viernes, 13 de febrero de 2015

DOMINGO VI DEL TIEMPO ORDINARIO, CICLO B.




 

“Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo”


No seáis motivo de escándalo nos dice el Apóstol, nos invita a ser agradables unos con otros, en nuestra vida personal y en nuestra vida con los demás, incluso en nuestra vida de Comunidad eclesial. No podemos permitirnos sentirnos católicos solamente cuando estamos en la Asamblea celebrando la liturgia, el que es de Cristo es de Cristo en la iglesia, en casa en sus relaciones entre esposos o con los hijos o los hijos con sus padres, en el colegio o en el trabajo, con los amigos y en los lugares de diversión, sabiendo donde está lo permitido y que cosas pasan ya de lo permitido, donde están mis derechos y que acciones mías agraden a la libertad del otro o de los otros.
Poniendo nuestras mentes y nuestros corazones en las manos del Señor para que sea, de verdad, el Espíritu, quien hable por nosotros. Pues la vida, nuestra vida, la tuya y la mía tiene que ser una auténtica predicación. Lo que prima en nuestra vida es la EXPERIENCIA que tenemos de Dios, de esa experiencia hablamos y testimoniamos. Es el mensaje del Evangelio de este Domingo, la experiencia de la curación en el leproso motivó su vida para ser toda ella una aclamación de la acción de Cristo. Si no tenemos motivaciones, nuestras obras no testificarán por nosotros. Pues, ¿acaso Dios no cura nuestra lepra, la lepra del pecado cada día?
No nos quedemos en la escucha del Evangelio solamente en el hecho de que Jesús vio a un leproso, le tocó y le curó. Quedémonos más bien en las consecuencias que esta acción misericordiosa de Jesús atrajo al hombre curado. Pensemos más en que consecuencias tengo yo que manifestar por haber sido visto por Cristo, por haber sido llamado por Él, por haberme tocado Él mi corazón, por haberme llenado ce gracia, de fortaleza, de santidad, por -en definitiva- haber cambiado mi vida. Y cuando esto esté claro en nosotros nos queda obrar en consecuencia pues ser CONSECUENTES es lo que el Señor espera de cada uno de nosotros, pues cada uno –que es algo nuevo e irrepetible- tiene algo se es siempre novedoso en relación al otro, y las respuestas han de ser siempre propias y nuevas, aunque para todos nos sirven los ejemplos, la vida de Jesús es imitable, la de María también, lo mismo que la vida de los Santos de la Iglesia, lo mismo también y lo tenemos más cerca el ejemplo que nos dan las personas buenas que conocemos en nuestro entorno, el familiar nuestro, la vecina viejita que afronta sus males con amor y resignación cristiana, la madre de familia que con esperanza lucha para sacar adelante a sus hijos, el político que a pesar de su entorno no se deja corromper y se entrega en la lucha por una justicia social auténtica. No, no estamos solos ante el camino que hemos de seguir, son muchos como el Apóstol que hoy nos dice “Seguid mi ejemplo, como yo sigo el de Cristo” que nos ayuda para que seamos sembradores de un buen trigo, predicadores de la Verdad que es el Señor, amigos de lo bueno, que luchan para erradicar la lepra del pecado y las lepras de las enfermedades que hay en nuestro mundo que se ceban con los pobres, los marginados, los mal vistos por esta cruel sociedad clasista que nos rodea…
Que paséis un feliz domingo, día del Señor.

sábado, 7 de febrero de 2015

DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO.CICLO B.

Job


En la vida hay mucha gente desesperada, cansada, agobiada, como Job, quieren un resultado palpable, una solución inmediata a los problemas, como si la vida fuera solamente los años en este mundo, como si no contara en la actuación de cada día, en las penas y aflicciones, en las angustias y sufrimientos la otra vida, la que transciende a esta, la que llega a la eternidad. Esa impaciencia de Job nos tiene que hacer pensar que no podemos esperar un resultado inmediato a lo que aferrarnos, tenemos que tener confianza en Dios y dejar que el tiempo pase y aclare las ideas, los pensamientos, que aclare nuestra vida y sus interrogantes. Solamente cuando abandonemos este mundo sabremos de verdad lo que hicimos bien, lo que hicimos mal y aquello que no hicimos y podíamos haber hecho.

