viernes, 30 de octubre de 2015

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS.




¡Felices los pobres…!




En el libro del Apocalipsis se nos habla de que una multitud inmensa de santos, procedentes de todos los continentes, se acercan con sus vestimentas blancas, resplandecientes, relucientes, lavadas en la Sangre del Cordero, se acercan al Altar del Trono, ante nuestro Dios y Padre.

Estos son de los que provienen de la gran tribulación, de aquellos que a su muerte no fueron contados entre los santos que saldrían en el calendario y que tendrían una peana en los retablos de las iglesias, son los hombres, mujeres, ancianos, jóvenes, niños, que por su bondad Dios los ha encontrado dignos de morar para toda la eternidad en su Reino de paz, amor, justicia, Reino de Dios.

Son aquellos que siempre se vieron como hijos de Dios y como tales actuaron a lo largo de sus vidas, ya fueran largas o cortas. Aquellos que la mayor parte de sus vidas fueron despreciados y tenidos muchas veces como tontos por ser seguidores del Señor, por adaptar sus vidas al plan de Dios y no dejarse adaptar la vida a la corriente maligna del mundo, a la moda, a lo más fácil, a no ir contra corriente.

Son los que respondieron a su fe cumpliendo heroicamente todas las bienaventuranzas, o parte de ellas, o se destacaron por ser totalmente fieles a una de ellas que les llevó a la santidad, al cielo, a estar eternamente junto a Dios, son los confiados en Dios pero que desconfiaron del mundo, los que amaron a Dios pero no se dejaron apegar a las cosas terrenales, aquellos que no solamente dieron a los necesitados y sí se dieron ellos mismos para apaliar las necesidades de los demás, los hombres y mujeres que conocimos y ya no están, gente buena que sembraron paz, armonía, amor, consuelo, gente que supieron llegar a los otros, a los que sufren, a los que lloran, a los perseguidos, a los pobres, a los que tienen hambre y sed de justicia, porque fueron misericordiosos,  fueron limpios de corazón y en ellos no se encontró doblez, aquellos que a pesar de sus cansancios no escatimaron de su tiempo para trabajar por la paz. Ellos experimentaron la Misericordia, ellos fueron misericordiosos, ellos tenían su corazón lleno de la paz de Dios y quien tiene su corazón lleno de la paz de Dios dan paz y llevan a los demás a Dios.

Que seamos capaces de vivir las bienaventuranzas para que la fuerza que viene de lo ALTO habite en nuestros corazones y cuando nos toque la hora de partir de este mundo podamos abrazar con alegría y con paz a nuestro Padre Dios que sale a nuestro encuentro, como nos cuenta Jesús en la parábola del Hijo Pródigo.

Por último, hermanos, no olvidemos a los fieles difuntos, pidamos siempre al Señor de la Misericordia por las benditas almas del purgatorio, para que nuestras oraciones puedan llegar a la presencia de Dios y ayudar a aquellos que necesitan de nuestras oraciones, no seamos egoístas pensando en nosotros mismos, pensemos en las almas del purgatorio también, que ellos oran por nosotros. No nos hagamos demasiado lío pensando en esto, sabemos que a esa presencia de Dios tenemos que entrar con nuestras vestiduras blancas, es decir, nuestra alma sin pecado y sin mancha, sin pena y sin culpa. Eso lo podemos ir logrando con una vida buena, pacífica, piadosa, una vida agarrada a la vida SACRAMENTAL, para eso están los Sacramentos.

Pero si no lo logramos del todo aun si vamos por buen camino, unos tardaremos más y otros menos en llegar al Señor, pero lo importante es que estemos en ese buen camino y que lleguemos y lo más importante, que creemos en Cristo el Señor, que dio su vida en rescate por todos, Él nos ha purificado con su muerte para que nosotros, muertos al pecado, vivamos para Dios.

Es una tarea complicada y difícil, pero no imposible, no por nosotros o porque nosotros nos creamos merecedores de tal sdalvación, lo lograremos por Él que nos dijo: "Sin mi no podéis hacer nada", pues poe Él podremos alcanzar la santidad.

PREPARANDO EL JUBILEO DE LOS 800 AÑOS DE LA ORDEN.



