sábado, 7 de junio de 2014

LOS SIETE DONES DEL ESPÍRITU SANTO:








Los siete dones del Espíritu Santo pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de David. Completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben. Hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitud a las inspiraciones divinas.

Don de sabiduría: 
Nos hace comprender la maravilla insondable de Dios y nos impulsa a buscarle sobre todas las cosas, en medio de nuestro trabajo y de nuestras obligaciones. Nadie conoce a Dios si no es bajo la obra de su Don admirable.

Don de inteligencia: 
Nos descubre con mayor claridad las riquezas de la fe. Nos capacita para el CONOCIMIENTO en general, abre nuestro corazón a otras posibilidades además de lo que estudiamos, leemos o comprendemos.

Don de consejo: 
Nos señala los caminos de la santidad, el querer de Dios en nuestra vida diaria, nos anima a seguir la solución que más concuerda con la gloria de Dios y el bien de los demás. Así lo vivimos y así lo enseñamos con palabras y sobre todo con acciones cotidianas.

Don de fortaleza:
Nos alienta continuamente y nos ayuda a superar las dificultades que sin duda encontramos en nuestro caminar hacia Dios. Fortalece toda nuestra vida para no abandonar, para permanecer firmes en todo tiempo de nuestra vida, tanto en el dolor, la angustia y la  flaqueza como en tiempos buenos o abundantes.

Don de ciencia: 
Nos lleva a juzgar con rectitud las cosas creadas y a mantener nuestro corazón en Dios y en lo creado en la medida en que nos lleve a Él. Nos acercamos más a Él a través de la maravillosa obra de la Creación o del mismo progreso de la ciencia. Detrás de la mano humana que progresa está la mano invisible de Dios creador incluso a través del ser humano.

Don de piedad: 
Nos mueve a tratar a Dios con la confianza con la que un hijo trata a su Padre. Da a nuestro corazón esa alegría desbordada cuando nos acercamos a Él, a lo que consideramos viene de lo Divino. Nos capacita para mirar esperanzados al cielo y a vivir dentro de los Sacramentos que Jesús dejó a la Iglesia como su más grande tesoro.

Don de temor de Dios: 
Nos induce a huir de las ocasiones de pecar, a no ceder a la tentación, a evitar todo mal que pueda contristar al Espíritu Santo, a temer radicalmente separarnos de Aquel a quien amamos y constituye nuestra razón de ser y de vivir; pero también a ser luchadores contra las tentaciones, a crecernos cuando aún vencidos por el pecado volvemos nuestro corazón al Padre, como el Hijo Pródigo, a sacar bienes de los males e incluso de la miseria humana. Con Cristo no somos nunca fracasados, con él somos vencedores. Con palabras modernas podemos “reciclar” nuestros pecados y miserias para que nos sirva de crecimiento espiritual y nos acerquen más convencidos a Dios.

viernes, 6 de junio de 2014

Domingo de Pentecostés Ciclo A.






“Como el Padre me envió, así os envío yo...”


Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 1-11

Primera lectura:

En este texto del libro de los hechos de los apóstoles, Lucas pretende describir el acontecimiento más importante después de la Ascensión: la venida del Espíritu Santo. Esto significa el punto de partida de la misión universal de la Iglesia. Dios nos envía a proclamar la Buena Nueva. La Novedad de su presencia en medio de la Comunidad, en nuestros corazones. Escogemos este Párrafo de la Primera lectura para nuestra meditación:


“De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería”.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12, 3b-7. 12-13

Segunda lectura:

La comunidad de Corinto, a la que Pablo le escribe en esta ocasión, está pasando por dificultades: hay divisiones entre sus miembros. La lectura nos ayudará a discernir si las formas de enfrentar las dificultades son o no del Espíritu de Cristo.

”Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.
Porque, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo”.

Lectura Tercera lectura:

El Evangelio de hoy, nos presenta una escena de las apariciones de Jesús a sus Apóstoles: “Paz a vosotros”. Contemplamos a Jesús deseándonos la paz y enviando a los suyos el don del Espíritu Santo y a cada uno de nosotros  enviándonos a todos los rincones y cada corazón para atar y desatar. Para dar su paz, para anunciar su Reino, para ser otro CRISTO en medio de la Comunidad de creyentes y testificando atraer a todos hacia el corazón de Dios.

 

 Del santo evangelio según san Juan 20, 19-23

 

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
–«Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
–«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. »
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
–«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos. »

Secuencia de Pentecostés

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo Padre amoroso del pobre,
don en tus dones esplendido; luz que penetra las almas; 
fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma 
descanso de nuestro esfuerzo, 
tregua en el duro trabajo, 
brisa en las horas de fuego, 
gozo que enjuga las lágrimas 
y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, 
divina luz, y enriquécenos. 
Mira el vacío del hombre 
si tú le faltas por dentro; 
mira el poder del pecado 
cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, 
sana el corazón enfermo, 
lava las manchas, 
infunde calor en el hielo, 
doma el espíritu indómito, 
guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones 
según la fe de tus siervos. 
Por tu bondad y tu gracia 
dale al esfuerzo su mérito; 
salva al que busca salvarse 
y danos tu gozo eterno.

“Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor. 
Aleluya”


Comentario:


Hoy celebramos la fiesta de Pentecostés.El mundo se renueva de alegría, se renueva la faz de la tierra. Nos dice el Himno de Laudes que esta es la hora en que rompe el Espíritu el techo de la tierra, y una lengua de fuego innumerable purifica, renueva, enciende, alegra las entrañas del mundo.

“Creo en el Espíritu Santo”, decimos en la profesión de fe. Y creer en el Espíritu Santo supone un estado permanente de revisión y renovación. Pentecostés es un buen momento para darnos cuenta de quién manda en nosotros, en nuestras vidas. Nuestra vida está orientada, -tiene que estarlo-, por el Espíritu de Cristo, de lo contrario habremos descendido a estar orientados por el espíritu individualista y consumista de nuestra sociedad post-moderna, que mata la Vida plena que Él nos da, aniquila la obra creadora del Espíritu, nos lleva a un camino sin retorno de guerras, divisiones, desuniones, es decir, todo lo que es contrario a la fuerza pacificadora y unificadora que es Don de Dios. El enemigo siembra la desunión, las tinieblas, la maldad en el corazón del hombre.

Siguiendo con el Himno de Laudes, celebramos la fiesta de la Fuerza que pone en píe a la Iglesia en medio de las plazas y levanta testigos en el pueblo, para hablar con palabras como espadas delante de los jueces. Él es la llama profunda que escrutas e iluminas los corazones de los hombres: Restablece la fe con tu noticia, y el amor ponga en vela la esperanza, hasta que el Señor vuelva.

Celebramos en día del nacimiento de la Iglesia con ilusión siempre renovada. La presencia de nuestro Papa y Pastor bueno nos confirma y anima a vivir el Evangelio desde un espíritu pobre y sencillo, un corazón seráfico, así, al estilo de San Francisco, al estilo de Santo Domingo, al estilo de los Santos, que precisamente llegaron a santos por tener este corazón humilde y sencillo. En nuestra Iglesia nunca, y más en nuestros días NO TIENEN CABIDA LOS CORAZONES ALTIVOS Y ARROGANTES, ni en los Pastores ni en el Rebaño. Pero no siempre hemos sabido estar a la altura de miras que el Papa Francisco quiere para su Iglesia, la Iglesia que no es ni de él, ni de los Cardenales ni incluso de los Obispos, es la Iglesia de Cristo, por eso necesitamos pedir perdón. “Perdona, Señor, nuestra ineficacia de cristianos opacados y cobardes, y danos la fuerza de tu Espíritu para anunciar hoy a Cristo como esperanza de la humanidad y verdad que vence la mentira, como paz y libertad que fundamenta la dignidad humana, como vida que supera la muerte, el desamor y la opresión, como amor y fraternidad que derrotan al odio y la violencia, como única liberación, capaz de crear personas libres que aman”(*). No nos cansemos nunca de decir:

”¡Ven, Espíritu divino! Llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego perenne de tu amor¡”.

(*)
(Esta última oración está tomada de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 103)



                        


martes, 3 de junio de 2014

SAN CARLOS LUANGA Y COMPAÑEROS MÁTIRES DE UGANDA:






   Según nos cuentata Wikipedia, en Internet:
San Carlos Luanga, (1860 ó 1865 - 3 de junio de 1886) fue un catequista católico de Uganda mártir por su fe y venerado como santo en la Iglesia católica. Había nacido en el reino de Buganda, en la parte sur de la moderna Uganda, y sirvió como paje en la corte del rey Mwanga II.
Después de una masacre de anglicanos perpretada en 1885, Joseph Mukasa, sacerdote católico residente en la corte, reprochó al rey su acción. Mwanga decapitó a Mukasa y se detuvo a todos sus seguidores. Lwanga asumió las funciones de Mukasa, bautizando en secreto a los catecúmenos el 26 de mayo de 1886.
Por esa acción, CarlosLuanga y otros 11 católicos fueron quemados vivos el 3 de junio. Otro católico, Mbaga Tuzinde, fue golpeado hasta la muerte por negarse a renunciar al cristianismo, y su cuerpo fue arrojado al horno para ser quemado junto con Luanga y sus 11 compañeros.
Carlos Luanga y sus 21 compañeros fueron canonizados en 1964 por el papa Venerable Pablo VI. Aunque los mártires anglicanos no fueron, lógicamente, canonizados, su martirio fue también reconocido por el papa. En su homilía de Canonización, el Venerable Pablo VI comparó los nuevos Mártires de Uganda a aquellos mártires de la antigua África que nos hablan los Padres de la Iglesia y elogió de igual manera a los nuevos santos Católicos que  a los muchos hermanos Anglicanos que murieron en esa terrible persecución de Uganda.

lunes, 2 de junio de 2014

EL DAÑO DEL TIEMPO....