Jesús en su Evangelio nos muestra otro camino, no este de la desesperación y de la inmediatez de las cosas, el camino calmado, seguro, pleno, radiante de luz, de amor y de seguridades que es el camino del Evangelio. Pero para llegar a este camino de Jesús hay dos temas fundamentales, la acción y la contemplación. Jesús abarca plenamente los dos temas en el Evangelio de este Domingo.

Para entender este camino nuestra mente tiene que estar conectada con el mensaje de Pablo en la segunda lectura. El cristiano como el Apóstol no ha de buscar el propio gusto o una paga o retribución por los quehaceres de la vida cristiana, tenemos que vivir el Evangelio y proclamarle sí o sí, no cabe otra cosa, "hay de mí si no predicare".

Nuestro paso por la vida ha de estar marcado por un trabajo constante en la viña del Señor, viendo los problemas, las necesidades, los sufrimientos de nuestro mundo, viendo la gente desesperada como Job y buscar soluciones para sus males, curar al enfermo que no es otra cosa que facilitar esa cura, es acompañar, es estar cerca del que sufre, al mismo tiempo que creas esa cercanía de un Dios que se hace presente en medio del dolor a través de tu persona, de tu palabra, de tus manos que acarician, dan confianza, confortan, sanan y salvan. Pero  obrar así como Cristo obró y nos dejó como norma de vida en el Evangelio no es fácil, incluso no es posible si antes no pasas por la etapa de la CONTEMPLACIÓN, la oración, el contacto con el Señor para que el Señor te conduzca al contacto con el Padre, sin este contacto, sin esta vida de oración el trabajo apostólico se queda  sólo en algo tuyo, muy personal, sí,  pero solamente tuyo, para que sea algo de Dios tiene que venir de Él, y viene de Él cuando se da esa comunicación del agente pastoral y el Señor. Esa carencia de contemplar lleva al fracasa de tantos esfuerzos pastorales que quedan infecundos, vacíos y sin sentido, falta lo esencial y eso que es lo esencial no lo aportamos nosotros, es lo que aporta Dios a nuestro trabajo pastoral a través de nuestro esfuerzo, nuestra vida contemplativa, nuestras horas de oración; así  se cambia el mundo y así iremos cambiando nosotros mismos días tras día, a través de la fuerza de su Palabra y de la meditación de esta Palabra con una plena unión al Señor que es lo que llamamos orar. Como Jesús hacía cuando buscaba un lugar tranquilo para comunicarse con el Padre.

La vida se encarga de darnos "oportunidades" para la conversión, para enderezar caminos torcidos por nuestras incomprensiones o nuestra falta de coherencia, por eso este domingo nos ofrece una oportunidad única, cooperar con los más pobres, los más necesitados, desde la Campaña anual de Manos Unidas. Nuestra respuesta de generosidad es respuesta de amor hacia aquellos, que si bien es cierto no les conocemos, también es cierto que no nos es desconocida su angustia ni su desolación; estamos con ellos, compartimos sus penas, colaboramos con "algo de lo nuestro" para poner nuestro granito de arena en este mundo de hermanos -con situaciones tan desiguales- que nos llaman a vivir y ser  solidarios con aquellos que sus vidas, su situación es una pesada losa que aplasta sus anhelos, su bienestar, su deseo de progresar y abrirse un camino en el mundo hacia la esperanza.

miércoles, 4 de febrero de 2015

NUESTRA VIDA CONSAGRADA:





Cuando se empieza algo, siempre se hace con ilusión y esperanza. Pero va pasando el tiempo y con el tiempo uno, personalmente, o las instituciones, las órdenes religiosas y la misma Iglesia se van perfeccionando, se adaptan a los tiempos presentes, se busca vivir mejor y más coherentemente ese “espíritu” del inicio. Pero también es cierto  que en ocasiones ese ESPÍRITU inicial se va deteriorando, se “cambia” o lo cambiamos, lo acomodamos a nuestra vida para que no nos cueste tanto, terminamos haciendo otra cosa.

Por tal razón, con frecuencia, tenemos que tender nuestra mirada constantemente a los orígenes. Al origen de la Iglesia, al origen de nuestras Instituciones, al origen de nuestra Orden y al origen de nuestra entrega a la Vida Consagrada, la vida religiosa. Y esta mirada atrás nos es urgente y siempre necesaria para corregir fallos, o simplemente para arrancar de nuestro “YO” ese lastre que vamos tomando con el tiempo y lo vamos asumiendo como necesario o “parte vital” de nuestra vida y nuestra vocación, para nuestro SER lo que somos y en el cotidiano vivir.

En ocasiones contemplamos un lujoso yate. Pensamos que está puesto en el mar para toda la vida, pero si no se presta atención a todo lo que se le va “pegando” en su fondo al navegar y no se hace una frecuente limpieza adecuada en él, ese peso que arrastra de todo lo que “atrapa” del mar le quitaría en principio velocidad y al final terminaría por hundir el yate.

Nosotros, los Dominicos, este año nos estamos preparando para celebrar en el 2016 los 800 años de la fundación de la Orden de Predicadores. Y este acontecimiento tiene que llevarnos al principio, a los orígenes, a ese comienzo de nuestro Padre Santo Domingo de Guzmán, para recorrer nuestro recorrido siempre con él, para no apartarnos nunca de su espíritu, para que nos de el coraje de la fidelidad a la Orden y a la Iglesia. Sin esa mirada atrás pudiéramos correr el peligro de alejarnos demasiado, de perder la propia identidad.

Ya hemos dejado por el camino bastantes cosas, bastantes tradiciones, costumbres, ritos, rezos, en muchas ocasiones y en distintos lugares hasta el uso del hábito, ya se ha perdido bastante de esa identidad que nos hace ser lo que somos y nos indica de cómo tenemos que ser, vivir y sentir para ser auténticos. Que no nos pase como al cocinero escrupuloso, que coge una cebolla para preparar el guiso, y en todas las capas de la cebolla encuentra defectos y las va rechazando, al final se ha quedado sin cebolla, también nosotros nos quedamos sin ser lo que somos o somos otra cosa distinta de lo que en el ORIGEN Cristo quiso de la Iglesia, nuestros fundadores quisieron de nuestras Instituciones u Ordenes religiosas o nosotros mismos quisimos cuando comenzamos nuestro caminar en la Vida Consagrada. Lo importante es mantener siempre la ilusión, que  no se pierda, que no muera la esperanza.


martes, 3 de febrero de 2015

MENOS PARA LA CUARESMA:

 ¿En qué piensan los cofrades? Emoticono wink
Pasada la fiesta de la Candelaria, ya sólo queda esperar a la Cuaresma. Este año comienza el día 18 del presente mes, -quedan quince días- miércoles de ceniza. Esta espera se traduce en un hormiguero en cada Casa de Hermandad. Ya todo es trabajo de reorganizar, limpiar, preparar y tener a punto itinerarios, hábitos, enseres, velas, todo lo necesario para, en primer lugar los altares de Culto de cada Hermandad que es lo que primero llega, luego lo necesario para la Salda de Estación de Penitencia, cuando corresponda en la Semana Santa a la santa Iglesia Catedral de la Ciudad.
Mientras tanto, las imágenes de sus Sagrados Titulares "esperan" en sus respectivas capillas, las imágenes de la Virgen, en el caso de Santo Domingo de Granada, la de la Victoria y la del Rosario, en sus Misterios Dolorosos, ya vestidas de hebrea, esperando el nuevo cambio de ropa, esta vez con las mejores galas para ser colocadas para su salida procesional en los PASOS -en Málaga en los 
TRONOS-.
La Hermandad de la Humildad, haciendo gala de su título, no pasa por este proceso de cambio de ropa, la Virgen de la Soledad siempre está preciosa como está, así, al natural, que es como sale para deleite de los granadinos.
Cofrades: ojo, que prepararse bien no es solamente tener todo a punto, es prepararse cada uno individualmente para que todo lo demás salga bien y tenga sentido, si no hay un cambio personal, si no hay conversión no olvidéis que se puede quedar todo en mero teatro y sería una pena que eso fuera así. Cuaresma es adentrarse en el desierto para que cada uno se encuentre. Es conversión.
Nuestra Sra. de la Victoria y la Santa Cena

Ntra. Sra. del Rosario, en sus Misterios dolorosos.

Nuestro Señor de la Humildad

Nuestra Sra. de la Soledad

Conjunto de la Santa Cena

LA CANDELARIA EN SANTO DOMINGO DE GRANADA:



Esta tarde a las 8, una vez que terminó el rezo solemne del Rosario, dimos inicio a la procesión claustral de las CANDELAS y a continuación la celebración de la Misa, presidida por el P. Antonio Praena, Director de la Archicofradía del Rosario de Granada y concelebrada por el P. Prior, P. Párroco y este servidor. Terminado el Ofertorio la bendición de los niños presentes en el Templo.
Terminada la Misa como todos los años pasamos a la sacristía donde se ofreció para todos los participantes sidra, vino dulce y tarta "Gloria de Zafra", en esa fiesta de la LUZ del Señor, Luz que nos trajo nuestra Madre Santísima la Virgen María y LUZ que a pesar de haber pasado más de 2000 años sigue iluminando y calentando los corazones de toda la CRISTIANDAD. Una fiesta llena de alegría.




