jueves, 21 de marzo de 2019

EL CONVENTO Y SANTUARIO DE LAS CALDAS EN CANTABRIA



CONVENTO Y SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LAS CALDAS
CANTABRIA

Está localizado en la ladera rocosa de la hoz que el macizo del Dobra ha creado el río Besaya. Se ubica el convento barroco del s. XVII; aunque en siglos anteriores ya había una pequeña ermita medieval que guardaba y daba culto a la imagen de Nuestra Señora de las Caldas, a orillas del río junto a las aguas termales, por eso el nombre, caldas, aguas caldeadas, caliente. 



Esta ermita fue entregada a los Dominicos del convento “Regina Coeli” de Santillana del Mar por los vecinos del pueblo de Barros en el año 1605 para que cuidaran de la Virgen y fortalecieran la fe del entorno que comprende desde Torrelavega a los Corrales de Buelna.

Este convento de dominicos ha tenido distintas modificaciones, según ha sido su uso. Su época más esplendorosa ha sido en el siglo XX, cuando sobrevino la guerra era escuela apostólica, estudiaban y vivían niños que se preparaban para luego proseguir sus estudios en la Orden, venidos de todas partes de España, por eso, cuando sobrevino la guerra los de lugares más cercanos pudieron ir con sus familias, pero los de lugares lejanos ya no pudieron pasar. La Co0munidad que se encontraba en el Convento al cuidado del Santuario y de los niños fue martirizada y los niños dispersados entre la población más cercana, algunos tuvieron suerte, pero otros que cayeron en familias de izquierdas, por su odia a la fe católica hicieron barbaridades con los pobres niños y los trataron peor que esclavos. De esto tengo fresco el comentario de sus vivencias de un buen fraile navarro que siendo niño en las Caldas le obligaban a hacer todo tipo de trabajo y si quería comer lo tenía que hacer en la misma pila de los cerdos y al mismo tiempo porque comida para él no había. Claro, esto no es memoria histórica.

Pero el tiempo más dorado fue cuando el Convento albergó el Estudiantado de Filosofía, dependiente de la Universidad Pontificia de El Angélicum de Roma. En esta época albergó sobre 200 frailes dominicos el convento de las Caldas.

Yo ingresé en este convento el 15 de junio de 1969, ya en el año 1970 cuando yo había sido trasladado a Caleruega para hacer el noviciado los frailes estudiantes de filosofía, tres cursos, fueros trasladados al convento de Valladolid.




El convento tiene junto a la iglesia un porte elegante, hermoso, visto desde la vía del tren luce espléndido y majestuoso. Cuando entras en la iglesia no se pierde para nada esa majestuosidad, aunque no es la más grande que he conocido tampoco desdice, y menos desdecía cuando entrabas y veías las liturgias tan solemnemente cantadas por los frailes estudiantes.


Dentro de la iglesia destaca el Altar Mayor con su elegante retablo, donde está albergada la reina de la Casa Nuestra Señora de las Caldas. El retablo del Altar mayor y los otros seis de las capillas son barrocos, algunos barrocos tardíos, con influencias platerescas, fueron restaurados hace poco tiempo.




El retablo fue terminado de dorar en el 1712. Las columnas no son salomónicas sino de líneas clásicas con capitel corintio, lo mismo que los primeros retablos de las capillas laterales. Son de la escuela Vallisoletana.

Casi todas las imágenes son de Tomás de la Sierra. Las imágenes de abajo arriba y de izquierda a derecha representan a los siguientes santos:
Santo Tomás de Aquino.
San Jacinto de Polonia.
Santa Catalina de Siena.
En el centro el Manifestador, encima la Virgen de las Caldas y encima una gran talla del Arcángel San Miguel derrotando al diablo. Siguen de arriba abajo:
Santa Inés de Montepulciano, debajo:
San Luis Beltrán, y debajo de este:
San Vicente Ferrer.



