jueves, 24 de noviembre de 2016

HOY CELEBRAMOS LA FIESTA DE LOS MÁRTIRES DE VIET NAM.



En Viet Nam fueron martirizados unos 300 cristianos, muchos desconocidos por lo cual el Papa San Juan Pablo II solamente pudo canonizar a un numeroso grupo de todos los que murieron martirizados, entre Misioneros, Catequistas, Monaguillos o fieles cristianos vietnamitas.

En el grupo de los Dominicos hay incluidos 117 mártires, de ellos el mayor número son vietnamitas, 96; Dominicos españoles muchos de ellos obispos 11 y 10 misioneros franceses.

Los dominicos Españoles de este grupo fueron:

1- Santo Domingo Henares, Obispo.
2- San Clemente Ignacio Delgado, Obispo.
3- San José Fernández, Sacerdote.
4- San Mateo Alonso Liciniana, Sacerdote.
5- San Francisco Gil de Federico, Sacerdote.
6- San Jacinto Castañeda, Sacerdote.
7- San Jerónimo Hermosilla, Obispo.
8- San Valentín de Berriochoa, Obispo.
9- San Pedro Almató, Sacerdote.
10-   San José María Díaz Sanjurjo, Obispo.
11-    San Melchor García Sanpedro, Obispo.



De este grupo, de nuestra tierra y que vivió en este Convento de la Santa Cruz de Granada está el cordobés Santo Domingo Henares, de Baena, nació el día 19 de Diciembre 1765, además de los estudios que realizó aquí tenía conocimientos de medicina y astronomía por lo que era muy respetado por los Mandarines que a menudo le consultaban, pero que no impidió que sufriera como los demás mártires una cruel persecución por ser católico.


Murió decapitado el día 25 de Junio de 1838.

viernes, 18 de noviembre de 2016

CAMINA JUNTO A TÍ


Himno:

Ando por mi camino, pasajero,
Y a veces creo que voy sin compañía,
hasta que siento el paso que me guía,
Al compás de mi andar, de otro viajero.

No lo veo, pero está.
Si voy ligero, él apresura el paso;
Se diría que quiere ir a mi lado  todo el día,
Invisible y seguro el compañero.

Al llegar a terreno solitario.
Él me presta valor para que siga,
Y, si descanso, junto a mí se reposa.

Y, cuando hay que subir monte
(Calvario lo llama él),
Siento en su mano amiga,
Que me ayuda, una llaga dolorosa.

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Dime si no es verdad que en más de un momento de tu vida has tenido esta misma sensación, si no has “visto” sin ver a aquel que hace a diario el camino de tu vida a tu lado, si en el peligro no te has sentido amparado, si en la soledad acompañado, si en la pena aliviado, si en el dolor consolado.


No dejes de caminar nunca a su lado, no le despidas, no le des la espalda, no le abandones, él es el siempre fiel, el que estará ahí cuando le necesites.

jueves, 17 de noviembre de 2016

DOMINGO XXXIV DEL TIEMPO ORDINARIO. CICLO C. FIESTA DE CRISTO REY:

JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS, REY DEL UNIVERSO.



Con este Domingo un ciclo termina y otro comienza, el Adviento del ciclo A está ya a la puerta, comenzamos a caminar desde la esperanza en el Señor Jesús. Él, durante este ciclo que concluye con la fiesta de Cristo Rey nos ha acompañada, ha caminado a nuestro lado, nos ha cogido de la mano para darnos ánimo, ha cargado en sus hombros a aquellos que sus fuerzas flaquearon y no podían ya caminar, nos ha confortado a través de su Palabra y con los Sacramentos de la Iglesia, siempre está cercano, como el vecino, o el compañero de trabajo, o nuestro prójimo. Pero también nosotros nos hemos preocupado por caminar con Él, de estar con Él, de escuchar la Palabra Proclamada, de estar a su lado.

Como en el segundo libro de Samuel, el pueblo de Israel acude a David para ungirlo Rey, así nosotros acudimos en esta jornada a Jesús para proclamarle desde lo más profundo de nuestro corazón “Señor de nuestras Vidas”, nuestro Rey, pero no un REY al estilo de los reyes de su tiempo o de tiempos anteriores o posteriores, un REY que se da por entero, que sirve a su pueblo, que no usa cetro o corona a no ser que estos sean por burla de caña y de espinas. Sí hermano, el reinado de Jesús es un reinado de amor, de compasión: “Hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”, de misericordia, no duda en su despedida en quitarse el manto, ceñirse la toalla y lavar los píes a sus discípulos, para que aprendamos que es sirviendo como llegaremos a reinar con Él.

No se sienta en un trono de oro o plata, su trono es la CRUZ, esa cruz que despreciaban por igual griegos y romanos y que en nuestros días a tantos les molesta y odian, la CRUZ de Jesús que desprecian,  que se burlan –como entonces de Él y de ella- y que nosotros que decimos ser y lo somos CRISTIANOS tendríamos que tener más valor y defender la CRUZ, es más, ahora que tantos en nuestro propio país quieren apartarla de su vista, pues  les ofende su presencia, tendríamos que buscar una bien bonita y grande, que se vea bien y ponerla en una cadena o cordón colgada de nuestro cuello para que sea bien visible en nuestro pecho, como dice la canción: “Al pecho llevo una Cruz y en mi corazón lo que dice Jesús”.

Y es que si caminamos con Él “vamos alegres a la Casa del Señor” y más, mucho más, hacemos de nuestro propio corazón la mejor casa, la mejor de las iglesias, la casa más limpia y acogedora del Señor, yo en Él, yo con Él y Él en mí, Él con nosotros y en nosotros.

Que Él que nos ha sacado del “dominio de las tinieblas”, es decir, nos ha arrancado del mal o ha arrancado de nosotros el mal, haga que nos sintamos de verdad hombres nuevos, hombres y mujeres liberados, animados y capaces de animar a otros para mostrar nuestra paz y alegría. Quien encuentra un tesoro no lo puede enterrar otra vez donde lo encontró, ha de salir a la vista de todos, no encierres tu alegría solamente en tu corazón, compártela con los demás, para que otros se alegren contigo y gocen contigo y vivan contigo la novedad del Evangelio de Jesús.


Hermano, hermana, que pases un feliz Domingo de Cristo Rey, domingo día del Señor.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Dos gravísimos pecados que teníamos que tener mucho cuidado con ellos. Se trata de LA MALEDICENCIA Y LA DIFAMACIÓN:


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MALEDICENCIA; Hablar mal de una persona, maldecir, quitar la fama, matar la fama de una persona, decir de alguien el mal que ha obrado. Cuando uno se entera del mal que realiza una  persona lo cristiano es acercarte a esta persona y aconsejarle, corregir con amor y caridad, pero sobre todo NO DIVULGAR la mala acción para no matar la fama de esa persona, hay que confiar en la Misericordia de Dios y esperar con fe que se arrepienta y cambie de conducta, pero hundiendo a la persona, propagando por todas partes sus malas acciones no haces más que echar tierra sobra ella o él y hacer que el arrepentimiento y la corrección sean ya casi casos imposibles. Pues muchos son prontos a hablar mal de alguien, pero en cuanto esa persona se enmienda se callan y no dicen que ya no están obrando el mal.

DIFAMACIÓN: Es la información que se dice en público o se escribe en la prensa o en Internet contra una persona, contra su buen nombre, su fama y su honor. Especialmente cuando esa información que se da es FALSA, es ruin, se hace para dañar, para matar la fama de una persona, para hundir el buen nombre de alguien por pura maldad, por envidia, por rencor, por odio, por venganza.
Tristemente esto se ha convertido en rutinario en nuestros días, hoy desde las redes sociales se dispara el veneno de muchos para dañar por política, por religión, por gustos…

Lo vemos a diario con las mentiras que se publican sobre el Papa Francisco, Que si el Papa ha dicho esto o lo otro y si indagas un poco verás que no es cierto, pero muchos van y lo vuelven a editar, son cómplices y cometen igual pecado que quien difamó primero; quieren que el mal contra un Papa inocente siga corriendo de boca en boca, ¿Qué ganan con esto?, seguir el juego de aquel de quien procede todo el mal, únicamente eso.

Seamos veraces, sinceros, humildes, busquemos siempre el bien, que nos demos cuenta que estos pecados de maledicencia y difamación son incluso peores que la agresión física o incluso el mismo asesinato, pues los dos MATAN, y a quien matan su fama le condenan toda su vida a vivir con su fama rota, deformada. Que Dios tenga misericordia de las personas que así obran, pues su pecado es muy grave.

sábado, 12 de noviembre de 2016

DOMINGO TIGESIMO TERCERO DEL TIEMPO ORDINARIO DEL CICLO C:



“Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas”

Queridos hermanos y hermanas,

Yo no os voy a hablar del discurso apocalíptico o escatológico de las lecturas de este domingo, que ya es el último puesto que el próximo domingo celebraremos la fiesta de Cristo Rey del Universo y entraremos en un nuevo año litúrgico.

Creo que me centraré únicamente en esta frase primera que es la final del Evangelio de este domingo. “Con vuestra perseverancia salvaréis vuestra alma” pues creo, que en definitiva toda nuestra luche, nuestros sacrificios, nuestra vida ha de estar encaminada a lo más importante para nosotros, y sabemos muy bien que lo más importante no es tener, poseer, acumular riquezas, lo más importante es la salvación eterna. Ya lo dijo el Señor: “¿De qué le sirve a un hombre tener riquezas si malogra o pierde su alma?”, pues eso, de nada, todo lo material se queda aquí, nadie, a no ser algún loco y de esos casos si tenemos conocimiento de más de uno, que al morir ha querido ser enterrados en su coche de lujo, o con tal o cual excentricidad, cuando mueren no se llevan nada a la tumba. Pero la cuestión que nos ha de preocupar está que no somos solamente cuerpo, está el alma y esta NO MUERE, está destinada para la eternidad, una eternidad de GLORIA si hemos vivido siguiendo la guía del Evangelio o una eternidad de condenación si nos hemos salido de esa guía y de ese camino ya marcado con las pisadas de Jesús y de tantos y tantos santos que siguiendo sus pasos están con él en el cielo.

Por eso hermanos “perseverancia” no nos cansemos, no nos asustemos, no desconfiemos, si estamos con Jesús ¿Quién podrá estar contra nosotros y vencernos?, ¿Quién nos derrotará?, Tu en Cristo, Cristo en ti y eres invencible.

Como siempre San Pablo nos pone el acento en lo práctico, si queremos ser del Señor, si aguardamos la salvación no podemos quedarnos con los brazos cruzados esperando que llegue, no, hay que trabajar, trabajar para vivir honradamente, pero trabajar para el Reino, ese cielo que nos ofrece Jesús, trabajar para salvarnos nosotros luchando por salvar a otros, a todos, pues si no hay trabajo, si no hay lucha, vana será entonces nuestra victoria y nos llegará el final y estaremos ante el Señor con las manos completamente vacías, con las manos vacías nadie puede esperar nada que merezca la pena, no se trata de luchar la vida para ver que gano, no todo está en ganar, quizás lo que me importe o me tenga que importar mucho más es saber que pierdo, que dejo de mí si vivo como Dios me manda, si soy capaz de dejar la pereza, el odio, la envidia, el egoísmo, el ser egocéntrico, el creerme gran cosa y siempre por encima de los demás, el pensar que soy el que más lucha, el que más sufre, el que más se merece. La cuestión es perder más que tener o ganar, más que agregar cosas a lo que ya tienes, más que coleccionar favores de Dios.


Que tengas un feliz domingo día del Señor y que te dejes iluminar por Él para que ilumines a cuantos se relacionan contigo. Dios te bendiga.

viernes, 11 de noviembre de 2016

EN EL AÑO DE LA MISERICORDIA, CASI YA CLAUSURANDO EL AÑO SOMOS MISERICORDIOSOS

Nuestra Señora de la Esperanza de Santo Domingo de Granada
Hoy hemos dado sepultura a nuestra hermana Dominica Sor Sagrario, del Monasterio de Santa Catalina del Realejo, aquí en Granada. Ha estado presente una buena representación de Frailes Dominicos, de Dominicas de Clausura, de distintas Congregaciones de la Orden, de la Archicofradía del Rosario-Grupo joven, con el organista, cantores, grupo de acólitos; del Laicado Dominico, de otras órdenes religiosas y por supuesto, de familiares de nuestra querida Hermana.

La Esperanza nunca se pierde, de la mano de María esperamos llegar a Jesús, y con Él al cielo que nos tiene prometido. Sor Sagrario que ha sido excepcional, su alegría era desbordante, su sencillez no podía nunca ocultar la grandeza de su corazón, ha caminado con el Señor, en este otro jubileo de los 800 años de la fundación de la Orden al encuentro con Santo Domingo, Santa Catalina, San Martín de Porres, tantos y tantos santos de la Orden, su sonrisa sigue siendo como un farolillo que nos ilumina y nos la muestra en el corazón. 

Gracias Señor por el gran regalo y don de la vida de Sor Sagrario, que no nos falte su recuerdo, su alegría, sus sabios consejos, que en ese precioso Monasterio de Santa Catalina del Cielo hay ya muchísimas más Dominicas que en este del Realejo, ¡cuanta alegría se vivirá allí!, que nos llegue a todos de esa bendita alegría para ser mejores cristianos y más útiles a los demás.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Ha muerto nuestra hermana Sor Sagrario, del Convento de Santa Catalina del Realejo. Que descanse en la paz de Cristo



Rogad a Dios en caridad
Por el eterno descanso de nuestra Hermana
Sor Sagrario,
Dominica del Monasterio de Santa Catalina
Del Realejo, Granada,
Que acaba de fallecer, fortalecida con el
Sacramento de la Santa Unción.

La Santa Misa de cuerpo presente
Se celebrará mañana
Viernes, día 11 a las 16:30 hs.
En la Iglesia Conventual de su Monasterio
Y presidida por su Confesor

Fr. Francisco E. García Ortega, O.P.

Que descanse en la paz de Cristo Nuestro Señor y sea acogida por nuestra Bendita Madre la Virgen del Rosario.