Sí, el tiempo pasa, los que somos mayores nos damos cuenta con más facilidad por sufrir los achaques que nos depara la vida. Da cierta pena ver a nuestro querido Papa Emérito con el andador, pero así están más o menos los que tienen su edad, es lo propio, es lo normal. Por eso, por sus achaques, por su movilidad, por su edad quiso dar paso en la Iglesia a un nuevo Papa con la fuerza necesaria para la lucha diaria.

Pero no es motivo de tristeza, como no lo fue el ver a San Juan Pablo II en aquellas imágenes del final de su vida, -que Benedicto ha querido evitar-, la vejez nos muestra una cara de la vida humana, que no es en sí ni mejor ni peor que otras distintas, ya que por ley natural no podemos evadirla, tenemos que pasar por ella. 

Lo que sí es cierto es que hay que vivirla con dignidad, y el Papa Benedicto consideró más digno y mejor para él y para la Iglesia vivir este periodo de su vida sin que tenga que ser una imagen cotidiana en la vida de un Papa, y a todos nos parece ya cosa normal que el Papa, como todo hombre, pueda tener el final de su vida que estime, pueda y quiera mejor para vivir y para hacer de sus dolores y padecimientos la oración ofrecida a Dios de la VIDA. De su vida.

Benedicto como todo cristiano tiene la oportunidad de hacer de su dolor ofrenda grata a Dios, es algo que se experimenta si se tiene fe, triste es verse envejecer y sentirse anulado por la vida sin experimentar la grandeza de hacer de la misma vejez y sus sufrimientos un holocausto a Dios. Para Dios nadie es un cacharro inútil, todo hombre, en toda edad es alguien muy especial.


CINCO DÍAS PARA LA VIGILIA DE PENTECOSTES:



Que poquito queda para la gran fiesta de la Iglesia, para PENTECOSTES. La fiesta grande donde el amor de Dios Padre por la humanidad y la entrega generosa del Hijo se derrama en el corazón del Hombre para vivificar y hacerle nuevo cada día.

Gracias Jesús por este DON tan maravilloso que nos regalas, este regalo de amor, el Espíritu de la Verdad Plena, el Espíritu que crea todas las cosas, el mismo Espíritu que nos mantiene unidos como FAMILIA como IGLESIA, el mismo que nos da aliento, ánimo y esperanza para no sucumbir ente el mundo y ante el tentador.


Preparémonos bien para celebrar ya el Sábado por la Noche la Vigilia de PENTECOSTES  y el Domingo la gran fiesta del nacimiento de nuestra Iglesia.

domingo, 1 de junio de 2014

MES DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESUS:




Comenzamos el mes de Junio, siempre la tradición de la Iglesia y así lo ha vivido el pueblo de Dios, ha consagrado el mes de Mayo al Corazón de María y este mes de Junio al Sagrado Corazón de Jesús.

ORACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS:

Oh Corazón Santísimo de Jesús; derrama copiosamente tus bendiciones sobre la Santa Iglesia, sobre el el Papa Francisco y sobre todo el Clero; da la perseverancia a los justos, convierte a los pecadores, ilumina a los infieles y bendice a nuestros parientes, amigos y bienhechores, asiste a las almas del Purgatorio y extiende sobro todos los corazones el imperio de tu amor. Amén.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN VOS CONFÍO.

UNA IMAGEN QUE VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

Estamos acostumbrados a la violencia. La Tv parece cebarse en imágenes de violencia, esta violencia entra en los hogares a todas horas, ya hasta en las películas infantiles o de "muñequitos" que decíamos antes. Por eso nos sorprende ver esta imagen llena de amor, de caridad, de espíritu solidario, de generosidad sin límites, y es que para los intereses del mundo esto no vende, la ternura no forma parte de la imagen cotidiana de la vida.
Por otra parte nos ponen siempre imágenes de la Guardia Civil disparando pelotas de goma, con un corazón duro, cruel, como si entre ellos o en ellos no hubiera humanidad y bondad. Como dice el P. Carlos ciertamente sobran las palabras, la imagen habla por sí misma, pero ojalá pudiéramos ver más imágenes así para que nos demos cuenta que el mundo no ha cambiado tanto, que aún hay mucho bueno en el corazón del hombre, que vivimos en esperanza pues lo divino no está tan lejos de lo humano. Dios está en el corazón del que ama.
Comenta el P. Carlos en Face: "Podría escribir un poema, un comentario periodístico, una glosa, un pie de foto, un panfleto, una declaración de principios... Las palabras sobran. Basta mirar la imagen de este inmigrante y este guardia civil... y sentirla dentro".