sábado, 27 de agosto de 2016

SANTA MÓNICA Y SAN AGUSTIN.




Hoy celebramos la fiesta de Santa Mónica, mañana la de su hijo el gran San Agustín, Santa Mónica oró incansablemente por la conversión de su hijo, que pasaba los días de su juventud viviendo mundanamente y dedicado a la retórica pagana. Otro grade de la Iglesia, de esa Iglesia del norte de África, aniquilada hasta los cimientos por el islán, San Ambrosio consolaba y animaba a esta pobre mujer, cristiana de toda su vida pero casada con un pagano y muy joven viuda.


Mañana la gran fiesta de todos nuestros hermanos y hermanas de la familia AGUSTINIANA, muchas felicidades para todos, en mi corazón queda el recuerdo de las Madres Agustinas del Monasterio de Santa Dorotea de Burgos, donde vivieron mis tías, hermanas de mi padre, Sor Josefa y Sor Nieves y que ahora estarán con nuestro Padre San Agustín en el cielo. Este verano fui a Burgos para visitar a mi tía Sor María Isabel, que está muy enfermuca y también, aunque han muerto las tías agustinas visitamos el Monasterio, todas ellas son ahora tías también.


 De San Agustín Nuestro Padre Santo Domingo cogió para nuestra Orden su Regla.

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