domingo, 5 de abril de 2026

 

¡Cristo ha resucitado, Él está vivo! 



El sepulcro está vacío, los ángeles anuncian a las mujeres que anuncien a sus discípulos que en Galilea le verán. Hoy Domingo de Pascua hacemos oraciones de gratitud a un Dios que encarnándose se hizo pobre, y para salvarnos de las cadenas que nos esclavizan nos liberó a precio de su propia sangre. Ese Cuerpo torturado, azotado, vejado hasta el extremo y que murió en una Cruz es el que nos alimenta, nos da la VIDA, esa Sangre derramada hasta la totalidad es la que nos reconforta.  Vivamos con esperanza en medio de tanta desesperación. No, no es el CRISTIANISMO un opio, una droga que nos atontona, nos nubla el deseo, la razón. Al contrario, estando con Cristo, unidos a él estaremos más despiertos, con los píes bien sujetos a la tierra que pisamos, pero con el corazón, juntos, hermanados, unidos con él, por él y en él siendo pueblo de Dios, asamblea santa, pueblo sacerdotal, estirpe de Dios, luchando para apartar el mal, venga de donde venga, tráigalo quien lo traiga de nuestro mundo. Con Cristo seremos LIBRES. Sin Cristo solamente encontramos un pueblo de esclavos y opresores. Donde no hay amor reina el caos.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario