viernes, 8 de enero de 2016

DOMINGO DEL BAUTISMO DEL SEÑOR. CICLO C.






Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto.

 

Sentimos como cierta nostalgia, ha pasado la Navidad y como siempre se nos hace corta, especialmente a los niños que no ha tenido el tiempo necesario, según ellos, para disfrutar como es debido con los regalos que los Magos de Oriente les han traído.

 

Pero hoy celebramos ya a Jesús adulto, con treinta años que acude al Jordán para ser bautizado por Juan el precursor, acude no porque tenga necesidad de “purgar” ningún pecado, el no solamente está en continua Gracia, el es la Gracia, está limpio de pecado, pero acude por ti y por mí, acude para que nosotros no nos quedemos enganchados a la maldad del pecado y sepamos vivir en la Gracia que él nos dio el día que recibimos nuestro propio bautismo.

 

La vida del cristiano es un continuo estar con Dios, el vino a nosotros en el misterio de la Navidad, viene a nosotros en cada Eucaristía, en cada acontecimiento de bondad del hombre, en nuestras palabras cargadas de amabilidad, bondad, misericordia, piedad… pero ¿nosotros estamos con él?. Estos días hemos hablado de él, se le ha llamado Enmanuel, que quiere decir Dios con nosotros, pero eso no es suficiente para poder afirmar que nosotros estamos con él, que acatamos sus mandamientos, que obedecemos sus consignas, que permanecemos fieles a la Iglesia, encargada suya en enseñar y hacer cumplir su voluntad. Él ya implantó su derecho en las naciones, nos corresponde ahora a nosotros evangelizar, anunciar a todos la buena nueva, pero este evangelizar ha de ser desde el amor, desde la bondad, desde la santidad, si no es así no llegará a todos los que necesitan del conocimiento de Dios para corregir y cambiar sus vidas.

 

Así como Pedro nos indica en la segunda lectura que el Señor no hace distinción de personas y que pasó por la vida haciendo el bien, así también nosotros tenemos que pasar por la vida siendo mensajeros del amor y de la paz, fruto de la justicia y de la bondad del corazón, de esta forma la Buena Noticias, esa Palabra encarnada en nuestro mundo siempre será reconocida y aceptada, no, no es tan necesario tener muchos Pastores sabios y muy inteligentes que además dominen muchos idiomas, lo necesario es tener Pastores verdaderamente SANTOS que dominen el idioma del amor, de la bondad, generosidad, compasión y misericordia, ese idioma estés en el país que estés es apreciado y reconocido por la gente de todos los continentes, en el idioma único y verdadero.

 

No olvidemos que hemos sido bautizados con “Espíritu Santo y fuego” por aquel que ha sido señalado y presentado ante los hombres como el Hijo de Dios, el Amado de Dios, el Predilecto de Dios al que nosotros tenemos que prestar atención y escuchar y obedecer para poder seguir con docilidad, él nos conduce hasta la Vida plena, hasta la eternidad pues él es el Camino, la Verdad y la Vida, en él y con él todo, sin él nada, el vacío, la oscuridad absoluta, la nada.

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