Con el lema: "ENVIADOS A PREDICAR EL EVANGELIO"
Uno de los símbolos de este Año Jubilar es un CIRIO que se encenderá el día 7, fiesta de todos los santos de la Orden y que en todo el mundo da inicio este año jubilar, esto será en la misa de las 8 de la tarde. Otros signos son un bastón, símbolo del predicador y el libro de las Sagradas Escrituras.
El joven Alex de la Archicofradía del Rosario de Granada está preparando la pintura de nuestro CIRIO de Santo Domingo de Granada, aunque en la foto está prácticamente empezando ya lo tiene prácticamente acabado.

martes, 27 de octubre de 2015

ORACIÓN DEL JUBILEO DE LOS 800 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DE LA ORDEN DE PREDICADORES POR NUESTRO PADRE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN.






Dios, Padre de misericordia,
Que llamaste a tu servidor
Domingo de Guzmán
A ponerse en camino en la fe,
Como peregrino itinerante
Y predicador de la gracia,
Al prepararnos a celebrar
El jubileo de la Orden,
Te pedimos que infundas
De nuevo en nosotros
El Espíritu de Cristo Redentor,
Para que podamos
Proclamar con fidelidad y alegría
El Evangelio de la paz.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

lunes, 26 de octubre de 2015

EVALUEMOS ESTE MES QUE TERMINA:



Ya se está terminando el mes de Octubre, mes según la tradición Católica dedicado a la Virgen nuestra Madre del Rosario y a esa piadosa y tan recomendada costumbre de rezar el Santo Rosario, -si fuese en familia mucho más provechoso, puesto que siempre se dijo que, familia que reza unida permanece unida- que no es otra cosa que adentrarse en los Misterios de la FE CATÓLICA que nos cuenta la Palabra de Dios. no es otra cosa, no hay nada de invento de curas o personas pías, es pura Palabra REVELADA POR DIOS.

El Padre nuestro, que se repite cinco veces más dos veces al finalizar la cincuentena al rezar por las Almas del Purgatorio y por las intenciones del Santo Padre, para así poder ganar todas las indulgencias que nos ofrece el Rosario.

El Ave María, bíblica cien por cien, palabras del saludo del Ángel a María y la súplica -no exactamente bíblica- de la parte final del Ave María, pero que corresponde a la petición confiada del cristiano en el poder de intercesión de María por cada uno de nosotros.

En ese rezo del "Santa María, Madre de Dios", reconocemos lo que la Palabra de Dios nos dice, en el "Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte" ponemos nuestro corazón en las manos de María, en ella confiamos, a ella acudimos pues es la madre de nuestro Redentor. Por eso en cada uno de esos "piropos piadosos" que forman la letanía a Nuestra Señora, respondemos con esperanza "RUEGA POR NOSOTROS"

Si vivimos una vida como es tan acostumbrado en estos tiempos presentes, acelerada, de prisa, sin tiempo para nada; si somos perezosos para coger la Biblia y leer en casa y meditar luego un rato lo leído, si no hay tiempo para mucho más, no deberíamos dejar nunca a un lado el rezo del Rosario, este compendio bíblico que misterio a misterio nos adentra en los momentos del anuncio, vida, pasión y muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Entonces medita: ¿cómo has vivido o estás viviendo este mes de Octubre?. Tampoco olvides que el mes de Noviembre que entraremos en él en unos días está dedicado a los fieles difuntos y ¿quien de nosotros no tiene a alguien que ya ha partido de nuestro mundo y que seguramente necesita de nuestro recuerdo y de nuestra oración?, también para ellos, lo mismo que para nosotros es muy eficaz el rezo del Santo Rosario.

María, madre de gracia y de misericordia, defiendenos del enemigo, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén.

Santa María del Rosario, ruega por nosotros.

sábado, 24 de octubre de 2015

DOMINGO XXX DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO B.





“JESÚS DIJO AL CIEGO: ANDA, TU FE TE HA CURADO”

Este Evangelio, lo mismo que las otras lecturas y el Salmo nos habla del camino, esa peregrinación del Hombre al encuentro del Señor que sale a recibirnos, sale, se abaja de su cielo para llegar al hombre, liberarlo y así fundirse con él en un cariñoso y paternal abrazo.

