jueves, 10 de octubre de 2013

Siguen los Cultos en honor a nuestra Madre la Virgen del Rosario:





El P. Manuel Santos, el Predicador de los Cultos de este año sigue dando pautas claras y concisas para que nos adentremos en la maravilla del espíritu de Jesús, cuyos misterios contemplamos cada día antes de la celebración de la Eucaristía, el día segundo nos instaba a pensar sobre el papel de la desesperación y la esperanza en cada uno de nosotros, ayer a ver como andamos en nuestras vidas, si sumergidos en la tristeza o desbordantes de alegría. Nos decía que hay dos aspectos en nosotros donde pueden darse situaciones opuestas, un aspecto profundo donde puede reinar la alegría, pero también un aspecto superficial donde el ambiente y las circunstancias pueden mostrar en nosotros la parte menos alegre. Tenemos los cristianos motivos suficientes para vivir alegres, María nos ha traído el motivo de nuestra alegría, Cristo es nuestra alegría. ¿Qué interrogante nos planteará hoy nuestro predicador?, estemos atentos a su enseñanza.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Domingo XXVIII del tiempo ordinario Ciclo C





Lectura del santo Evangelio según San Lucas 17, 11-19

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
–Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.
Al verlos, les dijo:
–Id a presentaros a los sacerdotes.
Y mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos, y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.
Este era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo:
–¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?
Y le dijo:
–Levántate, vete: tu fe te ha salvado.

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En este Evangelio de San Lucas escuchamos un episodio en el camino de Jesús hacia Jerusalén:
Diez leprosos son curados, pero sólo uno de ellos, un samaritano, vuelve a agradecer el don de la curación y a dar gracias a Dios. Solamente el samaritano alcanza el fin último del milagro: entrar en una nueva relación con Dios. No se trata de alcanzar solamente la curación, hay algo más, llegar a una plenitud de relación con el Señor, esa plenitud se da cuando tenemos un corazón agradecido, una conciencia de confianza y gratitud.  
Toda nuestra vida se encierra entre los dos gritos del leproso samaritano: el de la compasión y el de la acción de gracias (“ ten compasión de nosotros” y “darle gracias”)
En su comentario sobre las lecturas de este domingo escribe Fr. Alexis González, O.P., del convento de la Candelaria (Tenerife): “La ingratitud nace de una visión negativa del ser humano. Hay personas que siempre desconfiarán de las verdaderas intenciones de quien ha hecho aparentemente el bien. Es una visión que limita nuestra capacidad para agradecer, confunden la gratitud con una muestra de debilidad o sumisión: quien agradece reconoce sus propias carencias y cierta superioridad en el otro, que puede darle algo que necesita. Este tipo de visión fomenta el individualismo y la autosuficiencia, y llegamos a decir que no hemos elegido libremente el don que se ha recibido, porque en el fondo no queremos deber nada a nadie. Llegamos a decir: “yo no te lo he pedido”.
Otros, no se consideran dignos de recibir los dones y, por eso, les resulta imposible reconocer los dones gratuitos recibidos. No se reconocen dignos de ser amados. La culpa imposibilita la conciencia y no deja espacio al perdón y al amor. No se abren al sentido del amor incondicional: permitir que el misterio del amor entre en nuestra vida, generando así la confianza en nosotros, y la oportunidad de agradecer”.
Pidamos especialmente en este día a Dios el don de la generosidad y el desprendimiento para seguir con entusiasmo y autenticidad a Jesucristo. Que no mostremos nunca ante Dios, nuestro Padre, que actúa siempre con nosotros con un corazón generoso, la frialdad de la ingratitud y sí el calor de la generosidad hacia Él que no escatima en dar al  HOMBRE lo más preciado de su Divino corazón: a su propio HIJO, encarnado para que asumiendo nuestra misma naturaleza podamos ser rescatados y liberados de nuestras mezquindades y mostrarnos siempre agradecidos y generosos para con Dios y para con los hermanos.
En este camino nos acompaña en este mes de manera muy especial nuestra Madre la Santísima Virgen del Rosario, que ayudándonos a contemplar los Misterios de la Salvación de su Hijo, nos indica con su humilde actitud que sólo con un corazón humilde y agradecido llegaremos a contemplar también en el cielo el Rostro de Dios Padre.
Nuestra Señora del Rosario de Granada (España)

