jueves, 9 de febrero de 2012

EL SEÑOR VIENE A TU CASA, AMIGA CONCHA COLL




La Gloria de Dios se manifiesta en cosas pequeñas pero a la vez gigantes. La Gloria de Dios se ve en el Amor dado, trillado, molido, amasado, hecho pan, repartido, compartido…
La Gloria de Dios la muestran las personas buenas, las gentes generosas, los hombres y mujeres que se entregan por amor para llenar los cántaros vacíos de los pobres, los abandonados, los desvalidos.
En una parroquia como la perchelera de Santo Domingo siempre ha habido y habrá lumbreras gigantes que iluminen esta Gloria de Dios. Nuestra parroquia enmarcada en un barrio pobre, marginal, abandonado una y mil veces por las instituciones políticas que solamente lo visitan para sacar la foto de turno cuando se acerca la campaña electoral,  afortunadamente ha tenido y tiene cerca manifestadores vivientes de esta Gloria de Dios.
Hace ya muchos años una Maestra joven supo coger de la mano a niños y niñas de este Barrio del Perchel para plasmarles a través de su vocación de maestra la Civilización del Amor, que con tanto ímpetu proclamara el bendito Pontífice y Siervo de Dios  Pablo VI y que más tarde siguiera con fuerza anunciando el no menos bendito Juan Pablo II.
Esta Maestra, Doña Concha Coll es recordada, querida, añorada por unas generaciones, ahora padres de familia, que vieron en ella la mano de Dios en sus acciones cotidianas, en su empeño de enseñar además de las materias propias de la Escuela los valores cristianos que hicieron posible arrancar de una vida de miseria, droga, pobreza a tantos niños para poner en ellos ese Espíritu que les animara a luchar y a triunfar en sus vidas.
Hoy el señor viene a tu casa, Doña Concha porque estás tremendamente triste, porque ha muerto tu hermana Sole, porque tantas veces te ves sola cuando tu vida siempre ha sido la vida de una Maestra rodeada de niños alegres, juguetones, revoltosos, que al verte sentían en sus corazones que la vida no era solamente esa vida que experimentaban en sus casas, algunos, desdichadas casas, llenas de miseria física y espiritual; pues sí, bastaba mirarte para salir de esa especie de inframundo para habitar en otro tan distinto que tu inculcabas en sus cabecitas y que hacías creíble con tu vida y con tu amplia sonrisa.
Por eso en este momento de tu vida, esta Parroquia de Santo Domingo quiere que el Señor venga a tu casa, por eso el próximo miércoles celebraremos la Eucaristía en tu casa, contigo, en Comunidad, porque el Señor quiere que en medio del dolor le redescubras no solamente como cuando Mari Paz te lleva semanalmente la Sagrada Comunión, sino viviendo más entrañablemente, y real esa misa que diariamente ves en la Tv y que tanto te conforta.
Sí, el Señor te dice, amiga Concha: “Hoy quiero ir a tu casa, quiero  llamar a tu puerta y quiero que comamos juntos, y hablaremos de nuestras cosas, esas pequeñas y grandes cosas que solamente están en mi corazón y en el tuyo”.
Nos acompañará el amor y la cercanía de Nuestra Madre la Virgen del Rosario a quien tu tanto amas, y que diriges tantas miradas cada día cuando estás sentada en tu salita, a la que pides por todos, especialmente por esta Parroquia que te recuerda y te ama, por esta Parroquia de Santo Domingo que no te olvida. Málaga, 9 de Febrero de 2012.
Fr. Francisco E. García O.P.
Párroco de Santo Domingo
Málaga.
DE GLORIA
De gloria, en gloria te veo,
cuanto más te conozco
quiero saber más de ti
mi Dios, cual buen alfarero
quebrántame, transfórmame,
moldéame a tu imagen, Señor
//Quiero ser más como Tú
ver la vida como Tú,
saturarme con tu Espíritu
                           y reflejar al mundo tu amor//  

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