PAZ. PAZ, PAZ...
"Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz"
PAZ. PAZ, PAZ...
"Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz"
LOS DOMINICOS
la nuestra también, se enfrentan en Europa, principalmente en España, una tremenda crisis vocacional, dando lugar al cierre de cantidad de Conventos llenos de historia, que pasarán o están pasando a ser parte del consumismo atroz y terrible que quita hasta los cimientos de la fe vivida en esos recintos, haciendo de ellos otra cosa, distinta a lo que fueron.
He visto en Tv. un MONASTERIO precioso en un lugar de España convertido en un centro hotelero, con la novedad de ver su hermosa iglesia transformada en una inmensa piscina, donde antes se alababa a Dios ahora se mundaniza de tal manera que da escalofríos. Es triste como se desacralizan estos templos, aunque hay que reconocer que de no ser así, la Iglesia, cada día, tiene más y más templos dejados por las órdenes religiosas de hombres o de mujeres y no tiene medios económicos para mantener tanto. De no pasar a estos usos que ya vimos hace mucho tiempo en lugares como los Países Bajos, también en España los empezamos a ver como Paradores, hoteles y distintos centros de ocio.
OREMOS POR LAS VOCACIONES.
Quizás la Iglesia tenga que pasar a otra fase totalmente distinta, a otros estilos como vimos tenía la primitiva Iglesia, sin palacios, sin recintos hermosos, sin grandes catedrales, donde cada catedral sea el corazón de esa Iglesia que hoy es descartada, la pobre, la no querida, la mal vista, la que no viste bien, la que está sin trabajo, sin hogar, sin esperanza. La Iglesia no son los edificios, la Iglesia son las personas. Pero sabiendo ésto, no quita que de pena, que rompa el corazón tener que apagar las luces y cerrar el convento.
¡Cristo ha resucitado, Él está vivo!
El sepulcro está vacío, los ángeles anuncian a las
mujeres que anuncien a sus discípulos que en Galilea le verán. Hoy Domingo de
Pascua hacemos oraciones de gratitud a un Dios que encarnándose se hizo pobre,
y para salvarnos de las cadenas que nos esclavizan nos liberó a precio de su
propia sangre. Ese Cuerpo torturado, azotado, vejado hasta el extremo y que
murió en una Cruz es el que nos alimenta, nos da la VIDA, esa Sangre derramada
hasta la totalidad es la que nos reconforta.
Vivamos con esperanza en medio de tanta desesperación. No, no es el
CRISTIANISMO un opio, una droga que nos atontona, nos nubla el deseo, la razón.
Al contrario, estando con Cristo, unidos a él estaremos más despiertos, con los
píes bien sujetos a la tierra que pisamos, pero con el corazón, juntos,
hermanados, unidos con él, por él y en él siendo pueblo de Dios, asamblea
santa, pueblo sacerdotal, estirpe de Dios, luchando para apartar el mal, venga
de donde venga, tráigalo quien lo traiga de nuestro mundo. Con Cristo seremos
LIBRES. Sin Cristo solamente encontramos un pueblo de esclavos y opresores.
Donde no hay amor reina el caos.
OTRAS PRESENCIAS DE LOS DOMINICOS EN CANTABRIA:
SAN VÍTORES. En Cudeyo. Años de esta presencia 1330 - 1545.
REGINA COELI. En Santillana del Mar. 1591 - 1835.
SAN ILDEFONSO. En Ajo. 1594 - 1835.
SAN RAIMUNDO. En Potes. 1607 - 1836.
LAS CALDAS DE BESAYA. Municipio de Barros. 1611.
MONTESCLAROS. Los Carabeos. 1686.
PARROQUIA DE COVADONGA. En Torrelavega. 1975 - 2021
SAN ILDEFONSO en Santillana del Mar (Dominicas de clausura) 1667 - 2004.
Además de estas presencias hemos contado con distintas Comunidades de Religiosas Dominicas, como la Anunciata, Misioneras de la Sagrada Familia, Cruzadas de la Verdad... en distintos lugares de Cantabria.
PRESENCIAS
DOMINICANAS EN CANTABRIA
Convento
de Nuestra Señora de las Caldas de Besaya:
En la jurisdicción del pueblo de
Barros, hoy Barrio de los Corrales de Buelna se encuentra esta montaña que
alberga en su loma el Santuario y Convento de la Virgen de las Caldas,
anteriormente había, abajo, junto al río, donde sale el manantial de agua
caliente (por eso el nombre de Caldas) una ermita pequeña, que desde finales
del s. XIII o principios del XIV guardó la imagen que hoy se conserva, gracias
a la Divina Providencia, pues este Santuario, como tantos otros corrió graves
peligros e incertidumbres al transcurso de los tiempos como pudo ser la
Desamortización de Mendizabal, la toma del lugar por los franceses, el desalojo
del estudiantado de niños apostólicos y matanza de los 9 frailes que habitaban
el recinto en el 36 del s. XX, y por último, y no menos doloroso, a cruel falta
de vocaciones que va obligando poco a poco a cerrar conventos y monasterios de
todas las órdenes religiosas, amenazando con la desaparición de algunas de
ellas, caso no visto anteriormente, a pesar de las dificultades de los tiempos
pasados.
Esa primera ermita donde se
encontraba humildemente la imagen de la Virgen, era custodiada por fervientes
hijos de esta tierra, de estos pueblos, que situada en la Calzada que abría
entre montañas Castilla al mar, muy difícil de transitar, formada por distintas
hoces que da forma el caprichoso transcurrir del Río Besaya hasta su
desembocadura.
Este estilo de imagenería, de
poca altura y además sentadas para facilitar más esa altura, en muchos casos
proceden de imágenes que acompañaban a los ejércitos cristianos que luchaban
principalmente contra los musulmanes. Estos ejércitos solían disponer de una
carreta, con lo necesario para que desde ella el capellán celebrara la Misa,
por su estructura esas imágenes de la Virgen y Cristo solían ser de tamaño
apropiado a la carreta, que al retirar un lateral del toldo quedaba visible el
altar para la celebración.
Coando corrían el riesgo de
perder la batalla, las carretas se retiraban, y en cualquier lugar escondido
depositaban las imágenes para ser salvadas del exterminio. Por esta razón,
aparecieron posteriormente muchas imágenes, algunas de forma tenida como
milagrosa, en rincones poco frecuentados o en cuevas y otros escondites.
Ante la falta de atención
religiosa de esta comarca, los vecinos pidieron a los Dominicos de Santillana
del Mar que se hicieran cargo de la ermita de las Caldas, además de encargarse
de la predicación en la comarca vecina para afianzar la fe de los lugareños.
Estos vinieron y junto a la capilla levantaron una sencilla casa de dos plantas
y formaron una pequeña Comunidad, pero por la cercanía del Río, las
inundaciones dificultaban la presencia de los dominicos en ese lugar.
A fines del s. XVII Dos
personajes hicieron posible lo imposible, cortar la montaña y en su ladera construir
un hermoso Santuario para la Virgen y un majestuoso convento para los frailes
predicadores, estos personales fueron: viniendo del Convento de San Gregorio de
Valladolid el P. Fr. Juan Malfáz, y de estas tierras la Señora Dña. María Ana
Velarde de la Sierra, en aquel tiempo Terciaria de la Orden de Predicadores
junto a sus dos hijas. Artífices de la construcción y que están enterrados en
el Santuario, presidiendo este sepulcro en la actualidad dos imágenes: Nuestra
Señora del Rosario y Nuestro Padre Santo Domingo, obra del escultor madrileño
D. Ramón Lapayese de mediados del s. XX (concretamente en el año 1961).
Imagen de la Virgen
de las Caldas: Preciosa imagen, una maravilla que además de lucir esplendorosa
en su Santuario, en el mes de mayo, el 21, el año 1966 se inauguró el Camarín, construido
en la parte de atrás del altar mayor, que desde entonces ha albergado múltiples
celebraciones íntimas de gran devoción.
Fuente del patio del Convento de las Caldas,
con el escudo que representa a los 9 mártires del 36 y que lleva su nombre.
Junto a la M que significa la Virgen María, la Estrella de arriba a Santo
Domingo hay 9 nuevas estrellas, representando cada una de ellas a los nueve
frailes de este Convento martirizados en el 1936.
LLEGAMOS A LA SEMANA GRANDE, LA MÁS SANTA, EL MISTERIO DE LA FE.
LO MÁS TRISTE, EL GRAN PECADO:
LA GUERRA.
Estamos viviendo unos momentos tristes, muy triste, la palabra "guerra" es una realidad en este tiempo, una realidad que son muchos los que pensaban que eso se había superado, que ya había terminado ya incluso la guerra fría, pero no, en este cuarto de siglo XXI hemos experimentado la de Ucrania, la de Israel y Palestina, ahora la de Irán.
Pero esta guerra que comenzó con los bombardeos de Israel y los EE.UU. a Irán, la orgullosa tierra de la antigua Persia, que ahora se ha extendido con bombardeos a distintas naciones vecinas. Pero que cuando está en riesgo el progreso y alguien nos priva de la comodidad a la que estamos ya acostumbrados, corre el riesgo de que otras potencias mundiales se impliquen también y esto pase a convertirse en esa terrible y no agradable de escuchar la III Guerra MUNDIAL.
A mí, en lo personal, lo que me hace estremecer es la ligereza de los mandatarios potentes y prepotentes hablan de "daños colaterales" cuando estos daños colaterales pueden ser cientos de mimos, cientos de ancianos, cientos de civiles, sí, ciertamente que lo que algunos pueden encontrar de épico, grandioso, honor, que se narra de antiguas batallas, vemos que en estas guerras ya no queda nada honorable, épico, grande, es todo pura miseria. así de triste, así de cierto.
¿Qué podemos hacer? No, ni yo ni tú, querido lector, no creo tengamos poder alguno para parar este desastre. Pero, aquellos que tenemos fe, nos queda la oración. Oremos por la paz, paz para este mundo, paz para los países que sufren el escándalo de la guerra, paz, paz en nuestros corazones. No podemos buscar una paz entre gentes de distintos países, razas, creencias, ni siquiera fratricida, entre hermanos, tenemos que intentar buscar la paz interior. Sí, somos capaces de ver las guerras que hay en el mundo y no nos fijamos en las guerras que cada uno podemos llevar en nuestro interior, y estas son muy malas, de verdad que son muy malas.
Pidamos al Señor de la paz que nuestro mundo alcance la paz, fruto de la justicia, de la verdad y del derecho a vivir.