En el centro arriba muestra el anagrama de la Virgen María con la leyenda inmaculísta: “Tota pulchra es anima mea”. Arriba del todo donde muestra la Cruz en rojo está la inscripción de la divisa constantiniana: “In boc signo vinces”.

Encima de las puertas que dan entrada y salida al camarín de la Virgen se encuentran que aluden, uno, a la entrega del Rosario por parte de la Virgen a Santo Domingo, y el otro, la entrega de la Virgen del escapulario del hábito al Beato Reginaldo de Orleans.

Las capillas (miradas desde el altar mayor):


La primera capilla de la derecha:está dedicada a Santo Domingo de Guzmán, fundador de nuestra Orden. Tiene imágenes de Tomás de la Sierra. Las imágenes representan a:
En el centro: Santo Domingo de Guzmán.
A su derecha: San Antonino de Florencia.
A su izquierda San Raimundo de Peñafort.
Arriba: San Felipe Neri (muy afecto a los dominicos).




La primera capilla de la izquierda: está dedicada al Patriarca San José (como en casi todos los templos de los dominicos). También con imágenes de Tomás de la Sierra.
En el centro San José bendito.
A la derecha: San Juan Bautista.
A la izquierda: María Magdalena.
Arriba: Santa Teresa de Jesús.




La segunda capilla de la derecha:  Capilla del Calvario. Con imágenes del escultor cántabro (de Guemes) Andrés de Monasterio. 
En el centro el Cristo crucificado.
Debajo: la Virgen María, a la derecha San Juan Evangelista y a la izquierda María Magdalena.
Dos pequeñas imágenes a los lados: Santo Tomás y Santa Catalina.
Arriba en el centro: San Francisco de Asís.
A la izquierda Santo Domingo y a la derecha San Ramón Nonato. El retablo está fechado en el 1728.




La segunda capilla de la Izquierda:La Virgen Niña con sus padres San Joaquín y Santa Ana. (Por desgracia hace unos años robaron la imagen de la preciosa imagen caminando de la Virgen Niña). Las demás imágenes son:
A la derecha: San Antonio de Padua.
A la izquierda: Santa Catalina de Alejandría.
Arriba: Santa Bárbara.


La Tercera capilla de la Derecha:Capilla de Santa Rosa de Lima. Imagen y retablo de Tomás de la Sierra. (1713). Estos dos últimos retablos rompen con el estilo de los demás retablos. Destacan por sus coloridas imitaciones de mármol.
A un lado: San Juan Bautista, niño, y al otro: Santiago peregrino. Arriba San Pedro Apóstol.



La tercera capilla a la izquierda: Capilla de San Martín o primeramente capilla de San Pío V. Este retablo es del mismo estilo del de la capilla de enfrente. La fecha de la terminación del retablo es del año 1738. El altar está dedicado a San Pío V. el Papa dominico de la Batalla de Lepanto y el mayor promotor de la devoción a la Virgen del Rosario y al rezo del Santo Rosario. Las imágenes:
En el centro San Pío V. a su lado imágenes de San Pedro y de San Pablo.
En la hornacina superior el Papa dominico Beato Benedicto XI.
En la hornacina inferior San Martín de Porres, obra del escultor madrileño Manuel Moreno, del año 1965.

Destaca también en la iglesia la rejaque antes dividía el templo reservando el presbiterio y coro bajo solamente para los frailes. Ahora esta reja se encuentra en el coro alto.


El coro alto, de doble sillería es de 1734. Tiene 39 asientos, adornados con columnas salomónicas y capiteles corintios y algunas figuras de ángeles y flores. Es barroco. En el centro se encuentra la imagen de nuestro Padre Santo Domingo.


El coro bajo: es moderno, del s. XX, obra del Arquitecto dominico Francisco Coello de Portugal, necesario para el rezo de más de doscientos frailes, cuando albergaba el convento al Pontificio Instituto de filosofía.

LOS DATOS Y FECHAS HAN SIDO TOMADOS DE: 
Fr. Alberto G. Fuente, O.P.
Santuario de Nuestra Señora de las Caldas
Monumento de arte religioso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario