viernes, 6 de julio de 2012

COSAS DE LA VIDA, COSAS QUE NO TENÍAN QUE PASAR:.





LOS BUENOS Y LOS MALOS:



Los profesionales que no valen un duro y los que merecen un monumento, en todos los campos de nuestra sociedad te encuentras a diario con esta gente, que aprendes a amar e incluso, si no fuera por la fuerza de la FE y las enseñanzas del Evangelio, a odiar.

Cada uno tenemos nuestras experiencias. Depositas toda tu confianza en estas personas y a la larga te traicionan.

Abogados que miran para su bolsillo, Sacerdotes que sólo piensan en ellos, Médicos que están más por las fiestas que por su trabajo, enfermeras que más parecen aquellos antiguos sargentos del tiempo de la dictadura, en fín, una auténtica lástima, y más cuando vivimos en una sociedad que de nada sirve recurrir, no sea que entonces la injusticia de la justicia de nuestro país te pueda aplastar como una cucaracha.

Recuerdo cuando yo contaba con 16 años tenía un problema en la mano derecha, en el mismo lugar donde la mano se dobla, y acudí al médico, éste me mandó operar, algo sencillo, la operación en la misma consulta del prestigioso cirujano del Doctor de Valdecilla en Santander, éste Doctor estaba acompañado de dos estudiantes de medicina, uno un hijo suyo y el otro un compañero, el Doctor explicaba con todo detalle a los estudiantes como tenía que hacerse la operación, al poco tiempo de empezar la operación llamaron al médico, este salió pero antes dio la orden a su hijo de que continuara él, que esto era una operación sin importancia.

Después de ese día ¡cuanto sufrimiento y cuantos dolores a consecuencia de esa operación!. Ya viviendo en Villava (Navarra) acudí a consecuencia de los dolores en la mano derecha a un prestigioso médico del Hospital de Navarra, cuando en compañía de otros don Doctores me examinó la mano me dijo literalmente: “¿Quien ha sido el animal que te ha hecho esa operación? Hay que denunciarle”, cuando le dije quién había sido me dijo, “olvidate de denunciar, es íntimo amigo de Franco” Han pasado ya muchos años, y con el cambio del tiempo vienen aún los dolores a mi mano derecha.

Recientemente, a finales de marzo o primeros de abril llevaba yo muchos días con un fuerte dolor en el pecho, acudí un lunes a urgencias en Málaga y le conté los síntomas al joven médico que me atendió. Éste me comentó que había que acudir a un Cardiologo, para descartar un posible problema del corazón, el Cardiologo vio bien todo lo que había mandado hacer el joven Doctor pero dijo: “para descartar una posible angina de pecho manda que le hagan una eco”, y así me quedé esperando. En ese momento fue el cambio del turno de los médicos, y el que vino después descartó la eco y me mandó a casa no sin antes recordarle yo que el Cardiologo me había mandado hacer la eco, pero él dijo que no era necesario, que no tenía nada del corazón, que serían gases.

Justamente a la semana siguiente, el mismo domingo por la noche después de cinco latigazos fuertes en el corazón, me dio el infarto masivo. El cardiologo que me atendió me dijo, “que pena que no te mandaran la semana pasada hacerte una eco, habrían detectado la angina de pecho que te dio el domingo pasado, ya que con el Electro solamente es difícil ver”.

Gracias a Dios queel médico del día del infarto, a pesar de su juventud sí sabía lo que tenía que hacer y lo hizo, pero... ¿qué hacer con los que no hacen lo que tienen que hacer?



1 comentario:

  1. Interesante blog, acabo de conocerlo y me ha encantado, así que con permiso me he registrado como seguidor. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
    http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

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