Camino el de los deportados que regresan a Israel, el Señor les dará una tierra llana para que no tropiecen, para que regresen y puedan habitar de nuevo en la tierra que Dios dio a sus padres, pero poscausa del pecado y del abandono de la Ley de Dios, el hombre fue condenado a la deportación, pero el Señor los reunirá de nuevo y como vemos en el Salmo, el regreso es un canto de liberación, un canto de alegría porque vamos al encuentro del Señor.

Es también un camino el que nos ofrece el Señor a nosotros, un camino de reconciliación. Tenemos para nuestra liberación y reconciliación un sacramento, el del perdón, que por medio de hombres pecadores, que somos los sacerdotes, comprenderemos a otros pecadores para ofrecerles esa reconciliación con Dios. Todos estamos llamados a buscar el perdón porque todos tenemos el mal en nuestro interior y tenemos que salir de él para vivir en gracia de Dios.

Por último, el Evangelio de Marcos, 10, 46-52, nos presenta toda una catequesis para poder llegar a Jesús. Él, cos sus discípulos también está en Camino, habían salido de Jericó y se dirigían a Jerusalén, al borde del camino estaba el ciego Bartimeo pidiendo limosna. Al enterarse que es Jesús el que pasa grita y grita con insistencia, no hace caso de aquellos que le mandan callar, grita aún más fuerte y el Señor lo llama. Le dicen: levántate, te llama. Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.

Estaba como tantos de nosotros ciego y al borde del camino, envuelto en su manto, en su mundo, en sus miserias, en sus esclavitudes, en sus propios pecados, para llegar a Jesús tenemos que ser libres, desprendernos de lo que nos rodea, de nuestros mantos, de nuestras cosas, de nuestras propias maldades, tenemos que ser LIBRES…

Pero este paso del pecado a la gracia, de nosotros a Jesús, no se realiza sin un esfuerzo, incluso hacernos violencia, ese “dio un salto” es desprenderse de sus escamas de pecado, es liberarse de sí mismo, es querer dejar atrás una vida de ceguera y ver la realidad que Dios presenta al Hombre, es un sacrificio, y un sacrificio no lo es si no hay voluntad, si no hay esfuerzo,

Que seamos capaces de esforzarnos también nosotros y a la luz de la Palabra de Dios que escuchamos este Domingo, podamos tener el coraje y la valentía de buscar ante todo nuestra libertad, la auténtica, eso lo lograremos si examinamos seriamente nuestra conciencia y llegamos a la convicción de ver nuestras cegueras y la necesidad de curarnos, solo el Señor puede curarnos si salimos de nosotros mismos y acudimos confiados a Él que sana y salva.

viernes, 23 de octubre de 2015

800 aniversario de la Orden de los Predicadores (Dominicos)


En todos los Conventos e iglesias de la Orden, el Sábado día 7 de Noviembre, festividad de todos los santos de nuestra Orden, dará comienzo el jubileo por estos 800 años.
En primer lugar un recuerdo al gran protagonista de todo esto, nuestro Padre Santo Domingo, su carisma, su espíritu de iglesia y esta siempre misionera, su saber enseñarnos a hablar a Dios de los demás y a los demás hablar de Dios.
Estos 800 años no habrían sido posible sin multitud de hombres entregados al carisma dominicano, en todo tiempo, en todos los siglos. La cantidad de santos canonizados con la que cuenta nuestra Orden es una prueba de que este Carisma ha sido bueno, es bueno y seguirá siendo bueno, vamos por buen camino.
Y por último, los Dominicos no caminamos solos, Las Madres Dominicas de Clausura ya celebraron sus 800 años, a ellas las fundó nuestro Padre con el propósito de contar con sus oraciones para poder así emprender la ambiciosa obra de la fundación. pero además de ellas contamos con las Religiosas Dominicas que llevan por todas partes el carisma de nuestra Orden, así como el Laicado Dominico, las Archicofradías del Rosario y del Dulce nombre (estas muy activas en algunos lugares del continente americano), y de tantas Cofradías y Movimientos vinculados con la Orden que de una manera u otra viven el carisma de nuestro Padre fundador Santo Domingo de Guzmán.