SAN LUIS BELTRÁN







Hoy celebramos la fiesta del dominico San Luís Beltrán:
San Luís Bertrán nació en la Ciudad de Valencia (España) el 1 de enero de 1526,. Ingresó, contra la voluntad de sus padres,  en el convento de los dominicos de Valencia el año 1544.
Fue, como otros muchos dominicos, como misionero a América. Desembarcó en Cartagena de Indias y ejercitó su labor misionera en la región del Bajo Magdalena. En 1568 fue elegido Prior del convento de Santo Domingo, en Santa Fe de Bogotá. La crueldad, la avaricia y los abusos de los encomenderos de los oficiales reales ocupados en la conquista de esas tierras y la opresión de los indígenas, fueron los principales obstáculos que hubo que vencer en su trabajo misionero y cansado de no poder remediar esos males solicitó el traslado a Europa. Existen varias leyendas e historias sobre los conflictos que este fraile tuvo con los conquistadores, quienes intentaron asesinarlo en repetidas ocasiones.
El Papa Alejandro VIII lo nombró patrono de Colombia en 1690.
Nos dice el Santo: “Y para entender bien esto (habla de la amistad con Dios y entre nosotros), es menester entender y notar que hay amistad de superior a inferior y de igual a igual y de inferior a superior. Y como la amistad es comunicación de bienes, en estas tres amistades es de diferente manera. La que hay de superior a  inferior es hacerles mercedes. Y esto es lo que dice Cristo: “lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé”. Yo os di mi vida, mi sangre y un oficio tan alto como es convertir almas.
Y entre los iguales es que se comuniquen entre sí, se amen y se socorran. Y esto es lo que dice: “Que os améis unos a otros como yo os he amado”.
La que hay del inferior al superior es obediencia y servicio. Y esto es lo que dice: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando”.


martes, 8 de octubre de 2013

VIRGEN DEL ROSARIO - GRANADA



COMIENZAN LOS CULTOS EN SANTO DOMINGO:

El día 7 de Octubre, Fiesta de la Virgen del Rosario ha dado comienzo en nuestra iglesia de Santo Domingo, llena de feligreses amantes de nuestra Madre, los cultos a nuestra Patrona y Protectora, que culminarán el día 12 con la procesión por las calles de nuestro Barrio del Realejo de Granada.

El P. Manuel Santos, predicador este año, nos ha instado con una bonita y amena predicación a no perder la capacidad de “asombro” de las maravillas que el Señor sigue realizando en cada uno de nosotros, a ejemplo de nuestra Madre del Cielo que supo asombrarse ante el anuncio de Dios por medio del Ángel, y supo responder con su “hágase”.
 
Concelebrantes y acólitos.

Ofrenda floral

ofrenda

ofrenda

Canto de la Salve

ya en la sacristía el P. Manuel Santos, el predicador de este año asistido por el P. Antonio Praena Director Espiritual de la Archicofradía y el P. Delfín.
 

viernes, 4 de octubre de 2013

Domingo XXVII del tiempo ordinario. Ciclo C








Lectura del santo Evangelio según San Lucas 17, 5-10

En aquel tiempo, los Apóstoles dijeron al Señor:
–Auméntanos la fe.
El Señor contestó:
–Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», y os obedecería.
Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor, cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: «En seguida, ven y ponte a la mesa?»
¿No le diréis: «Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo; y después comerás y beberás tú?» ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid:
«Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.»


Comentario:

Dios nos pide a cada uno de nosotros, cristianos, creyentes “la obediencia de la fe”, no entendida como sumisión sino como adhesión libre y agradecida a su propuesta de salvación. Para lograr en nuestros días este aumento de nuestra fe vienen en nuestra ayuda el Papa Francisco y su predecesor, el Papa Benedicto XVI. El Papa Benedicto XVI, había comenzado a escribir una “Carta encíclica”, sobre la FE. Pero, no pudo terminarla. La terminó el Papa FRANCISCO.
En el número 37, dicen: “La fe se transmite, por así decirlo, por contacto, de persona a persona, como una llama enciende otra llama. Los cristianos, en su pobreza, plantan una semilla tan fe- cunda, que se convierte en un gran árbol que es capaz de llenar el mundo de frutos”.
En el número 39, nos dicen: “Es imposible creer cada uno por su cuenta. La fe no es únicamente una opción individual que se hace en la intimidad del creyente, no es una relación exclusiva entre el «yo» del fiel y el « Tú » divino, entre un sujeto autónomo y Dios. Por su misma naturaleza, se abre al « nosotros », se da siempre dentro de la comunión de la Iglesia”.
Contínua el Papa en la Encíclica, en el número 40: “Para transmitir esta riqueza hay un medio particular, que pone en juego a toda la persona, cuerpo, espíritu, interioridad y relaciones. Este medio son los sacramentos, celebrados en la liturgia de la Iglesia”.
Queridos hermanos y hermanas, si nosotros abrimos nuestro corazón, aumentará nuestra fe. Pero, Él, siempre pide nuestra colaboración. El Señor actúa en cada uno de nosotros, pero espera que nosotros pongamos de nuestra parte. No dejemos nunca de pedir con devoción al Señor y pedir también la intercesión -para que lo logremos- a la Santísima Virgen María, en este mes del Rosario: “Señor, CREO, pero AUMENTA MI FE”. Tenemos que creer, pero tenemos que ser consecuentes con la fe que hemos recibido y que tenemos que transmitir a los que nos preceden, ser de corazón “libre”, pero no manchemos la fe con nuestras imperfecciones, con nuestras mentiras y con nuestros cansancios: Dice CICERÓN: “La verdad se corrompe tanto por la mentira como por el silencio”. El Católico es culpable de muchas situaciones vergonzosas de nuestro mundo que afean la VERDAD de Dios por su silencio, no seamos cobardes, la verdad nos hace libres y esta libertad que Dios da al que vive la FE no se la arrebatará nadie.


De las "Florecillas de San Francisco":



Cómo San Francisco domesticó unas tórtolas silvestres

Cierto muchacho había apresado un día muchas tórtolas y las llevaba a vender. Encontróse con él San Francisco, que sentía especial ternura por los animales mansos, y, mirando las tórtolas con ojos compasivos, dijo al muchacho: ¡Oye, buen muchacho; dame, por favor, esas aves tan inocentes, que en la Sagrada Escritura representan a las almas castas, humildes y fieles, para que no vengan a parar en manos crueles que les den muerte!

El muchacho, impulsado por Dios, le dio al punto todas a San Francisco, y él las recibió en el seno y comenzó a hablar con ellas dulcemente: ¡Oh hermanas mías tórtolas, sencillas, inocentes y castas! ¿Por qué os habéis dejado coger? Yo quiero ahora libraros de la muerte, y os haré nidos para que os multipliquéis y deis fruto, conforme al mandato de vuestro Creador.

Y San Francisco les hizo nido a todas. Ellas se domesticaron, y comenzaron a poner huevos y a empollar a la vista de los hermanos. Y vivían y alternaban familiarmente con San Francisco y los demás hermanos como si fueran gallinas alimentadas siempre por ellos. Y no se marcharon hasta que San Francisco les dio licencia para irse con su bendición. Al muchacho que se las había dado dijo San Francisco: Hijo mío, tú llegarás a ser hermano menor en esta Orden y servirás en gracia a Jesucristo. Y así sucedió: aquel joven se hizo religioso y vivió en la Orden con grande santidad. En alabanza de Cristo. Amén.

jueves, 3 de octubre de 2013

4 DE OCTUBRE: SAN FRANCISCO DE ASÍS



SAN FRANCISCO DE ASÍS: 
Un santo siempre actual y modelo a seguir:


Celebramos el día 4 de Octubre la fiestas del Seráfico San Francisco de Asís, llamado por Dios para reparar su Iglesia desde la humildad y la pobreza.
Nuestro amado Pontífice ha querido redescubrir los valores espirituales, sociales y religiosos de este gran santo de la humildad para aplicarlos a la Iglesia del Siglo XXI y así lograr el cambio que los Cardenales, en sus reuniones antes del Cónclave, decidieron necesario para el gran cambio, motivado por la santidad de vida y la humildad del Papa Benedicto XVI, que viéndose mermado de fuerza física, quiso renunciar para que fuera otro Papa quien impulsara a la Iglesia por este nuevo camino, -mientras él oraba-, guiada siempre por la fuerza Divina, el Espíritu Santo.
Pero esta Fuerza misteriosa de Dios siempre se ha manifestado en la humildad de ser humano donde radica su auténtica grandeza, por eso la Iglesia precisa, para ser testigo del amor de Dios de esa seráfica humildad que adornó la vida del gran Santo de Asís.
Que él desde el cielo interceda por el Papa Francisco y por todos los que en este día celebramos con alegría la fiesta de nuestro Santo.



Pidamos con Él al Señor, con un corazón siempre agradecido:

Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor,
tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;
tan sólo tú eres digno de toda bendición,
y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.


Loado seas por toda criatura, mi Señor,
y en especial loado por el hermano sol,
que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor,
y lleva por los cielos noticia de su autor.


Y por la hermana luna, de blanca luz menor,
y las estrellas claras, que tu poder creó,
tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
y brillan en los cielos: ¡loado, mi Señor!


Y por la hermana agua, preciosa en su candor,
que es útil, casta, humilde: ¡loado, mi Señor!
Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,
y es fuerte, hermoso, alegre: ¡loado mi Señor!


Y por la hermana tierra, que es toda bendición,
la hermana madre tierra, que da en toda ocasión
las hierbas y los frutos y flores de color,
y nos sustenta y rige: ¡loado, mi Señor!


Y por los que perdonan y aguantan por tu amor
los males corporales y la tribulación:
¡felices los que sufren en paz con el dolor,
porque les llega el tiempo de la consolación!


Y por la hermana muerte: ¡loado, mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!


¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén.