lunes, 31 de marzo de 2014

HERMANOS DE LA HUMILDAD DE GRANADA: CONVOCADOS




Cultos en honor del Señor de la Humildad y Nuestra Señora de la Soledad de Santo Domingo de Granada:

Como todos los años son los Sagrados Titulares de nuestra hermandad los que nos convocan a los hermanos cofrades para sus cultos.

No es una llamada hecha por vuestro consiliario –que también lo es- para que asistáis a los mismos, tampoco una petición expresa, -que sí lo es- de la junta de Gobierno de la Hermandad. Es, y ha de ser una respuesta del corazón a un llamado interior, libre y voluntario que el Señor, en ese momento de humildad y serenidad, antes de cargar con la Cruz que le acarreará su muerte nos dirige, para que contemplando su hermosa imagen lleguemos a su Sacratísimo Corazón y estemos en comunión con Él. Esto lo hacemos a través de la Eucaristía y la vivencia de los Sacramentos de la Santa Madre la Iglesia.

Sería poco el pensar que los cultos son una preparación para la salida en estación de penitencia a la Iglesia Catedral, poco y también ruin, pues una salida procesional no puede ser una meta para nada en sí, la meta de toda actividad cuaresmal y de la Semana Santa no es otra que vivir con un corazón nuevo, es decir, renovado, cambiado, purificado el acontecimiento que anhelamos: La Pascua de Resurrección del Señor, su triunfo derrotando con ella a la misma muerte y al pecado en todas sus formas y maneras y dándonos a nosotros por su amor y misericordia la oportunidad de vivir resucitados como el Señor y así ser merecedores de nuestra propia resurrección cuando nos llegue la muerte y el Señor nos llame a la Vida.

Es también el espíritu de Hermandad el que nos aconseja estar con Ella, nuestra Madre en su Soledad y el venir a los cultos es más bien darnos cuenta de la necesidad de que Ella, la Madre esté con nosotros en nuestras pobres soledades de nuestra vida, pues es consuelo para sus Hijos, amor para nosotros y esperanza nuestra, Ella no es la necesitada de nosotros. Somos nosotros los necesitados de Ella, por eso, la que de verdad conoce tu corazón te dice este año como el anterior y como siempre: Ven, te espero, ven, me  necesitas.

¿Qué respuesta piensas dar a tu Señor de la Humildad y a tu Madre y Señora de la Soledad?

Triste, muy triste es a estas alturas de la vida buscar excusas, como niños traviesos y pequeños, para librarnos de nuestras responsabilidades como Hermanos y Cofrades, y justificar con palabras huecas, vacías, las razones por las que no somos tantas veces capaces de dedicar TRES DIAS de compañía a unos TITULARES que tantas veces languidecen de soledad en los templos y nos “alegramos” solamente de verles por las calles de la ciudad cuando es tan poco lo que te piden y tan fácil de cumplir. Pues recuerda que ellos no te pidieron ser Hermano, has sido tu el que voluntariamente te has comprometido a serlo y este compromiso conlleva respuesta, sacrificio y DEDICACIÓN, de lo contrario haremos de la Semana Santa un teatro poco convincente. Para convencer hay que VIVIR y el que vive transmite, llama, acude, ilumina.

Son varias las razones por las que merece no la pena, merece la alegría estar el próximo jueves, viernes y sábado a las 20 horas en Santo Domingo y el Domingo en la Función Principal a las 13 horas. Esas razonas si no las tienes muy claras busca en lo más profundo de ti y las encontrarás.

Aquí nos veremos, si venís.

Vuestro hermano y Consiliario,


Fr. Francisco E. García Ortega, O.P.


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