UN ARTAZGO GENERALIZADO POLÍTICO GLOBAL
Vive nuestra sociedad una situación de crispación política mundial tan grande que ya se muestra en la actitud de la gente sencilla, de los que no tienen cargos políticos, de los que tienen que sufrir una rutina llena de insatisfacción que marca el estilo de vida de esta entrada al segundo cuarto de siglo que vivimos.
La situación de Palestina, la guerra de Ucrania, lo que pasa en Siria y otros países con las masacres de cristianos, los abusos de poder de tantos políticos que se enriquecen a base de aniquilar la economía de los más pobres, las persecuciones a nivel global por distintas causas, incluso simplemente por pensar de manera distinta o ver otros caminos que pudieran hacer la vida más llevadera, la insatisfacción generalizada de los ciudadanos con toda clase de organismos mundiales, parciales o locales, la apatía de muchos a la hora de ejercer el derecho de voto que desisten al pensar que todos son los mismos perros con distintos collares, las cargas económicas por impuestos o por esa cruda realidad de que todo sube su precio pero el jornal no, y cada día se ve que hacer la compra es un arte complicado para llenar el carro de la compra, necesario para la familia, pero imposible de realizar cuando se ve que el dinero que tienes en tu bolsillo no alcanza ni para la mitad de lo que necesitas.
¿Qué es lo que quiere nuestra sociedad?
JUSTICIA. Principalmente justicia, una justicia general, donde lo justo sea lo que prevalezca, no el capricho ni la explotación de unos pocos conta la totalidad.
PAZ. Una paz estable y duradera, que se acaben las guerras, la experiencia de la vida de los mayores que vivieron los horrores de las guerras les han dejado la claridad de que una guerra no soluciona problemas, los crea, los aumenta, los hace mayores. Todo lo agrava y complica, al final, como pasa siempre todo termina en hacer al pobre más pobre, mientras que los señores de la guerra engordan sus arcas.
LIBERTAD. Para pensar, para manifestarse, para exponer sus situaciones, para reclamar sus derechos, sin que esto conlleve persecuciones, muerte, cárcel, marginación, desprecio del poder.
CONFORMARSE, con lo establecido, con lo que tienes, dejar a un lado las ambiciones que terminan con los derechos de otros, con los territorios de otros, con las riquezas de otros países, no disfrazar la ambición con justicia social. Hay pueblos en nuestro Planeta Tierra que han sufrido grandes injusticias internas y ninguna nación ha intervenido ¿por qué?, no tienen nada para llevarse, no hay petróleo, no hay minerales raros, no hay nada, ¿no pasa eso con Haití? Lo mismo que pasa en muchos más lugares de nuestro pobre continente.
CONFIANZA EN LOS GOBERNANTES, es urgente tener esa confianza, para que se quite el miedo, para que la gente deje de temblar y pueda dedicarse a trabajar, pero ¿Cómo trabajar si vives bajo la amenaza de que a un gobernante le de la locura de apretar un simple botón y acabar con una gran porción del Planeta?, como confiarse si no hay organismos que funcionen, si las Naciones Unidas no tienen poder político, no aportan justicia, libertad, seguridad, hay una sensación de que no sirve para nada, lo mismo pasa con otros organismos como la OTAN. Cada vez tiene menos prestigio, cada vez más desconfianza en ellos y sus políticas.
¿Qué mundo quieren nuestros gobernantes mundiales actuales para sus hijos o nietos?, ¿no les mueve el corazón y la conciencia pensar en ello para que trabajen mejor o si se ven incapaces de hacerlo para dar un paso a un lado y dejar que sean otros quien lo intenten?.
¿Alguna solución?
La respuesta tiene una palabra que es el AMOR, Si de verdad amamos, el mundo puede cambiar, solamente desde el amor cambiamos nosotros mismos y cambiamos a los demás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario