martes, 7 de junio de 2011

LA ARCHICOFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO SIGUE ANIMADA, ESPERANDO SER FERMENTO DE FE Y DEVOCIÓN, EN EL COMPLICADO MUNDO QUE NOS HA TOCADO VIVIR.


Grabado de la Virgen del Rosario con Santo Domingo y Santa Catalina de Siena


El grupo que iniciamos este camino nos reunimos el viernes pasado para dar forma a la que será la próxima reunión de hermanos, donde presentaremos los Estatutos Internos de la Archicofradía, tomados de las normas del Obispado de Málaga para Hermandades y Cofradías, según derecho, y que este miércoles día 8 de Junio firmará el P. Provincial en Sevilla, y así marcaremos entre todos el camino, junto a la Madre, ese camino que queremos para esta Archicofradía, para esta Parroquia de Santo Domingo y para la Málaga mariana y cristiana.
El Barrio del Perchel ha acogido en sus calles y plaza la imagen de la gloriosa Madre el día de la Rosa, pero lo más importante es que la gente de nuestro barrio está acogiendo en el santuario de sus corazones el amor y fervor a la Virgen del Rosario, y esto es lo que queríamos, lo que pretendíamos desde el primer año que salió de Santo Domingo, después de más de 50 años, la imagen de la venerada Virgen del Rosario.
La clave del éxito está en la humildad, ella, la Madre, nos quiere humildes y sencillos para que así demos testimonio de fe, de una fe que sea creíble, no la fe altanera que muchos manifiestan y que con esa actitud tanto daño hacen a la Iglesia y a ellos mismos.
La historia está para que la recordemos, para que saquemos del pasado lo mejor y desterremos lo que tanto daño hizo. En la historia de la Polonia comunista eran muchos los que querían una acción violenta frente a las injurias y persecuciones del poder, pero un hombre, un santo, el que luego sería el Papa Juan Pablo II animaba a las masas a dar una respuesta de amor, somos hombres y mujeres de fe, decía.
Hoy, ante los retos y dificultades que se nos plantean, ante el ateismo feroz que quiere acabar con todo y barrer la fe de los creyentes, nuestra respuesta ha de ser de amor, de generosidad, de entrega regalada, para que el mundo crea, para que por el amor nuestra humanidad llegue a Cristo y alcance la paz, una llamada a la revolución del amor, siempre necesaria para poder SER cristianos auténticos.
Con este espíritu os invito, que desde la Archicofradía, empapados del tesoro que emana de los misterios que se van desgranando del Rosario, desde la paz y armonía, de esa impronta que parece que te marca cuando te postras ante nuestra bella imagen del siglo XVII de la Virgen del Rosario, desde el entusiasmo de gente como Paco, Aaron, Rafael, Ramón, Inma…. y de tantos otros archicofrades, logremos poner las bases para que esta obra dure.
No quiero despedirme sin mencionar a tres personas que son un tesoro para nosotros y para nuestra Archicofradía del Rosario, me refiero a D. Juan Martín archicofrade desde el año 1932, a su hermana Dña. Raquel, a Dña. Concha Coll, que con su presencia nos hace sentir que no empezamos nada nuevo, sino más bien seguimos lo que ellos empezaron. Ellos nos unen a aquella Archicofradía que por unos años se quedó adormecida pero que ha despertado porque la iglesia de Málaga la necesita despierta, activa, viva.
En el despacho de la parroquia de Santo Domingo hay fichas de inscripción para aquellos que queráis apuntaros para vivir este proyecto evangélico de la mano con nuestra madre la Virgen del Rosario.
Un abrazo fraterno, y ¡ánimo!, ¡no tengáis miedo!.

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