoteo cuando nos habla de tomar parte en los duros trabajos del Evangelio, esa dureza no es otra que el sacrificio que supone dejarlo todo por Jesús y por el Evangelio, aunque en muchos ese “dejarlo todo” no sea desprenderse de lo que tienes, y sí más bien ver eso que tienes con ojos nuevos, ojos transformados por el amor y por la fe que te llevan a la caridad constante, ojos de esperanza y de ilusión, ojos que saben hacer nuevas todas las cosas incluso aquellas que siempre resultaban rutinarias.

En el Evangelio de San Mateo, 17, Jesús toma consigo a Pedro, Santiago y Juan y van a la montaña, también “salen” de la rutina, de lo cotidiano y se lanzan a la aventura, la subida, la escalada es siempre aventura pues si miras ves siempre montaña, solamente cuando llegas a la cima tendrás una perspectiva totalmente nueva e inesperada, tendrás el pago del sacrificio de la escalada, esa recompensa que te llenará de satisfacción.

En este caso Jesús quiere sembrar la esperanza en el corazón de estos tres Apóstoles para que cuando llegue la tormenta de la PASIÓN tengan esperanza en la resurrección. O quizás más que por ellos por ti y por mí, para que cuando llega el desánimo, la monotonía saquemos fuerza de las flaquezas y nos llenemos de la nueva luz envolvente que nos da Jesús, esa luz que lo puede todo, lo penetra todo, lo envuelve todo, todo lo ilumina, todo lo llena de su calor y todo lo transforma.

Que esta “Epifanía de Dios” “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo” realmente resuene en nuestro corazón y pongamos en Él nuestra confianza.


Que paséis un feliz Domingo, día del Señor y que la aventura del camino de la Cuaresma os llene de ilusión y de santa esperanza, feliz y santo Domingo.

sábado, 4 de marzo de 2017

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA DEL CICLO A



LAS TENTACIONES DE JESÚS Y NUESTRAS TENTACIONES

Estamos iniciando prácticamente este precioso tiempo de Cuaresma, no es un tiempo triste, es sobrio, austero, como ha de ser nuestro vivir en cuaresma, pero es alegre, pues es tiempo de gracia, tiempo de misericordia, así lo recordábamos el miércoles de ceniza: “Ahora es tiempo favorable, es tiempo de salvación”.

Este tiempo de gracia y salvación no es otra cosa que nuestro caminar confiadamente hacia la Pascua, como Cristo murió en la CRUZ y resucitó, nosotros, muriendo cada día al pecado, confiamos resucitar en la Gracia de Dios, seamos pues fieles al Señor y confiemos plenamente en Él. Él actuará.

En la primera lectura se nos habla que somos hechura de Dios, modelados por él, amados de él, llamados a la VIDA para hacer el camino que nos conduzca hasta la eternidad, salimos de Él y retornaremos a Él.

En la segunda lectura San Pablo  contrapone las figuras de Adán y Cristo, y nos dice que “no hay proporción entre la culpa y el don” ya que efectivamente en Adán se hace carne la culpa mientras que en Jesucristo se hace carne la Gracia.  De Adán recibimos la condición de pecadores, de él no podemos esperar nada, sólo nuestra esperanza radica en Jesucristo de quien lo podemos esperar TODO, Cristo es la Palabra que nos instruye, nos perdona, nos salva, nos regenera y da nueva vida, de Él todo, del pecado nada.

En el Evangelio vemos las tentaciones de Jesús y n estas tentaciones vemos las tentaciones del hombre corriente, el hombre de cualquier sitio, condición o edad.

Cuando el demonio le dice a Jesús que convierta las piedras en panes también nos está diciendo a nosotros que busquemos la vida fácil, sin sacrificios, sin trabajar, sin esfuerzo. Una vida que no aporta nada  favorable, nada positivo.

Cuando le dice que se tire del alero del templo en esa tentación a nosotros nos tienta también con una vida de espectáculo, de aplauso, una vida vacía de contenido, sin principios, pero Jesús nunca hizo milagros por hacer, todos estaban encaminados a dar amor, dar esperanza, dar dignidad al hombre, lo que busca el tentador quiere anular esto e implantar otra cosa muy distinta, quiere que reine su sin sentido.

Por último, cuando el tentador ofrece al Señor todos los reinos del mundo si se arrodilla ante él y lo adora nos está ofreciendo a nosotros el poder, la fama, la grandeza, la admiración y vemos lo vacío de todo esto, vemos el mal que esta tentación causa en aquellos que viven la vida para trepar, sin condiciones, trepar para estar por encima de todos, trepar para avasallar a los demás, para dominarlos, para robar no solamente su dinero, también su dignidad de personas. Desgraciadamente vemos que son muchos en nuestros días los que caen en esta terrible tentación, aquí están los banqueros que se enriquecen a costa de los pequeños ahorros de los pobres, los políticos corruptos,  los hombres y mujeres sin principios y sin moral. Los que no tienen conciencia, los egoístas que solamente piensan en ellos mismos, los que están llenos de avaricia. En definitiva tendrían que darnos mucha pena de ellos, pues puede que vivan forrados en riquezas, pero carentes totalmente de humanidad, hombres así solamente dan lástima y como cristianos tenemos que orar por ellos y estar vigilantes para no caer en sus redes, en las del tentador y en esos mismos pecados, pues no hay gran diferencia en aquel que miente y engaña a muchos o en el que miente y engaña a hacienda o a la familia o se engaña a sí mismo.

Al Señor, tu Dios adorarás y a él solo darás culto.


Que peséis un feliz Domingo, día del Señor, lleno de santas bendiciones, que la Cuaresma nos de a todos ánimo y fuerza para cambiar, convertirnos y ser mucho mejores, merece no la pena, merece la alegría.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Ama y criada



MIÉRCOLES DE CENIZA:

En casa de Doña Carmelita: -llama a su criada y le pregunta,
¿Has ido ya a la Plaza? Hoy me he levantado muy tarde, habría querido ir a Misa para “tomar” la ceniza, pero no va a poder ser, anoche me quedé viendo la película de la tele hasta muy tarde y me levanté hoy cansada y muy tarde, y por la tarde tengo “bingo” con mis amigas.

Lolita, la criada, le responde: -iré a la plaza ahora, al ser ayuno y abstinencia quería preguntarle que quería para comer-.

-Carmelita responde: Compra un buen marisco, no importa el precio, ya sabes mis gustos, carne no compres, tenemos que cumplir lo que nos manda la Iglesia-.

PERO EL SEÑOR TE DICE:

Te he dado un cerebro para que lo uses, no quiero sacrificios tontos, si es ayuno, si es día de abstinencia, compra lo más económico, pero con un propósito: lo que ahorras con el ayuno al comer menos cantidad y lo que dejas de comer más caro  por la abstinencia dáselo a los pobres para que coman hoy bien, ellos guardan el ayuno todos los días del año, se generoso a la hora de privarte, no con capricho dejando de comer pollo que es más económico y comiendo pescados caros o mariscos a elevados precios, eso no tiene sentido, eso no sirve para nada, no puede agradarle a Dios.

Estos son el ayuno, la abstinencia y los sacrificios que yo quiero –dice el Señor-: No tener a nadie oprimido, ser justo con todos, bondadosos y caritativos con los necesitados, viste al que está desnudo, procura hospedaje al sin techo, no tontees con la religión, no es una lavadora de conciencias, todo tiene su sentido, no cambies el sentido de las cosas por tu capricho, tu gustos o tus preferencias, sé coherente con lo que crees y con lo que practicas, no te centres en ti mismo, nadie es el centro, nadie es el ombligo del mundo, cada uno tiene su lugar en este mundo puesto no por los poderosos, lo ha puesto el mismo Dios, respeta a todos y ama a todos. Entonces vivirás un día de ayuno y abstinencia como Dios manda, con sentido social, comunitario, de lo contrario se queda en un simple CUMPLIMIENTO (cumplo y miento)  Nada peor a los ojos de Dios pues es pura hipocresía, lo que Dios más detesta en el corazón del hombre.


Vive con sentido los pocos días de ayuno y abstinencia, hoy y el Viernes Santo, y ayuno sólo, todos los viernes de la Cuaresma.

jueves, 23 de febrero de 2017

Mirad los pájaros del cielo, no siembran y sin embargo nos les falta comida. Y los lirios del campo, tampoco les falta belleza y no se afanan por conseguirla, se lo da todo el Padre del cielo.




"NADIE PUEDE ESTAR AL SERVICIO DE DOS AMOS".

Semana a semana van transcurriendo los días y pasan muy rápidamente, ya, terminado este domingo haremos una pauta en la celebración del tiempo ordinario para celebrar el miércoles de ceniza día 1 de Marzo el inicio de la Santa Cuaresma, tiempo de conversión y preparación profunda para vivir la Pasión, Muerte y RESURRECCIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

Comenzamos meditando esta semana con una muy breve lectura de Isaías, 49, 14-15, donde nos anima el Profeta a tener confianza y esperanza en nuestro Dios que siempre vela por nosotros y NUNCA SE OLVIDA, estamos en su memoria, estamos en su corazón, es el Padre o la Madre que no falla, que no abandona, que no olvida, que está siempre con cada uno de nosotros en las buenas y en las malas, es quien carga con nosotros cuando las fuerzas nos abandonan, esa imagen de Jesús como el Buen Pastor nos enseña perfectamente quien es el Padre de amor, ternura y compasión que nos ha traído a la VIDA y aquí cuida de nosotros y pone a nuestra disposición todo lo necesario para poder subsistir, otra cosa muy distinta es el comportamiento humano, cuando muchos se aprovechan del pobre y desvalido y le quitan sus cosas, sus derechos, su dignidad, pero que estos tengan presentes que Dios se lo hará pagar y con creces, pues arrinconar en una esquina de la lona –en las luchas de la vida- a un hermano está mal, pero arrinconar a un desvalido, un pobre, eso se pagará pues entre otras cosas Dios es JUSTO, y si aquí vemos que no hay justicia o esta no es igual para pobres y poderosos allá, en el cielo la justicia es igual para todos y a los más débiles los favorece el Señor.

En la Carta de San Pablo a los Corintios se nos piden dos cosas que son imprescindibles para ser ciertamente fieles a Dios, la primera que seamos fieles, la fidelidad, sin tapujos, sin apaños y sin engaños, o somos o no somos, no hay término medio. La segunda, tan complicada en el ser humano: NO JUZGAR, sólo el Señor es Juez, a Él le corresponde el juicio, nosotros solamente hemos de esforzarnos por ser buenos unos con otros, perdonar y no juzgar.

El Evangelio nos habla de un tema muy arraigado en cada uno de nosotros: “El agobio de la vida”, vivimos la existencia afligidos y agobiados por lo que necesitamos. Tantas necesidades nos frustran, nos agobian, nos llenan de inquietudes. El Evangelio es un canto de Jesús a la confianza, pero CONFIANZA con mayúscula, confiar con ilusión y con esperanza, Él nos habla de la belleza de los lirios, de la “libertad” en su actuar de los pájaros, nadie puede competir con las bellezas que encontramos en la naturaleza y esta no se agobia por lucir más bonita, ningún pájaro se agobia por un año de escasez en la cosecha de los hombres, no les faltará donde picotear. El hombre tiene que aprender a confiar, CONFIAR EN EL SEÑOR, poner en Él su corazón y su esperanza, dejar a un lado las preocupaciones vanas y servir en todo al Señor, que nos ofrece el mejor tesoro, el tesoro de la SALVACIÓN. Recordemos que Él nos dijo que allí donde esté nuestro tesoro estará también nuestro corazón, si ponemos el valor en lo material no podremos aspirar más que a cosas materiales, si ponemos el corazón en Dios aspiramos a los bienes de allá arriba, donde está nuestro gozo eterno.


Hermanos y hermanas lectores, que paséis un feliz domingo, y una dichosa entrada en este tiempo de la Santa Cuaresma, que enderecemos nuestra vida para caminar por la senda del amor y de la paz que el la invitación de Jesús para vivir el tiempo litúrgico que se aproxima, que nuestra gran dicha es estar siempre con el Señor y compartir con generosidad con nuestro prójimo, así viviremos con acierto la Cuaresma.

viernes, 17 de febrero de 2017

SÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO DEL CICLO A



EL LARGO CAMINO DE UNA MORALIDAD SANA.

El libro del Levítico, en la primera lectura nos dice que tenemos que ser santos, si lo leemos así, sin pensarlo demasiado podríamos concluir que es ya de sí fácil decirlo pero nos parece casi imposible lograrlo. Pero el Señor en el Levítico nos da la manera de llegar a la santidad, no es tan complicado, solamente tenemos que desterrar de nuestro corazón el ODIO y la VENGANZA, es decir, tenemos que AMAR y con el amor nos asemejamos más y más a nuestro Padre Dios y alcanzaremos más rápidamente la santidad. ¿Difícil o sencillo?, es cuestión de ponerse a ello y ser valientes.

La lectura segunda de San Pablo a los Corintios, nos enseña también como llegar a la santidad, y nos anima a ser sabios y no dejarnos engañar, pero nos advierte que lo sabio del mundo es necedad para Dios y lo que es sabio para Dios es necedad para el hombre mundano, pues apliquémonos en buscar esa sabiduría de Dios para ponerla en práctica y así buscar agradar a Dios en lo que decimos y hacemos, aunque, por desgracia, estos criterios de Dios no sean los criterios de la corriente que lleva al mundo por el camino de la perdición. Si queremos podemos encontrar el camino, todo está en querer.

En el Evangelio de San Mateo de este domingo se nos habla de vivir la vida cristiana desde una perspectiva radical, con un corazón noble, con un amor que va más allá de los meros deseos humanos.

Queramos o no, nos acercamos mucho a la antigua ley del “ojo por ojo” que practicaban los antiguos y que tanto practicamos en nuestra sociedad moderna, por eso los consejos que nos deja Jesús en este Evangelio a muchos les puede sonar a “chino”, pero está claramente dicho para que no caigamos en error alguno. Amar de por sí ya nos cuesta si nos salimos de nuestro círculo de parientes y amigos, pero amar incluso a los enemigos, a los de otra iglesia, a los de otro partido político, a los de otra raza o nación… eso es ya otra cosa muy distinta, pero que Jesús pone en primer lugar como condición de veracidad de nuestro amor, pues no es amor todo lo que estamos acostumbrados a llamar e esta manera, amar es AMAR hasta el extremo, es perdonar siempre, es no guardarse el coraje, la rabia, el rencor en el corazón, es saber “soltarlo” todo sin dejar nada amarrado, apartado en ese recinto del recuerdo o de la memoria, apartado ahí para en cuanto surja la oportunidad descargar toda nuestra furia contra quien nos hizo daño, sin aprender a perdonar, a olvidar, a hacer nuevas las cosas, como hace Dios con nosotros.


Por tanto, busquemos no andar por las ramas en el camino de la vida y caminar este camino de la perfección que nos invita Cristo a recorrer. Que paséis un muy feliz fin de semana y sobre todo un feliz Domingo, día del Señor y con el Señor en vuestra vida y en vuestro corazón.

viernes, 10 de febrero de 2017

Sexto domingo del tiempo ordinario, Ciclo A.



LAS LEYES, SI NO ESTÁN EN LINEA DEL CORAZÓN, SON NORMAS MUERTAS.

Comenzamos a meditar este sexto domingo con el libro del ECLESIÁSTICO, que nos da la visión de Dios acerca de lo que ha de hacer el hombre, y esto no es otra cosa que “escoger”, tenemos luz y tinieblas, gracia y pecado, muerte y vida, amor y odio; de cómo actuemos en la vida nos hará justicia el Dios del CIELO, así que esforcémonos en ser fieles a Dios y en amar y respetar a los demás ya que Dios lo ve todo y no deja sin castigo al mentiroso.

En la 1ª Carta de San Pablo a los CORINTIOS, nos habla del mismo tema: esa misteriosa sabiduría que Dios pone en el hombre sencillo, humilde, devoto, no la sabiduría que busca el mundo, la de Dios, la que contempla las cosas que Dios ama y el soberbio desecha, o simplemente inmersos en sus ambiciones ni siquiera se plantean en contemplar aunque conozcan esta sabiduría de Dios, pues cierto es que las Sagradas Escrituras están disponibles para sabios y para necios, pero por la lógica pensamos que el necio no se molesta en buscar a Dios pues piensa que la fuerza está en él y no procede ni de Dios ni de otro conocimiento, solamente de él, por eso es necio.

Confiemos en estas palabras que nos dan vida, amor, esperanza: “Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede lo que Dios ha preparado para los que lo aman”. Seamos pues sabios, hermanos, es decir, usemos de ese conocimiento que está en nuestro cerebro, no adquirido a base de estudio y de esfuerzo, y sí dado, depositado por la fuerza Divina que nos hace distinguir entro lo que es bueno y malo, lo que está bien y está mal, lo que Dios rechaza y lo que a Él le complace, esa sabiduría que nos lleva a Dios, es camino hacia Él, es senda de amor, ilusión y esperanza que el sencillo “descubre” solamente porque Dios inspira, alumbra, ilumina, en fin: AMA.

En el Evangelio de MATEO 5, 17-37, Jesús nos habla de este tema y nos apremia a ser sensatos, prudentes, veraces. Que nuestra palabra sea UNA, nada de medias tintas, no una respuesta a Dios tibia, gris, sin meditarla. Que lo blanco sea blanco y lo negro sea negro, lo frío sea frío y lo caliente sea caliente; esa veracidad que nos es necesaria pues Cristo es veraz, y así nos enseña en su Evangelio para que lo seamos también nosotros.

Por esta razón las palabras del Evangelio que escuchamos hoy sobre si tu ojo te hace pecar: sácatelo, o si es tu mano: cótala, son palabras que nos invitan a ser ciertamente “RADICALES” en el cumplimiento de la ley, y la ley es amor, por tanto tenemos que ser radicales amando, amando de verdad, amando a todos sin excluir a nadie, sin despreciar a otros por su color, raza, religión o capricho, y esto la verdad es que cuesta, pero amar cuesta, amar es sacrificado, es doloroso pero el resultado de amar de verdad, con todas las consecuencias, realmente merece la pena.


Que el Señor os colme de bendiciones, que paséis un feliz Domingo, día del Señor.