Las palomas de la Presentación.

La tarta "Gloria de Zafra"

Los nuevos Mayordomos

La procesión claustral de la Candelaria

procesión


Bendición de los niños


Todos a celebrar. a comer tartas



sábado, 31 de enero de 2015

DÍA 2: LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR EN EL TEMPLO.


FIESTA DE LA CANDELARIA:
En esta fiesta del Señor cobra fuerza precisamente la figura de su Santa Madre, la Virgen María. La fiesta de la Candelaria, y yo creo que el Señor no se enfada por dejar el protagonismo a su bendita Madre, pues Ella siempre nos lleva al Señor. De su mano vamos seguros a Él.
Y es que María no destaca por sus grandes obras, sus hazañas o empresas. Ella
siempre se ha tenido por la pobre de Dios. Su humilde sierva. Por este motivo Dios se fijó en María y la ha encumbrado por encima de todos los Principados y Potestades, por encima de Ángeles y Arcángeles. Que gran logro, no sólo para María, es un logro para la HUMANIDAD.
Participemos como siempre en las actividades que en Santo Domingo de Granada os presentamos en la fiesta de la Candelaria. Estáis todos cordialmente invitados.
A las 7:30 de la tarde: Rezo del Rosario, luego Procesión con las candelas (preciosa) por el Claustro del Convento Santa Cruz la Real y seguidamente con toda solemnidad la celebración de la Eucaristía, con las ofrendas ya típicas de las palomas, la tarta y la presentación al Señor de los niños presentes en la Iglesia por sus padres, todo una bendición para los peques. No faltes.


viernes, 30 de enero de 2015

Ojalá escuchéis hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón



IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B



Ese hablar con autoridad es nuevo. Cristo vino y viene a cada uno de nosotros, y nos enseña un modo distinto de anunciar la Buena Noticia, es ese hablar con autoridad, esa certeza de saber que todo lo que procede de Dios es correcto, que en Él no hay engaño ni mentira, que dice siempre la verdad, pero ¿a que verdad nos llama?. Nos llama al amor, a la unidad, a la confianza, a vivir unidos a Él, corazón con corazón, no siguiendo nuestros caprichos y criterios, no predicando “nuestros mensajes” y sí el Evangelio, el anuncio de la Buena Nueva, que es siempre novedad, es Palabra actualizada, es seguimiento para cada uno de nosotros.

A aquellos que se centran en sí mismos, que se pastorean a sí mismos, que se olvidan del rebaño del Señor, Él los pedirá cuentas. El Señor nunca se olvida de nadie, todos estamos acogidos en sus brazos, pero mucho menos se olvida de los que el hombre se olvida. No abandona a los que el hombre abandona, no rechaza nunca a aquellos que el poder, el orgullo, la vanidad rechazan porque no son de los suyos, no piensan como ellos o no participan de su manera de obrar o de vivir.

No se trata de ponernos a pensar quien está más cerca del Señor o quien sirve mejor a sus planes o deseos, si el que está soltero y tiene más tiempo libre o el casado, tantas veces abrumado por llevar adelante el peso de la familia, esa diferencia no la marca la condición social de la persona, es más bien la actitud tanto de los solteros o de las familias. Lo que si es necesario es que la FAMILIA encuentre su lugar dentro de la Iglesia y su responsabilidad, que no pierda nunca su unidad, pues una familia que se rompe es una familia que se desmorona, y ha de ser desde esa unidad que de esa respuesta al Señor, que manifieste con la vida de familia la actitud de ESCUCHA de la Palabra para que el corazón no se convierta nunca en corazón de piedra y sea siempre un corazón de carne, un corazón que ame, que permanezca es esa actitud de amar pues en el amor llegamos a Dios, con el amor nos identificamos con Él.

Por último, hoy celebra la Iglesia local de Granada la fiesta de nuestro Santo Patrón San Cecilio, él que se entregó por amor hasta derramar su sangre por Cristo nos ayude con su poderosa intercesión y nos inspire sentimientos de amor, entrega y generosidad, tan necesarios en nuestros días, en nuestra sociedad y en nuestro mundo.